Sebastián Moreno: "Tenemos que erradicar a las barras bravas de los estadios"

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El presidente de la ANFP ha estado en el centro de las críticas por el final obligado, y por secretaría, del fútbol local. Le tocó liderar a los clubes en medio de una de las grandes crisis de la industria, golpeada por la violencia y las malas decisiones del consejo.




Sebastián Moreno enciende un cigarrillo. "Nunca he fumado aquí, en mi oficina. Es primera vez", confiesa el presidente de la ANFP, con cierto relajo tras varias semanas convulsionadas. El abogado de 43 años repasa los últimos 50 días, los más difíciles que ha vivido en la testera del fútbol. El estallido social que se desató el 18 de octubre en Chile provocó una grave crisis en Quilín y lo dejó a él en el centro de la polémica.

Usted dijo que el consejo cometió un error con Wanderers. ¿Cómo y cuándo nace la idea de respetar el ascenso porteño?

Más allá de la decisión del consejo, hemos sostenido desde ese mismo día que esta decisión causaba daño. No solo por Wanderers, sino también por Arica. Se criticaba con justa razón la forma de tomar las decisiones dentro del fútbol y el consejo de presidentes. Llevamos 50 días de una realidad nacional que claramente supera al fútbol. Y el superar al fútbol involucra todo este tipo de situaciones que han ocurrido. Producido este daño a los clubes, nos pusimos en contacto con ellos para generar una reunión el día lunes, para explorar juntos una solución. El mismo sábado. Estas reuniones parten desde el directorio ese día y se van socializando con el resto de los clubes. El fútbol representa valores en sí mismo y cuando tomamos decisiones que afectan estos valores hay que corregirlas. No fue nada fácil esta última semana. Hubo que unir voluntades e intereses por un objetivo común. Tomar estas decisiones implica darle una nueva estructura al campeonato y eso genera diversos efectos. Los clubes mostraron su mejor disposición a avanzar, nos indica que un nuevo fútbol es posible.

Mosa se autoproclamó como el ideólogo del ascenso de Wanderers. ¿No fue uno de los que votó porque no hubiera ascensos?

No tengo antecedentes de que Aníbal se proclame en ese sentido. Destaco su disposición a partir del día lunes en poder unirse con todos los clubes, bajo nuestro liderazgo. Ha sido sumamente claro y honesto en manifestar que esta decisión causaba daño y había que corregirla. Le agradezco a Aníbal y a muchos presidentes.

¿Por qué la ANFP nunca propuso ascensos ni descensos?

Porque la alternativa de la ANFP era distinta a la votada el 29 de noviembre. Nuestra solución transitoria era la multiliga, en la cual jugaban, durante un año y con bases acotadas, clubes de Primera y Primera B.

¿Un intento de proteger a la U del descenso?

Quiero ser enfático: aquí no hay intentos de proteger ni perjudicar absolutamente a nadie. La labor de la ANFP no dice relación con el beneficio o el perjuicio de un club determinado. Aquí la mirada tiene que ser de actividad y de industria. Cuando se lidera una sustentabilidad del fútbol en el corto, mediano y largo plazo, hay que tener una mirada por sobre cualquier interés particular de los clubes. No hubo ni habrá ningún interés de beneficiar a algún club en particular, menos de perjudicar.

¿Se arrepiente de haber tomado este cargo?

En ningún caso. Este año, más allá del estallido social, que marca al fútbol y a la historia de Chile, podemos hablar de avances en materia de liga femenina, que nunca antes se habían desarrollado. Tambien estamos trabajando desde antes del 18 de octubre en el cambio absoluto de nuestros estatutos, que estaban claramente añejos. Mi labor y la del directorio son de un profundo cariño por la actividad y con intención real de cambio.

Pero su liderazgo quedó cuestionado...

Lo he pasado mal, claramente, pero este es un cargo de exposición. Es imposible recibir solo buenas críticas. En realidad, no es lo que yo espero; yo entiendo que uno viene a trabajar acá, no viene a intentar obtener cosas que aumenten tu ego. Y aquí el único objetivo es lograr un cambio en el fútbol chileno. Lo que se hizo en el último consejo evidencia una disposición distinta. Claramente, lo hemos pasado mal, como todos en este país, sobre todo en el fútbol, que es lo que nos compete. Aquí hay que tener el convencimiento de que el ejercicio de este cargo trae mucha exposición.

¿Se siente cuestionado, entonces?

Nosotros hemos sido capaces de aunar voluntades nunca antes vistas en un consejo de presidentes. Hemos contado con la aprobación unánime para sacar adelante situaciones realmente complejas. Hemos trabajado con los clubes, de cara a los clubes, para poder ir liderando este proceso y llevarlo a buen término. Al contrario, he sentido el respaldo de los clubes y el entendimiento de que esto requiere y requería el liderazgo que precisamente estamos realizando. El liderazgo se demuestra trabajando todos los días y en comunicación con los clubes.

Jugadores y directivos dicen que fueron amenazados. ¿Usted también?

No me voy a referir a esos temas. Lo importante es que el fútbol chileno no puede ser presa de amenazas. No está bien normalizar este tipo de situaciones. No está bien normalizar a los barrabravas dentro de los estadios. No es correcto asumir amenazas y pensar 'ah bueno, esto es fútbol, está bien'. Hay que tratar de sacar lecciones de las situaciones que hemos vivido en estos últimos 50 días. Una de las más importantes es la tremenda fragilidad que tiene este sistema. Estamos hablando de un evento deportivo, donde van los amigos y la familia a ver fútbol. Punto. Normalizar otro tipo de situaciones es algo inaceptable.

¿Ganaron las barras bravas porque el fútbol les tuvo miedo?

Jamás. Jamás he sentido que han ganado las barras bravas. La gran pregunta es otra: ¿Existe la real disposición para eliminar a las barras bravas? La respuesta, de nosotros como ANFP, es sí. Y la respuesta del consejo de presidentes y de las autoridades también es sí. Tenemos que dejarnos de juegos pirotécnicos respecto a la forma de abordar el tema de las barras bravas. Hay países que han sido completamente exitosos en esto y se han demorado. No veo por qué Chile tenga que ser la excepción.

¿Qué medida concreta tomará La ANFP?

El sistema de control de reconocimiento facial es una. Otra es tener una base de datos externa a los clubes. Otra medida es la del control de admisión unificado y centralizado, por ejemplo, en la asociación. Los cruces de información respecto de personas que se les atribuyen algún tipo de búsquedas policiales. Tienen que figurar en el control. Y no solamente me refiero a los anillos de seguridad, sino que a una manera distinta de analizar esta situación.

La ANFP impulsó el no jugar, pese a que el Gobierno aseguró dotación policial para que el fútbol volviera. ¿No le creyó al Gobierno?

No es efectivo que la ANFP haya impulsado el no jugar. Diseñamos partidos que fracasaron por distintas razones, en La Pintana y después en La Florida. Hubo comunicación permanente con todos los clubes. La labor de programar y reprogramar constantemente, créeme que llevó a un estrés de todo el sistema. Hay que recordar cuál era la situación que no nos dejó jugar. Nosotros dijimos desde el primer día, desde el 18 de octubre en la noche, que lo más importante era volver a condiciones de seguridad, que lamentablemente no se desarrollaron de la forma ideal. Es muy fácil poner una posición de que la ANFP impulsó el no jugar. Mentira.

¿El bochorno en La Florida fue culpa de la ANFP, Carabineros o del Gobierno?

El bochorno en La Florida lo que hace es dejar en evidencia la fragilidad del sistema. No puede ser que ocho delincuentes ingresen al estadio existiendo 50 carabineros afuera. Esta situación no es aceptable y deja en evidencia que el sistema no funciona, y que no viene funcionando hace años. Pero no me quedo solo en la crítica al sistema, nosotros como fútbol tenemos que ser capaces y vamos a ser capaces de erradicar las barras bravas de los estadios. Para eso, tenemos que llegar al convencimiento de todos de sacar las lecciones de estos últimos 50 días. Y estas lecciones, en materia de seguridad, nos dicen que uno de los principales focos, si es que no el principal foco de la ANFP para los próximos años, va a ser el tema de seguridad integrada en el estadio.

¿Hubo clubes que votaron con la tabla en la mano, como Colo Colo y la U?

Yo creo que en los últimos 50 días han pasado cosas muy buenas. Hubo disposición absoluta y permanente. Yo me quedo con otra cosa: el viernes, en el último Consejo de Presidentes, dentro de una actividad deficitaria en términos económicos para los clubes. Y ante un año 2020 que presenta un escenario al menos de preocupación, los clubes fueron capaces, de manera unánime, de aportar a un fondo solidario. Se puede discutir si es suficiente o no, pero ese tipo de gestos son necesarios para el desarrollo de la actividad.

¿Le molestó que la Selección no jugara el amistoso con Perú? Reinaldo Rueda dijo que iban a presentarse...

La sensación de no jugar por la selección nacional de Chile es un hecho que produce un profundo dolor dentro del mundo del fútbol. Ya habrá tiempo para poder conversar en el camarín, con los jugadores.

¿Sintió que las quejas de Rueda por este tema apuntaron a la ANFP?

Cuando se habla, por ejemplo, de que no pudimos realizar el viaje de la Sub 23, es algo también que da cuenta de la realidad que estaba viviendo y eso es reflejo de que la ANFP siempre quiso seguir avanzando en el fútbol y desarrollar la liga. Valoro mucho las declaraciones de Reinaldo, porque son absolutamente honestas de parte de él. Lo importante es cómo sacamos estas lecciones para la liga y las selecciones chilenas.

¿Rueda llegó a renunciar alguna vez?

No.

¿No se lo planteó a usted, al menos?

No.

¿El Sifup pudo colaborar más para que el fútbol regresara?

Cada uno tiene que hacerse responsable de las decisiones que se tomaron. Por nuestra parte, nos queda el análisis objetivo de que hicimos todos los esfuerzos por volver a jugar.

Juan Tagle dijo que el Sifup fue débil con ciertos jugadores de peso como Esteban Paredes...

El Sifup tiene su propia dinámica. Sus decisiones fueron tomadas, según nos transmite el Sifup, de manera unánime por los jugadores. Hasta ahí llega nuestro análisis.

¿Cómo se puede garantizar que el fútbol vuelva en enero?

Es que aquí la garantía y el compromiso tienen que venir de parte de todos los que queremos esta actividad. Todos tenemos que poner de nuestra parte. Ya estamos trabajando con los clubes y las autoridades para poder volver al fútbol y garantizarles a los espectadores que vayan en condiciones tranquilas.

¿Los partidos de enero, Copa Chile, liguilla, Supercopa, se jugarán con público?

El estado natural del fútbol es jugar con público. La normalidad del fútbol, en todo el mundo, es jugar con público.

¿Cómo tomó que Santiago perdiera la final de la Copa Libertadores?

Fue muy lamentable. Hay que pensar que la realización de la final en Santiago se trabajó por más de dos años y medio. Una gestión que comenzó con Arturo Salah. Esto nos obliga a promocionar de nuevo a Santiago para que en el futuro reciba la final única de la Libertadores.

Le repito la pregunta, ¿el abrupto final de temporada es un fracaso de la ANFP?

Insisto, no instalemos posverdades. Aquí no hay fracaso. No podemos permitir que el fútbol sea el juguete de nadie. Lamentablemente tuvimos que terminar nuestras competiciones porque las condiciones, entre muchas las de seguridad, no estaban. Y la disponibilidad de los jugadores de fútbol no estaba por las decisiones tomadas por el Sifup.

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