¿El último concierto de la generación dorada? El factor emotivo que envuelve al desfavorable cruce de la Roja ante Brasil

Arturo Vidal, Gary Medel y Claudio Bravo, durante la Copa América 2015 que ganó Chile.

Tres de los pilares de la Generación Dorada: Arturo Vidal, Gary Medel y Claudio Bravo; pretenden dar el último zarpazo ante el anfitrión Brasil, en la Copa América. FOTO: AGENCIAUNO

Frente a Brasil, la Generación Dorada se juega, probablemente, su última noche de gloria. El grupo de jugadores más exitosos que ha dado el fútbol chileno en la historia tiene en sus manos la posibilidad de escribir una nueva hazaña: eliminar al gran favorito y en su propia casa.


Inconscientemente, quizás, Arturo Vidal suele referirse a su círculo más íntimo en la Roja como ‘la banda’. Ese colectivo, que como en todo grupo que se precie de top, ha sabido de hits y de rupturas, se prepara para su último concierto. Frente a Brasil, Claudio Bravo, Arturo Vidal, Gary Medel y Alexis Sánchez, por citar a los más emblemáticos y veteranos del conjunto que le enseñó de éxitos a Chile, entra al escenario quizás para brindar su última gran función. Sin público enfrente, pero con millones que estarán siguiendo su repertorio con ilusión y también con un dejo de nostalgia. Son los viejos rockeros de la Roja, como les llama Martín Lasarte, que preparan en Río de Janeiro, los últimos acordes de la que puede transformarse en su obra cumbre, pero también en la final.

“Los viejos rockeros nunca mueren. Para jugar al fútbol no es el DNI lo que te marca. El límite está en la mente, no en el cuerpo”, estableció Martín Lasarte hace algunos años, cuando era el técnico de la UC. Por esos días, el entrenador uruguayo ni siquiera sospechaba que tiempo después sería el director de un conjunto que recién escribía las primeras letras de composiciones que se llenarían de aplausos. Y menos que los tendría a cargo en una etapa tan significativa como simbólica. La analogía cobró mayor vigencia después de la editorial del periodista argentino Pablo Giralt en Directv, en la que recurrió al mismo concepto.

Antes, hubo otros que vivieron el mismo proceso. Y que desde esa experiencia aconsejan a los rockstars de la Roja. “Todavía tienen mucho que decir. Esta Selección, estos viejos rockeros, como le dicen a la Generación Dorada. Van a dar pelea. Va a ser un partido muy duro, difícil. Chile tiene mucho que decir todavía. Lo ha demostrado siempre que ha enfrentado a rivales difíciles, peludos, y en instancias complicadas. Esta vez no va a ser la excepción. Será difícil, pero tenga plena en que será uno de esos partidos en que le va a salir todo a nuestra Selección y vamos a pasar. Esa es la idea. Nos han demostrado muchas veces que siempre sacan ese extra por el bien del país. Y siempre es cuando más difíciles se ven los desafíos. El extra de personalidad y de fútbol. Tengo la fe intacta en que Chile hará un gran partido y que vamos a avanzar”, dice Johnny Herrera, quien también integró el laureado plantel.

Algo más que corazón

“En el fondo uno se prepara para jugar independientemente de si está cerca del retiro o del final de una etapa o no. Lo que importa es el partido. Así como tampoco se llega pensando en que es el primer partido, que uno tampoco sabe si será el único. Se entra a jugar nomás, a mostrar lo que se trabajó. Ahora, tampoco se puede desconocer que este es un partido especial y que los jugadores deben estar viviéndolo así”, agrega Jorge Aravena, quien capitaneó a la Selección en varias oportunidades entre los ochenta y los noventa.

El Mortero repara incluso en la doble responsabilidad que asume el grupo más experimentado de la Selección. “Tenemos jugadores de grandísimo nivel y jóvenes que están mostrando por qué están en la Selección. Todo eso hay que llevarlo a la cancha, sobre todo ante un rival como Brasil. Si nuestro equipo juega como contra Uruguay puede ser bueno. Si lo hace como contra Paraguay, podemos pasar un muy mal rato. Lo que nos falta es regularidad. Yo espero que ganemos. Contra los paraguayos carecimos de aplicación, de intensidad, de agresividad. Ante Brasil hay que ser tenerlas, no se les puede permitir que organicen fútbol. Y tener la capacidad de manejar el balón de buena forma. No hay que dejar que ellos tomen decisiones con tranquilidad. Lo demás, Chile lo tiene en función de la calidad y la experiencia”.

Charles Aránguiz fue el mejor jugador de Chile en la fase grupal de la Copa América. El volante de Bayer Leverkusen es uno de los pilares de la Generación Dorada. FOTO: AFP.

Sergio Navarro, capitán de la Roja que alcanzó el tercer puesto en el Mundial de 1962, habla con propiedad de una transición que también experimentó. “Es parte del juego. Uno sabe que los procesos empiezan y terminan. La atención de todo el mundo está en ellos esta semana. En este momento soy un hincha más y lo único que quieren es que ganen y que nos clasifiquemos. Mañana no voy a estar para nadie, soy fanático de la selección chilena y quiero lo mejor para Chile. Será un partido especial. Por la instancia, por el rival y por lo que puede significar. Mañana voy a llorar por Chile. Espero que sea de alegría”, dice el histórico portador de la jineta en la escuadra de Fernando Riera.

Eso sí, desde una perspectiva más objetiva, el ex integrante del Ballet Azul aconseja mesura. “Es difícil, porque Brasil es mejor y porque el estilo de ellos es superior al nuestro. Los jugadores brasileños son demasiado buenos. Da la impresión que están en el cielo, que no nos dan bola, que están jugando sencillamente y de repente apuran un poco y nos hacen dos goles. Son demasiado buenos. En todas las épocas. Yo jugué contra Pelé, pero también tuvieron a Ronaldinho, a Ronaldo y ahora tienen a Neymar. Es gente que vive con el fútbol en las venas. Entonces, no me las quiero dar de mago ni de adivino, pero siempre Brasil ha salido adelante. El corazón quizás nos diga que somos más que lo que somos. Tenemos jugadores muy buenos, nadie lo puede discutir, pero no nos podemos comparar con los brasileños. La calidad que tienen ellos es de otra serie. Da la impresión de que nos les cuesta nada y a nosotros nos cuesta el alma. Puede que me equivoque, pero los respeto mucho”, advierte.

En tanto, Fabián Estay, quien sabe de ganarle a Brasil, pues fue parte de la escuadra que derrotó al Scratch en agosto de 2000, en el Estadio Nacional, también aporta su postura. “Es un partido importantísimo para la Generación Dorada, para Lasarte, para la Selección y para el pueblo chileno. Tengo la esperanza de que se consiga algo importante, entendiendo que, hoy, Brasil está por encima de cualquier rival en la Conmebol. Chile es un equipo competitivo, le ha ganado más veces que Argentina a Brasil. No hay público, que es un factor. La cancha no está buena, pero es para los dos. Chile tendrá que intentar quitarle la pelota a Brasil, al que le cuesta mucho cuando recibe el primer gol. Debería tener precauciones, pero intentar jugar de igual a igual. Puede ser la última Copa América de Claudio Bravo, a un muy buen nivel, después vienen Gary, Alexis, Vidal, Vargas e Isla. Entonces, van a dejar todo en la cancha. Brasil no es invencible. La forma es intentar atacarlos. Yo pondría un línea de tres en el fondo y a Isla y a Mena en la zona de volantes para tener profundidad por los costados”, aconseja.

La experiencia extranjera

Adolfo Valencia alcanzó a ser parte de la generación más prodigiosa del fútbol colombiano. Entre sus compañeros figuran ilustres que, llegado el tiempo, también debieron dar el último concierto. René Higuita, Carlos Valderrama, Faustino Asprilla y Leonel Álvarez, por citar a algunos, estuvieron alguna vez, o varias, a su lado. El balompié cafetalero nunca más juntó a tanto talento en el mismo equipo.

Con esa propiedad, el Tren analiza el encuentro entre la Roja y la Verdeamarilla. Su postura es neutral y, por ende, menos afín a las pretensiones nacionales. Y también menos condescendiente con las figuras que empiezan a apagarse. “Brasil es el rival más complicado que le podía tocar a Chile. Será un partido a muerte, un duelo de final. Chile tiene buenos jugadores, una generación muy potente, pero el entrenador tiene que observar que hay algunos futbolistas ya mayores. Cuando se meten los años se pierde el ritmo, la agresividad. El fútbol puede estar ahí, pero el técnico de Chile ya tiene que ir viendo los jóvenes que debieran ser ese reemplazo. Brasil va con todo y querrá ganar el partido como anfitrión. Es la mejor selección de Sudamérica y pretenderá demostrarlo. Tiene jugadores de mucha jerarquía, que manejan los conceptos de la cancha, un plantel de más de veinte jugadores de calidad y un técnico como Tite que es ganador. A Chile le costará mucho”, vaticina el Tren.

Chile conquistó su primer título en la Copa América en 2015, ante Brasil pretende repetir esa vieja costumbre de ser protagonista.

Más optimista es el discurso de Eduardo Tanque Hurtado, quien jugó en Colo Colo en 1993 y que confía en que los chilenos pueden dar el último golpe antes del ocaso de sus carreras. “En el fútbol no hay nada escrito, las distancias se acortaron. Mira el caso de Ecuador, que clasificó a la otra etapa sacando un empate a este Brasil que parecía invencible. Esta generación de Chile tiene grandes jugadores y basta ve lo que ha hecho este grupo en estos últimos años, puede dar una gran sorpresa. Mientras haya concentración, Chile tiene amplias posibilidades. Es una selección con futbolistas de experiencia que tal vez estén listos para dar el último gran golpe con su selección. Seguramente, estos mismos atletas quieren irse con ese deseo de hacer una buena Copa América, ganarle al anfitrión y dejar una huella para los jugadores que vendrán. Yo creo que a esta generación chilena le alcanza para derribar a Brasil, al anfitrión, tiene calidad y la experiencia de una gran camada”, advierte el Tanque.

Para el técnico venezolano Richard Páez, la intensidad del equipo chileno es la clave para derribar al Scratch: “Chile es un equipo que ha demostrado que juega para ganar y en estos últimos compromisos ha demostrado esa misma mística de antaño. El profesor Martín Lasarte ha sabido sacarle provecho a esta generación y reunirla para hacer una buena Copa América. Si juega con la misma actitud, la intención, la intensidad de siempre, puede hacerle frente a Brasil. Si juega con un estilo conservador, si espera a Brasil y lo deja que maneje el estilo y el funcionamiento, Chile está perdido. Si se esconde, como lo hacen los equipos sudamericanos frente a Brasil, no tiene mucho que hacer”.

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