Pulso

Superintendente de Pensiones: “Yo inicialmente fui crítico de los fondos generacionales, pero me he ido convenciendo”

Además, con la reforma previsional, Joaquín Cortez proyectó que, en el escenario central, los fondos de pensiones podrían alcanzar el 95% del PIB dentro de una década, lo que se compara con el 64% del PIB en que están actualmente. Además, recomendó transitar hacia un organismo colegiado.

Superintendente de Pensiones: “Yo inicialmente fui crítico de los fondos generacionales, pero me he ido convenciendo” Pablo Vásquez R.

El superintendente de Pensiones, Joaquín Cortez, llegó hasta Londres para participar este miércoles en el ChileDay, donde hizo una presentación sobre el nuevo régimen de inversiones que publicó recientemente el regulador en su versión definitiva para crear los fondos generacionales, cambio que se hará realidad en abril de 2027, poniendo fin a los multifondos, según mandató la reforma de pensiones aprobada a inicios de 2025.

“Los fondos generacionales modifican la forma, la estabilidad y el horizonte en que los ahorros se invierten. La reforma trata de enfocarse en el largo plazo, una mayor recuperación de la demanda por instrumentos de largo plazo. Además, por el hecho de que los fondos generacionales no permiten el cambio entre fondos, un inversionista puede actuar contracíclicamente si recibe cotizaciones, porque no le van a retirar sus recursos ante una crisis”, dijo.

Y luego hizo una prevención respecto de la licitación del stock de afiliados que se creará a partir de la reforma de pensiones: “Aquí me van a decir: ´Excepto por la licitación de activos´. Es cierto. Pero los fondos generacionales permiten una mirada de más largo plazo, sobre todo, en las etapas más jóvenes. Y esa es una gran ventaja", argumentó.

A continuación, confesó: “Yo fui inicialmente crítico de los fondos generacionales, pero me he ido convenciendo. Y me he ido convenciendo leyendo cosas del economista Robert Merton, que dice: ´Si no podemos hacer que toda la gente sea inteligente financieramente, por lo menos hagamos productos que sean inteligentes para ellos´. Y creo que este es un gran paso adelante".

En un panel de conversación posterior, recomendó pasar de un organismo fiscalizador unipersonal como lo es hoy la Superintendencia de Pensiones, a un organismo colegiado. “Hoy hay una institucionalidad. Me tocó soportar la institucionalidad para sacar el régimen: hay un consejo técnico, participa el Ministerio de Hacienda, Banco Central. Pero, sin embargo, creo que a futuro hay que mirar bien la institucionalidad, porque como dijo algún columnista, hoy día nos puede caer bien la autoridad, pero no sabemos si nos van a caer bien en el futuro. Y eso es clave”.

Al respecto, comentó: “En largo plazo el enemigo es el gobierno. Entonces, hay que tener mucho cuidado con eso. Creo que es importante definir esa institucionalidad. Y, probablemente, mi recomendación sería avanzar más bien hacia una comisión”.

Las explicaciones tras el régimen

Cortez explicó en su presentación que el régimen de inversiones estableció que será el regulador el que defina la trayectoria de inversión que deberán seguir las AFP, este es el llamado glidepath. Y esto fue definido así “porque, dado el tamaño de las AFP, había que tener cuidado con los impactos macroeconómicos, los impactos sobre la estabilidad financiera. Y la única forma en que eso se podía hacer bien, era que esto fuese diseñado por el regulador”.

Pero las carteras de referencia serán definidas por las AFP. “Y creo que eso es muy importante para el futuro. Reconocer que, si bien el Estado tiene derecho a poner las reglas del juego, la gestión debe ser permanentemente y siempre una gestión privada, porque son los que tienen la experiencia”, manifestó.

El tercer componente del régimen de inversiones son las bandas de premios y castigos. “Y aquí creo que nos faltó tiempo para discutir esto bien, pero decidimos ser bastante prudentes. Estas bandas permiten hoy un manejo activo, permiten mantener el actual posicionamiento que tienen las carteras. Básicamente son bandas que permiten cierta tranquilidad, especialmente durante la transición. Podría haber diseños alternativos, pero era importante hacer una transición sin grandes temores”, explicó.

Posteriormente en un panel de conversación, fue consultado respecto del plazo en que se miden los premios y castigos a las AFP. “Como superintendente, no me corresponde ser muy crítico de la reforma, pero en este punto soy crítico. Creo que los 36 meses es un plazo muy corto”, comentó. Explicó que lo importante son los retornos de largo plazo. “Me parece más lógico algo como lo que existe hoy en Australia, que se mide en ocho años. Creo que este es uno de los puntos que merecen ser vueltos a analizar”.

Efecto retiros y el futuro

Cortez dijo que las AFP superaron crisis importantes con los fondos de pensiones, como la subprime en 2008, “pero creo que hubo una crisis más importante que impactó en la confianza, que fueron los retiros del año 2020 y 2021. Los tres retiros totalizaron cerca de US$50 mil millones, equivalente al 25% de los activos administrados a junio de 2020, y al 18% del PIB de ese año”.

El regulador detalló lo que significó aquello para las pensiones: los tres retiros implicarían una disminución del 28% de la pensión en promedio, con más efectos sobre mujeres que sobre hombres.

Cortez enseñó cifras recientes: a junio de 2026, los fondos de pensiones alcanzan US$244 mil millones, lo que equivale al 64% del PIB. Esto se compara con el 82% que representaban antes de los retiros.

“¿Qué hicieron los retiros? Afectaron la profundidad, el financiamiento, la volatilidad, y generó inestabilidad. Debilitó la capacidad del mercado de absorber shocks", puntualizó.

Pero luego agregó: “Tenemos ahora la reforma previsional. Y es mi esperanza que nos vuelva a llevar a un círculo virtuoso entre la economía, los fondos de pensiones y el mercado de capitales. La reforma previsional implica un aumento de la tasa de cotización que permite restablecer el tamaño de los fondos”, sostuvo.

Es más, enseñó una proyección del nivel que pueden alcanzar los fondos generacionales en los próximos años. “En el escenario central, en el escenario no optimista ni pesimista, estimaciones de nuestro Departamento de Estudios muestran que en diez años más, los fondos de pensiones podrían alcanzar el 95% del PIB; en 2046 el 129%; y a pesar de que algunos de aquí no vamos a estar, para 2056 el 150% del PIB”, explicó.

A partir de lo anterior, indicó que “esta es una industria, que siendo hoy día muy importante, va a ser cada día más importante si nada cambia y la sabemos generar. Ahora, este crecimiento de los activos de los fondos de pensiones requiere que la economía, que el régimen de inversiones, siga abierto a la inversión internacional, pero que también en Chile surjan buenos proyectos de inversión, porque eso es lo que mejora la rentabilidad de los fondos de pensiones”.

El efecto en hipotecarios

Uno de los efectos que hubo tras los retiros, es respecto de las condiciones crediticias, que “se volvieron más restrictivas, aumentaron las tasas de interés, disminuyeron las colocaciones de bonos largos, y se acortaron los plazos de los créditos hipotecarios”, señaló Cortez.

Luego el superintendente mostró algunos gráficos para ver el efecto de los retiros sobre las condiciones crediticias. “El 74% de la variación de las tasas de los créditos hipotecarios es explicada por la variación de los activos de las AFP”, dijo.

Además, mostró un gráfico donde concluyó que desde el año 2014 las tasas de los créditos hipotecarios iban a la baja, de la mano del aumento de los activos de la AFP. Pero después de los retiros ocurrió todo lo contrario.

Más sobre:ChileDayPensionesFondos generacionalesReforma previsionalReforma de pensionesPensiónAFPInversiones

La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.

Plan Digital+$6.990 al mes, por los 3 primeros meses SUSCRÍBETE