El mundo entra en pánico por nueva variante que tiene 32 mutaciones; dos metros de distanciamiento físico ya no bastan y nuevo tratamiento reduce muerte de casos graves en 70%; tres cosas que aprendimos del coronavirus esta semana

Un pasajero en el aeropuerto de Johannesburgo en Sudáfrica. Foto: AP

La cepa, descubierta en África, fue bautizada Omicron, y ya se ha expandido por Asia y Europa, lo que ha generado temor entre autoridades y los científicos. Además, un estudio mostró cómo dos metros de distancia parece no ser suficiente para evitar una infección y un nuevo tratamiento parece ser efectivo para los casos graves.




1. El mundo entra en pánico por nueva variante con el mayor número de mutaciones

La alerta fue dada por científicos sudafricanos, quienes detectaron una nueva variante del Covid-19. De acuerdo a la nomenclatura de la Organización Mundial de la Salud (OMS), fue bautizada como B.1.1.529.

Hasta el viernes en la tarde, ya se habían detectado casos en tres continentes: en Sudáfrica y Botswana en África; en Hong Kong en Asia y en Bélgica en Europa.

Precisamente, por su detección en el viejo continente, la Unión Europea decretó el cierre de fronteras para los pasajeros provenientes de estos países.

La variante tiene preocupados a los científicos. La cepa tiene un asombroso número de 32 mutaciones. Cuanto mayor sea el número de mutaciones, mayores son las posibilidades de que el virus eluda la inmunidad.

El Dr. Tom Peacock, virólogo del Imperial College de Londres, publicó detalles de la nueva variante en un sitio web para compartir el genoma, y señaló que “la cantidad increíblemente alta de mutaciones de picos sugiere que esto podría ser una preocupación real”.

Foto: AP

La 32 mutaciones de la variante B.1.1.529 están en la proteína pico (Spike) del Sars-CoV-2. Es la parte del virus que se encuentra en la superficie y que juega un papel crucial en la penetración de las células huésped, donde se inicia la infección. También es esta parte del virus la que utilizan la mayoría de las vacunas para preparar al sistema inmunológico contra la infección.

Con un mayor número de mutaciones, la capacidad del virus para infectar el cuerpo aumenta. Sin embargo, dado que las vacunas también funcionan en la preparación de la proteína de pico, dificulta que las células inmunitarias se preparen y, por lo tanto, ataquen al patógeno. Y, por lo tanto, el mayor número de variaciones no es una buena noticia y eso preocupa a los científicos.

La variante ha avanzado con tal velocidad, que este viernes, la OMS, que la bautizó como Omicron y la catalogó como una “variante de preocupación”, el escalafón más alto entre las mutaciones de un virus y la quinta en recibir esta designación.

Sin embargo, los expertos del organismo, señalaron que que harán falta “varias semanas” para entender mejor el “impacto” de esta variante y determinar su virulencia.

Otro de los factores que preocupa a los investigadores, es que tras ser detectada inicialmente en Botswana, la cepa haya “saltado” hasta Hong Kong, una migración que desconcierta a los virólogos. “La exportación a Asia implica que esto podría estar más extendido de lo que implicarían las secuencias por sí solas”, señaló Peacock.

La preocupación también se extendió por Sudáfrica, pues de acuerdo a los especialistas de ese país, pues los primeros casos se detectaron en Gauteng, una zona urbana cercana a Pretoria y Johannesburgo, las dos ciudades más pobladas de la nación.

Por ahora, los científicos estudian de cerca la mutación de la nueva cepa, mientras esperan que las actuales vacunas puedan eventualmente detenerla.

2. Dos metros de distanciamiento físico ya no son suficientes

Un equipo de ingenieros de la Universidad de Cambridge utilizó modelos informáticos para cuantificar cómo se propagan las gotas cuando la gente tose. Descubrieron que, en ausencia de mascarillas, una persona con Covid-19 puede infectar a otra persona a una distancia de dos metros, incluso cuando está al aire libre.

El equipo también descubrió que las tos de un individuo varía ampliamente entre uno y otro, y que la distancia ‘segura’ podría haberse establecido entre uno y tres o más metros, dependiendo de la tolerancia al riesgo de una autoridad de salud pública determinada.

Los resultados, publicados en la revista Physics of Fluids, sugieren que el distanciamiento social no es una medida de mitigación efectiva por sí solo y subrayan la importancia continua de la vacunación, la ventilación y las mascarillas.

A pesar del enfoque en el lavado de manos y la limpieza de superficies en los primeros días de la pandemia, ha estado claro durante casi dos años que el Covid-19 se propaga a través de la transmisión aérea. Las personas infectadas pueden transmitir el virus al toser, hablar o incluso respirar, cuando expulsan gotitas más grandes que eventualmente se depositan o aerosoles más pequeños que pueden flotar en el aire.

“Recuerdo haber escuchado mucho sobre cómo se propagaba el Covid-19 a través de las manijas de las puertas a principios de 2020, y pensé para mis adentros que si ese fuera el caso, entonces el virus debe dejar a una persona infectada y aterrizar en la superficie o dispersarse en el aire a través de un fluido“, dijo en un comunicado el profesor Epaminondas Mastorakos del Departamento de Ingeniería de Cambridge, quien dirigió la investigación.

“Una parte de la forma en que se propaga esta enfermedad es la virología: cuánto virus tiene en su cuerpo, cuántas partículas virales expulsa cuando habla o tose”, dijo el autor principal, el Dr. Shrey Trivedi, también del Departamento de Ingeniería. “Pero otra parte es la mecánica de fluidos: qué sucede con las gotas una vez expulsadas, que es donde entramos nosotros. Como especialistas en mecánica de fluidos, somos como el puente entre la virología del emisor y la virología del receptor y podemos ayudar con la evaluación de riesgos“.

En el estudio, los investigadores de Cambridge se propusieron “medir” este puente a través de una serie de simulaciones (como muestra el video). Por ejemplo, si una persona tosiera y emitiera mil gotas, ¿Cuántas llegarían a otra persona en la misma habitación y qué tamaño tendrían estas gotas en función del tiempo y el espacio?

El estudio encontró que no hay un corte brusco una vez que las gotas se extienden más allá de los dos metros. Cuando una persona tose y no está usando una mascarilla, la mayoría de las gotas más grandes caerán sobre superficies cercanas. Sin embargo, las gotas más pequeñas, suspendidas en el aire, pueden extenderse rápida y fácilmente más allá de los dos metros. La distancia y la rapidez con que se propagan estos aerosoles dependerá de la calidad de la ventilación de la habitación.

Además de las variables que rodean el uso de mascarillas y la ventilación, también existe un alto grado de variabilidad en la tos individual. “Cada vez que tosemos, podemos emitir una cantidad diferente de líquido, por lo que si una persona está infectada con Covid-19, podría estar emitiendo muchas partículas de virus o muy pocas, y debido a la turbulencia se propagan de manera diferente con cada tos”, dijo Trivedi.

Los investigadores dicen que si bien la regla de los dos metros es un mensaje eficaz y fácil de recordar para el público, no es una señal de seguridad, dada la gran cantidad de variables asociadas con un virus en el aire. La vacunación, la ventilación y las mascarillas, aunque no son 100% efectivas, son vitales para contener el virus.

3. Nuevo tratamiento reduce muerte en 70%

De acuerdo a sus desarrolladores, un fármaco israelí creado por la compañía Bonus BioGroup es capaz de reducir la mortalidad hasta en 70% en pacientes hospitalizados con Covid-19 grave.

El tratamiento que aún se encuentra en la fase II de su ensayo clínico, publicó nuevos datos que muestran que la tasa de supervivencia a 30 días de 50 pacientes hospitalizados gravemente enfermos con saturación de oxígeno del 93% o menos, y neumonía difusa que recibieron hasta tres dosis del tratamiento, llamado MesenCure (una terapia celular que consiste en millones de células vivas empaquetadas y administradas con cada dosis) fue del 94%, es decir, 47 de 50 pacientes sobrevivieron.

“Los resultados son mejores de lo que esperábamos”, dijo a un medio israelí el Dr. Shai Meretzki, director ejecutivo de la empresa. “Esperábamos buenos resultados, pero no tan buenos en comparación con el grupo de control”.

Imagen del tratamiento inyectable.

Al comparar los primeros 30 pacientes del ensayo con 60 pacientes similares que se utilizaron como grupo de control, el resultado es aún más sorprendente: solo el 6,7% de los pacientes tratados con MesenCure fallecieron a causa del Covid-19 o sus complicaciones, en comparación con el 23,3%. del grupo de control.

Más allá de los resultados de mortalidad, también se encontró que este tratamiento acorta el período de hospitalización de los pacientes tratados en un 45% de un promedio de 17.2 días a solo 9.4 días.

Aproximadamente la mitad de los pacientes graves tratados con MesenCure fueron dados de alta del hospital hasta solo un día después del final del tratamiento, más de un tercio de los pacientes fueron dados de alta del hospital el día en que terminó su tratamiento y más del 60% de ellos fueron dados de alta hasta dos días después del tratamiento.

Bronshtein dijo que incluso el alta podría haber sido días antes, pero las personas decidieron quedarse para terminar el ensayo. “Al liberar las camas de la unidad de cuidados intensivos, los médicos podrán brindar una mejor atención a otros pacientes”, agregó.

La primera paciente a la que se le administró MesenCure, fue una mujer de 73 años, que se recuperó tan rápido después de recibir solo una dosis del tratamiento que los médicos llamaron a la compañía para informar que estaba fuera de la cama y hacía ejercicio al día siguiente.

“Este fue un comienzo muy alentador para nosotros”, dijo el director de la compañía, y agregó que la curación acelerada probablemente significará un menor riesgo de desarrollar Covid prolongado y otras discapacidades relacionadas con esta enfermedad.

Con base en estos resultados, Meretzki agregó que tiene la esperanza de que pronto Bonus BioGroup pueda tratar a muchos más pacientes no solo en Israel sino en otras partes del mundo. Por ahora la compañía está preparando los datos para enviarlos a los reguladores de Estados Unidos y Europa.

“Esperamos tener ahora resultados que sean lo suficientemente buenos para la aprobación de emergencia”, finalizó.

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