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Llega exposición desde Qatar que explora la migración y los desplazamientos transnacionales

El Centro Cultural La Moneda abrirá de forma gratuita desde el 4 de agosto una muestra centrada en los conflictos y los desplazamientos del mundo árabe, la que a través de videoarte, instalaciones y cine ofrece alguna de las coyunturas más complejas de la actualidad. Todo es parte del programa Years of Culture que vincula a Qatar con otras latitudes. "El título Your Ghosts Are Mine (Tus fantasmas son míos) sugiere que la memoria nunca es enteramente individual. Las experiencias pueden viajar a través de fronteras y generaciones, convirtiéndose en parte de la comprensión del mundo de una persona o de una sociedad", dice a Culto Zeina Arida, directora del Museo Árabe de Arte Moderno.

Llega exposición desde Qatar que explora la migración y los desplazamientos transnacionales

La migración, los desplazamientos transnacionales, los cruces entre diversas culturas, el debate acerca de identidad, los conflictos urbanos y los temas en torno a la memoria. Todo ello no sólo son tópicos que hoy dominan la discusión política y social en todo el planeta; también son los aspectos que aborda una nueva muestra que llegará desde Qatar hasta el Centro Cultural La Moneda.

Se trata de Tus fantasmas son míos. Cines expandidos, voces amplificadas, una exposición inmersiva producida por Qatar Museums y curada por Matthieu Orléan, colaborador artístico de la Cinémathèque française. Aclamada internacionalmente, la muestra llegará por primera vez a América Latina con más de 40 obras de videoarte, instalaciones y cine de artistas y cineastas del mundo árabe, África y el Sudeste Asiático apoyados por el Doha Film Institute, quienes exploran la contingencia a través de imágenes tan emotivas como desgarradoras.

La exhibición -abierta de forma gratuita desde el 5 de agosto hasta el 11 de octubre- estará organizada en ocho secciones: Desiertos, Ruinas, Fronteras, Exilio, Futurismo, Cosmos. Tales instancias transformarán la Sala Pacífico del Centro Cultural La Moneda a través de películas e instalaciones de video, constituyendo “una experiencia inédita que invitará al público a conocer y conectar con múltiples narrativas audiovisuales provenientes de países como Qatar, Palestina, Marruecos y Líbano”, según presenta un comunicado.

Por lo demás, el proyecto es parte de la conmemoración de los 20 años del Centro Cultural La Moneda, con el programa Years of Culture como base, una importante plataforma de intercambio cultural impulsado la Jequesa Al Mayassa bint Hamad bin Khalifa Al Thani, con el propósito de que Qatar pueda trazar vínculos con diversas latitudes del mundo, aprovechando su posición en Medio Oriente y, por lo demás, la connotación que le dio el Mundial de 2022

“La exposición Tus fantasmas son míos. Cines expandidos, voces amplificadas propone que las historias de los pueblos y las comunidades que han enfrentado situaciones de guerra, desplazamientos forzados o cruces transnacionales dejen de ser ajenas en el momento en que un espectador las enfrenta en la pantalla. El título, tomado de un diálogo de Zanj Revolution, un largometraje del director argelino Tariq Teguia, le presta su voz a una pregunta que atraviesa la exhibición por completo: ¿hasta dónde la memoria y los fantasmas de otros pueden volverse propios?”, asegura el mismo texto.

Entre los más de 40 artistas y cineastas figuran algunos de los nombres más influyentes del arte contemporáneo. Por ejemplo, se puede ver la obra Ali Cherri – libanés radicado en París, quien forma parte de las colecciones permanentes del MoMA, el Guggenheim, el Centre Pompidou y el British Museum–, titulada The Dam (2022), que sigue a un trabajador de Darfur que levanta en secreto un monumento de barro en el desierto mientras por la radio se anuncia la caída de Omar al-Bashir, quien gobernó Sudán durante casi 30 años desde que tomó el poder mediante un golpe de Estado en 1989.

También llegan obras de Shirin Neshat –única artista en la historia de Venecia en haber conquistado el León de Oro de la Bienal y el León de Plata del Festival de Cine– quien junto a Shoja Azari imaginan en Land of Dreams (2021) una Oficina del Censo que registra los sueños de los ciudadanos como herramienta de control estatal. Del mismo modo, llega Black Friday (2016) de Sophia Al Maria –artista, escritora y cineasta qataríestadounidense, galardonada en 2025 con el Premio del Artista de Frieze London–, que presenta una reflexión sobre los centros comerciales como templos seculares del capitalismo, y por parte de Ahmad Saleh –escritor y director palestino-alemán– llega Night (2021), ganadora del premio a Mejor Película de Animación en el Festival de Cine de Dresde. En este cortometraje en stop-motion Saleh reflexiona sobre la guerra, el duelo y el dolor a partir de la historia real de una madre palestina que ansiaba saber si su hijo estaba vivo o muerto para poder dormir.

Hay un punto relevante: la exposición sitúa estas obras en diálogo con América Latina, una región también atravesada por procesos históricos y contemporáneos vinculados a las migraciones y otras transformaciones sociales. Desde esa perspectiva, estas propuestas invitan a establecer nuevas conexiones entre experiencias aparentemente distantes, pero conectadas por situaciones y preguntas comunes.

De alguna forma, la reciente cercanía de Qatar con Latinoamérica fue propiciada por la versión 2025 del programa Years of Culture, el que estuvo dedicado a Chile y Argentina, generando un intercambio de propuestas artísticas que han permitido el diálogo de ambos países. En Doha, por ejemplo, en el último tiempo, fue relevante la presencia de representantes chilenos mostrando diversos ángulos de la cultura del país.

Mohammed Jassim Al Kuwari, asesor de Years of Culture para América Latina, comenta: “La edición de Years of Culture Argentina y Chile 2025 marcó un momento significativo en la evolución de esta iniciativa. Por primera vez, el programa unió a Qatar con dos naciones en un mismo año de colaboración, reuniendo a tres países en torno a un compromiso compartido con la creatividad, el diálogo y el intercambio cultural. El programa ofreció al público de Qatar una apreciación más profunda de la diversidad de la cultura latinoamericana: su patrimonio artístico, sus voces contemporáneas y sus narrativas culturales más profundas. Al mismo tiempo, creó nuevas plataformas para compartir la cultura y la creatividad de Qatar, reforzando el espíritu de respeto mutuo y curiosidad que está en el corazón de la iniciativa Years of Culture. El resultado fue un programa dinámico de intercambio cultural que puso de relieve valores compartidos, expresión creativa y oportunidades de colaboración futura que se prolongarán mucho después de concluido el año de la alianza”.

“La llegada de Tus fantasmas son míos representa una oportunidad para profundizar el compromiso del Centro Cultural La Moneda con una programación que promueve el encuentro entre culturas y amplía las perspectivas desde donde observamos el mundo. Nos interesa que el público pueda acercarse a relatos, imaginarios y experiencias que provienen de otros contextos y que dialogan con preguntas y procesos presentes también en nuestra propia historia. Creemos que el arte y la cultura tienen la capacidad de tender puentes, generar reflexiones y enriquecer la conversación pública a través de aquello que compartimos. Nos enorgullece dar continuidad a los vínculos institucionales iniciados durante el exitoso programa Years of Culture entre Qatar y Chile, y recibir a algunas de las principales instituciones culturales de ese país”, señala Alejandra Valenzuela Oyanedel, directora ejecutiva del Centro Cultural La Moneda.

Por su lado, Zeina Arida, directora de Mathaf: Museo Árabe de Arte Moderno, una de las instituciones que organiza la llegada de la muestra a Santiago, asegura: “Tus fantasmas son míos disuelve las fronteras tradicionales entre el cine y el arte contemporáneo, ocupando deliberadamente el espacio entre ambos. A medida que los visitantes recorren la exhibición, se encuentran con las obras de más de 40 artistas y cineastas en un entorno inmersivo en el que películas, sonido, arquitectura e instalaciones de video conforman una narrativa mayor. La exhibición incluye ficción, documental, animación, memoria, video experimental y videoarte, y muchas de las obras se desplazan libremente entre esas categorías. En conjunto, demuestran que el cine puede ser un lenguaje artístico, un archivo, una forma de testimonio y un espacio para la imaginación. Los visitantes construyen sus propios recorridos, descubriendo conexiones inesperadas entre artistas, lugares e historias”.

-El título Tus Fantasmas son Míos proviene de una línea de Zanj Revolution. ¿Por qué cree que esta frase capta con tanta fuerza el espíritu de la exhibición?

El título Your Ghosts Are Mine (Tus fantasmas son míos) sugiere que la memoria nunca es enteramente individual. Las experiencias pueden viajar a través de fronteras y generaciones, convirtiéndose en parte de la comprensión del mundo de una persona o de una sociedad. Eso es precisamente lo que esta exhibición nos invita a hacer. Nos pide encontrarnos con historias que en un principio pueden parecer distantes y reconocer que hablan de experiencias humanas universales, como la pérdida, el anhelo, la resiliencia, el desplazamiento y la búsqueda de pertenencia. El título transforma la empatía de un concepto abstracto en algo profundamente personal.

-Muchas de las obras abordan la memoria, el exilio, la migración y la identidad. ¿Por qué cree que estos temas ocupan un lugar tan central en la producción artística contemporánea del mundo árabe y más allá?

Estos temas reflejan las realidades que han marcado la vida de muchos artistas y comunidades. En el mundo árabe, África, Asia y otras regiones, la última década ha estado marcada por fronteras cambiantes y profundos cambios sociales. Para muchos artistas, las preguntas sobre identidad y pertenencia son centrales en sus experiencias vividas y en sus prácticas.

Al mismo tiempo, la memoria nunca se presenta como algo fijo. Los artistas cuestionan las historias oficiales, recuperan voces que han sido pasadas por alto y exploran cómo cambia la memoria cuando las personas dejan un lugar y construyen una vida en otro. Por eso estas obras resuenan de manera tan amplia. Hablan de experiencias que muchas personas viven hoy en día, desde el movimiento y la adaptación hasta la resiliencia y la búsqueda constante de pertenencia.

-La exhibición reúne a artistas del mundo árabe, África y el Sudeste Asiático. ¿Qué conversaciones surgen cuando estas regiones distintas se colocan una junto a la otra?

Cada artista habla desde un contexto histórico y cultural distinto, y es importante para nosotros no reducir esas experiencias a una única narrativa. Sin embargo, comienzan a surgir preguntas comunes: ¿cómo se recuerdan u olvidan las historias? ¿qué significa pertenecer? ¿cómo preservan las personas su identidad en tiempos de convulsión? También existen afinidades artísticas notables. Muchos de los artistas combinan documental y ficción, testimonio personal y material de archivo, mito y experiencia vivida, recordándonos que el arte contemporáneo a menudo se desarrolla a través del diálogo.

Ese espíritu es precisamente lo que hace de esta exhibición una expresión tan natural de la iniciativa Years of Culture. Como legado del Year of Culture Qatar - Chile 2025, la exhibición continúa la misión de la iniciativa de crear conexiones culturales duraderas a través del intercambio artístico.

-Vivimos un período marcado por guerras, desplazamiento forzado y migración a gran escala. ¿Cree que las audiencias experimentan esta exhibición de manera diferente hoy de lo que lo habrían hecho hace solo unos años?

Your Ghosts Are Mine nos pide no ver el desplazamiento como una crisis temporal que afecta a “otras personas”, sino como una condición humana perdurable que merece atención sostenida. En el contexto actual, las audiencias también pueden abordar estas historias con un nuevo sentido de inmediatez. Las cuestiones de migración, pérdida y pertenencia ya no son realidades distantes, sino experiencias de actualidad en muchas sociedades.

-Todos los días estamos expuestos a innumerables imágenes de conflictos a través de la televisión y las redes sociales. ¿Puede el arte contemporáneo aún sorprendernos, o quizás ayudarnos a mirar estas realidades con mayor empatía?

El arte nos hace detenernos. Nos pide dedicar tiempo a una imagen, a una voz o a una persona. En lugar de presentar el conflicto como un titular, los artistas revelan la complejidad de los individuos. Muestran el humor junto al duelo, la ternura junto a la violencia y la imaginación junto a la supervivencia. Los artistas de esta exhibición nunca reducen a las personas a símbolos de conflicto; por el contrario, nos recuerdan que detrás de cada evento político y de cada conflicto hay individuos con memorias, sueños, familias y aspiraciones. Los artistas a menudo nos abren los ojos, recordándonos preguntas importantes que a veces preferimos evitar hacernos. Nos ayudan a cuestionar lo que parece ser la realidad e imaginar cómo podría verse otro futuro y otra narrativa. El arte también puede reconfortarnos.

-¿Cómo pueden exhibiciones como esta contribuir a las conversaciones sobre migración, no solo como un tema político, sino como una experiencia profundamente humana?

Las obras de esta exhibición restauran la perspectiva, recordándonos que la migración no es una historia única, sino innumerables trayectorias individuales moldeadas por la pérdida, la resiliencia y la esperanza. Presentar la exhibición en Chile como un programa de legado de Years of Culture refuerza la idea de que la migración y la memoria son experiencias humanas compartidas que se enriquecen al observarse desde múltiples perspectivas culturales.

-Mathaf se ha convertido en una de las instituciones líderes dedicadas al arte árabe moderno y contemporáneo. ¿Qué papel cree que juega el museo en desafiar los estereotipos sobre el mundo árabe?

El rol de Mathaf es presentar la extraordinaria diversidad de la producción artística moderna y contemporánea vinculada al mundo árabe, al tiempo que apoya la investigación, el estudio académico y nuevas formas de comprender estas prácticas. No existe una experiencia árabe única ni un lenguaje artístico único. La colección del museo incluye abstracción, arte conceptual, fotografía, escultura, pintura, instalación y obras de imagen en movimiento que exploran una enorme variedad de temas.

Al presentar a estos artistas en sus propios términos, Mathaf demuestra que no solo responden a los acontecimientos, sino que son y siempre fueron importantes contribuyentes al arte contemporáneo global y a las conversaciones más amplias sobre cultura, historia y experiencia humana.

-¿Cómo ha cambiado la percepción internacional de los artistas árabes contemporáneos en la última década?

Ha habido un progreso notable en la última década. Los artistas del mundo árabe son ahora mucho más visibles dentro de los museos internacionales, las bienales y las grandes colecciones. A medida que el campo continúa evolucionando, la conversación también se vuelve más matizada. Cada vez más, las audiencias e instituciones están aprendiendo que los artistas del mundo árabe no se definen por una única narrativa, sino que aportan nuevas perspectivas e innovaciones artísticas que enriquecen el arte contemporáneo global. Vemos menos representaciones generales de “artistas árabes” o de “el Arte árabe”, y más enfoque en prácticas específicas e individuales. Los artistas del mundo árabe son, en cierto modo, similares a los artistas de cualquier otra región del mundo, y el rol de Mathaf es contribuir a una narrativa de la historia del arte menos eurocéntrica.

El siguiente paso es ir más allá de la representación y avanzar hacia la comprensión, reconociendo a estos artistas como innovadores cuya obra contribuye a las conversaciones globales sobre estética, historia, memoria, tecnología y sociedad. Instituciones como Mathaf desempeñan un papel importante en hacer posible esa comprensión más profunda.

-Esta es la primera presentación de la exhibición en América Latina. ¿Por qué era importante para Mathaf traerla a Chile?

Para nosotros, la exhibición no simplemente viaja a un nuevo destino. Entra en una conversación con el contexto cultural e histórico de Chile. Traer Your Ghosts Are Mine a Santiago permite que estas obras entren en nuevas conversaciones moldeadas por la propia historia de Chile, al tiempo que presenta a las audiencias voces artísticas contemporáneas del mundo árabe, África y el Sudeste Asiático.

-Chile ha vivido su propia historia de dictadura, exilio y migración. ¿Cree que estas experiencias compartidas podrían crear una conexión especial entre las audiencias chilenas y la exhibición?

Your Ghosts Are Mine pone de relieve cómo muchas sociedades han enfrentado cuestiones de memoria, desplazamiento, justicia y pertenencia. Si bien los contextos históricos son diferentes, las audiencias chilenas pueden encontrarse con emociones, preguntas y memorias que se sienten sorprendentemente familiares, creando un espacio para el diálogo genuino y la empatía. Esta posibilidad de reconocimiento mutuo es precisamente la razón por la que importan alianzas como Years of Culture. Permiten que las audiencias se aproximen a historias poco familiares como experiencias que iluminan aspectos de su propio pasado y presente.

-¿Hubo alguna obra en particular en la exhibición que la haya afectado personalmente la primera vez que la vio?

The Lebanese Rocket Society, de los artistas y cineastas libaneses Joana Hadjithomas y Khalil Joreige, pone de relieve un momento de la historia del Líbano que podría haber cambiado su rumbo. Yo soy libanesa, parte de la misma generación, la generación de la guerra. El proyecto The Lebanese Rocket Society explora la aparente ausencia del programa espacial libanés de la década de 1960 en nuestra memoria personal y colectiva. Arroja luz sobre nuestras percepciones del pasado, el presente y el futuro, y sobre nuestra imaginación de un futuro mejor. La película también explora la noción de un sueño colectivo.

-Si tuviera que resumir la exhibición en un mensaje para el mundo actual, ¿cuál sería ese mensaje?

Ninguna historia existe de forma aislada. Las memorias, las pérdidas y las esperanzas que carga una comunidad pueden surgir de un lugar particular, pero pueden hablar más allá de las fronteras. Al escuchar la historia de otra persona, no perdemos nuestra propia identidad: ampliamos nuestra comprensión de lo que significa ser humano. Eso es, en definitiva, lo que propone Your Ghosts Are Mine, y es también lo que busca lograr la iniciativa Years of Culture: no presentar una cultura a otra, sino crear encuentros donde la escucha, la curiosidad y la empatía se conviertan en los cimientos de un entendimiento duradero entre culturas. Cuando reconocemos la historia de otra persona, no perdemos la nuestra. Descubrimos cuán profundamente conectada está realmente nuestra humanidad.

*Coordenadas de la muestra

4 de agosto al 11 de octubre, 2026

Martes a domingo: 10:15 a 18:00 horas

Sala Pacífico | Nivel –3

Entrada liberada

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