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Austríaco "salta un Estadio Nacional" y consigue el oro en Vancouver

<P>Aprovechando la ausencia del suizo Simon Ammann, ganador del oro en las pruebas individuales, el esquiador Gregor Schlierenzauer voló 146,5 metros en la nieve de Vancouver y le dio su segunda medalla dorada consecutiva al equipo austríaco de saltos.</P>

Schlierenzauer, el más largo de Vancouver 2010.

Gregor Schlierenzauer llegó a Vancouver como uno de los favoritos para ganar los saltos de esquí, pese a que era su primera presentación en unos Juegos Olímpicos.

Este cartel se justificaba en las 32 victorias que ha conseguido el austríaco en las distintas etapas de la Copa del Mundo, además de ser el campeón actual de la especialidad.

Sin embargo, "Schlieri" -como es conocido en su país- sólo consiguió un tercer lugar en las dos primeras pruebas -individuales con trampolín normal y largo-, las cuales fueron ganadas por el suizo Simon Ammann.

Pero la tercera fue la vencida, y de manera espectacular. Con un salto de 146,5 metros (ver infografía), Schlierenzauer dejó a Austria en lo más alto de la competencia por equipos y pudo por fin colgarse una medalla dorada.

Sin Ammann entre los competidores -Suiza solamente tenía dos esquiadores en los Juegos, no podía competir como país- las "Aguilas" dominaron de principio a fin las series de salto en la nieve canadiense. Al llegar al último competidor, solo una catástrofe podía alejar a los austríacos del triunfo que amenazaba Alemania.

Y no sólo no llegó la catástrofe, sino que sería el salto más largo de estos Juegos.

Era tal el favoritismo de los austríacos, que el esquiador alemán Pascal Bodmer ya había avisado que se conformaba con el segundo lugar, el cual terminaría consiguiendo a 72,1 puntos de diferencia, la más grande en la historia de unos JJ.OO. de Invierno.

El vuelo puede ser mayor

"Es una sensación fantástica. Gané tres medallas en mis primeros Juegos Olímpicos, es un debut perfecto. Trabajamos muy duro durante un año con el equipo para lograr el primer lugar", comentó la estrella de la jornada.

Aun cuando el salto de "Schlieri" fue el mejor cierre posible para la competencia, existen un par de eventos en que los esquiadores logran recorrer distancias mucho mayores. Esta modalidad se conoce como el "vuelo" en esquí y es la versión extrema de los saltos.

Se da sólo en cinco lugares del mundo y depende del tamaño de la colina por la cual se deslizan los deportistas. Aquí, el "trampolín" utilizado por los deportistas mide 185 metros, en comparación al de 120 metros utilizado en las competencias olímpicas.

En Planica, Eslovenia, uno de los centros de 'ski flying', el noruego Bjørn Einar Romøren registró en 2005 un salto de 239 metros, consiguiendo así el récord mundial.

Sin embargo, lo realizado ayer por Schlierenzauer no es menor: si uno de sus saltos en la prueba individual hubiese sido de 146,5 metros, se hubiera quedado sin problemas con la medalla de oro.

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