Bonos millonarios, plazos y la UEFA en guerra: guía para entender el polémico plan de Infantino para vender el Mundial
La posible creación de una empresa para comercializar la Copa del Mundo desató la furia en Europa y es mirada con escepticismo en Asia y Norteamérica. Denuncian que la Federación Internacional cruza una "línea roja".
La idea impulsada por Gianni Infantino de crear una nueva estructura comercial para administrar los principales torneos de la FIFA y vender una participación a inversionistas privados genera un terremoto en el fútbol. En Europa comenzó a discutirse la posibilidad de un boicot a futuras Copas del Mundo.
La iniciativa contempla la apertura de FIFA Forward Enterprise (FFE), una empresa que concentraría los derechos comerciales de las principales competiciones, incluyendo los Mundiales. El objetivo es captar alrededor de US$ 4.200 millones mediante la venta de una participación minoritaria de la compañía, que estará valorada en US$ 20.000 millones.
Uno de los aspectos que más inquietud genera entre los opositores es quiénes terminarían controlando parte del negocio comercial del Mundial. La FIFA confirmó que trabaja junto a JP Morgan como asesor financiero y que el grupo líder de inversionistas propuesto es Thrive Eternal. La sociedad es encabezada por Joshua Kushner, hermano de Jared Kushner, yerno de Donald Trump.
Aunque el organismo negó la participación directa de Jared Kushner en la inversión, el vínculo volvió a poner sobre la mesa la estrecha relación que Infantino ha construido con el presidente de Estados Unidos durante los últimos años.
Uno de los principales socios de Joshua Kushner es Greg Maffei, director ejecutivo de BANN Ventures, quien se desempañaba en ese cargo en Liberty Media durante la adquisición de los derechos comerciales de Fórmula 1. Hoy se posiciona como un asesor comercial en la propuesta de la FIFA Forward Enterprise con un esquema similar al que realizó en la principal competencia de automovilismo.
Claro que las dudas no terminan ahí. Diversas informaciones apuntan a que Arabia Saudita también es uno de los principales interesados en participar mediante su fondo soberano de inversión. Qatar, cuya relación con Infantino se fortaleció desde el Mundial 2022, es otro país que aparece entre los potenciales inversionistas.
Por otro lado, también hay interrogantes sobre el propio futuro del presidente de la FIFA. Si Infantino es reelegido en el procezo electoral de marzo de 2027, los límites de mandato lo obligarían a dejar la presidencia en 2031. Distintos reportes sostienen que existe la posibilidad de que, una vez terminado su período como presidente, asuma un cargo dentro de FIFA Forward Enterprise, en caso de aprobarse.
Actualmente, cada federación recibe alrededor de US$ 8 millones dentro de un ciclo de financiamiento. El organismo de Zúrich apunta a que el nuevo esquema elevaría esa cifra hasta cerca de US$ 20 millones entre 2027 y 2030.
Este miércoles, en Suiza fijaron un plazo para las respuestas de cada federación. Las asociaciones deben manifestar su postura antes del 19 de septiembre. “El lanzamiento de esta nueva estructura está sujeto al apoyo de la mayoría de las federaciones miembro y a las aprobaciones pertinentes del Consejo de la FIFA”, expresan.
La UEFA se manifestó en contra: “Hoy hemos tenido conocimiento del plazo fijado por la FIFA para que las asociaciones respalden sus propuestas, so pena de que se retire la oferta de un pago único. Esto dice todo lo que hay que saber sobre dicho plan”.
“Tras haber mantenido conversaciones con numerosos agentes del mundo del fútbol, la UEFA es consciente de que existe una oposición importante y creciente a utilizar nuestro deporte para el enriquecimiento personal y de allegados. Podemos hacer crecer el fútbol de la manera adecuada. Es hora de dar prioridad a las asociaciones, los clubes, las ligas, los jugadores y los aficionados", añade la confederación europea.
Fuerte disidencia
El impacto fue inmediato. Diversas federaciones europeas coordinaron una reunión de emergencia para analizar una respuesta conjunta frente a la propuesta de Infantino. Entre las alternativas que aparecieron sobre la mesa está la más extrema de todas: boicotear el Mundial si la FIFA insiste en avanzar.
La molestia no responde únicamente al proyecto. Tampoco están conformes con el manejo del presidente de la FIFA, ya que las asociaciones no fueron informadas sobre la iniciativa. Ese procedimiento alimentó la percepción, instalada hace tiempo en Europa, de que Infantino está gobernando de manera cada vez más personalista.
La tensión llega en un contexto especialmente delicado. Durante los últimos años, la relación entre la FIFA y la UEFA ha acumulado una larga lista de conflictos. Esto se intensificó durante el Mundial de Canadá, México y Estados Unidos, cuando se acusó a la Infantino de mancillar la integridad deportiva tras levantar la suspensión del delantero Folarin Balogun luego de las presiones ejercidas por Donald Trump.
Aleksander Ceferin, el presidente de la UEFA, ni siquiera asistió a la final del Mundial, un gesto interpretado como una clara señal política, considerando que España, equipo que fue campeón, está afiliado a su organismo.
La Footbal Association, de Inglaterra, la más antigua de la disciplina, apuntó duramente a los canales de comunicación de Infantino. “Desconocíamos por completo esta propuesta y no disponemos de detalles sustanciales, incluyendo en qué consiste realmente y qué condiciones conlleva. Basándonos en la escasa información disponible, nos preocupa profundamente la falta de procesos y de gobernanza para llegar a este punto, así como la naturaleza y los principios que aparentemente están implicados. Cuando la propuesta se difunda de la forma completa y transparente que ahora ha prometido la FIFA, dejaremos clara nuestra postura y haremos más comentarios al respecto”, señalan.
La Confederación Asiática de Fútbol expuso su postura. “La AFC no fue consultada sobre la propuesta y lamenta que un asunto de tal importancia haya pasado a ser de dominio público antes de que la familia de la AFC haya tenido la oportunidad de examinarlo y debatirlo a través de los canales de gobernanza apropiados y establecidos”, manifiestan.
Si bien no dan a conocer su voto, son críticos con los plazos que pide la FIFA. “La AFC cree firmemente que todas las partes interesadas deben contar con información suficiente y tiempo suficiente para evaluar la propuesta en su totalidad, incluyendo sus implicaciones de gobernanza, legales, comerciales y estratégicas. Este proceso es esencial para garantizar que cualquier decisión refleje los intereses colectivos de la comunidad futbolística mundial y refuerce la confianza en el marco de gobernanza de la FIFA", enfatizan.
La Concacaf fue en la misma línea: “Compartimos la decepción de muchos en nuestra región y en el deporte de que este nivel de detalle haya sido diseñado y compartido públicamente antes de que se haya producido cualquier discusión con los organismos de gobierno relevantes y las partes interesadas”.
Pese a la oposición, algunas federaciones sí se cuadran con la FIFA. “Puedo ver los beneficios prácticos que la estrecha colaboración con Infantino y su equipo aportaría al fútbol checo. Por supuesto que necesitamos más detalles, pero mi punto de vista personal es que puedo ver el impacto positivo de las intenciones de la FIFA. Fui elegido hace poco más de un año, y para mí personalmente todos los proyectos en los que he participado en colaboración con la FIFA han sido muy positivos para el desarrollo del fútbol europeo”, dijo David Trunda, presidente de la Federación de República Checa.
“El fútbol no está en venta”
La respuesta de la UEFA a la iniciativa fue la más dura. “Cruza una línea que las instituciones que gobiernan el fútbol nunca deberían cruzar”, expresan.
“El alma y la gobernanza del fútbol no son activos con los que se pueda comerciar. Ninguno de nosotros es dueño del fútbol. No le corresponde a la FIFA venderlo”, remarcan.
Las críticas no solo vinieron del ámbito dirigencial. El primer ministro del Reino Unido, Andy Burnhamn, también cuestionó duramente la propuesta. “El fútbol pertenece a los aficionados, no a los inversionistas”, dijo.
Incluso figuras históricas de la FIFA se sumaron al rechazo. El expresidente Joseph Blatter apuntó, nuevamente, a la creciente cercanía entre Infantino y Donald Trump. “La estrecha relación entre el presidente de la FIFA y el presidente de Estados Unidos ha alcanzado una dimensión financiera que daña profundamente al fútbol. Nadie tiene derecho a vender nuestro deporte", escribió en su cuenta de X.
La defensa de Infantino
La FIFA sostiene que el objetivo del proyecto no es privatizar el Mundial ni eternizar a Infantino, sino crear una estructura capaz de potenciar el valor comercial de sus competiciones. Según el organismo, las 211 asociaciones miembro tendrían acceso a mayores fondos para infraestructura, juveniles, capacitación de entrenadores y fortalecimiento de las selecciones nacionales.
Infantino defendió el proyecto señalando que la FIFA necesita una estructura preparada para una nueva etapa de crecimiento. “Algunos aspectos del juego han transformado esa popularidad en un notable valor comercial, y celebramos ese éxito y queremos que continúe, porque engrandece todo el deporte. Nuestra labor es asegurar que el resto del fútbol crezca a la par: la FIFA existe para apoyar el desarrollo sostenible e inclusivo en todos los rincones del mundo", señaló.
“Nuestra próxima etapa de crecimiento requiere una estructura diseñada específicamente para ello, donde el aspecto comercial del fútbol opere como un negocio enfocado y dedicado, cuyo valor se comparta de forma más amplia y eficaz a nivel mundial. Cada asociación miembro de la FIFA debería tener la oportunidad de obtener una parte justa de los fondos disponibles para forjar su propio futuro, decidiendo por sí misma en lugar de depender de otros. Se trata de la democratización del fútbol”, añadió.
En esa línea, Infantino apeló a las federaciones de países más pequeñas. “Tenemos la intención de invertir fuertemente incluso en las zonas más remotas del mundo, lugares que con demasiada frecuencia se pasan por alto. Cada federaciónmiembro de la FIFA, independientemente de su tamaño, recursos o ubicación geográfica, tendrá voz y la oportunidad de determinar su propio rumbo. El fútbol se ha convertido en un deporte verdaderamente global, por lo que sus beneficios deben sentirse en todo el mundo", dijo.
Lo último
Lo más leído
1.
2.
4.
5.
La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
Plan Digital+$6.990 al mes, por los 3 primeros meses SUSCRÍBETE