Histórico

La historia de drogas y depresión que rodeó a la hija de Whitney Houston

Concebida en una de las familias más polémicas del espectáculo, la joven debió enfrentar las adicciones y violencia de sus padres y la muerte de su madre a los 18 años. Más tarde, ella misma lidió con los excesos.

Era el día anterior a una nueva ceremonia de los premios Grammy. Un evento que se vería empañado por la trágica muerte de Whitney Houston ocurrida el 11 de febrero de 2012.

Mientras los restos de la cantante eran investigados por la policía, su hija Bobbi Kristina, de solo 18 años, era trasladada a un hospital por un ataque de nervios. La joven Krissy, como le decían sus cercanos, sufría el abandono de su madre, la figura más presente que tuvo desde la separación de sus padres.

A los 14 años, Houston y su entonces esposo, el rapero Bobby Brown, terminaban una matrimonio de 15 años, enmarcado en antecedentes de drogas y violencia. Fue así como se gestó una fuerte relación entre ambas.

Sin embargo, las adicciones de su madre también habrían alcanzado a su hija. Según la más reciente biografía sobre la familia, Bobbi Kristina comenzó a consumir drogas desde los 14 años. El libro, publicado en junio pasado, asegura que la joven fue enviada a un centro psiquiátrico a los 15 años tras intentar cortarse las venas y apuñalar a su madre. 

La muerte de Houston, por tanto, solo habría acentuado los problemas de la chica. "Durante los últimos dos años ha estado saliendo con una pandilla de locos, salvajes y temerarios", señalaron algunas fuentes al autor Ian Halperin, escritor del libro Whitney & Bobbi Kristina: The Deadly Price of Fame (Whitney & Bobbi Kristina: el mortal precio de la fama).

Una de las personas que permaneció al lado de la chica fue Nick Gordon. El joven conocido como su novio en sus últimos años, fue criado por Whitney Houston desde pequeño, como si fuera un hijo más. De hecho, la prensa norteamericana siempre sospechó acerca de su origen, aventurándose con que sería un hijo no reconocido de la cantante.

A pesar de crecer como 'hermanos', la pareja reconoció su romance a fines de 2012. De ahí en adelante, permanecieron unidos. Tras la muerte de Houston, el joven de 25 años debió enfrentar una nueva tragedia: el accidente de Bobbi Kristina, ocurrido en similares circunstancias a las que vivió la mujer a quien llamó 'madre'.

Pronto quedaría en evidencia la verdadera relación entre Gordon y los Houston: para la familia, el chico sería uno de los principales sospechosos del ahogamiento de Bobbi Kristina. 

Semanas después se sabría que la familia pidió una orden de alejamiento ya que, además de culparlo por el estado de la chica, Gordon quiso intervenir en el dinero que recibía su novia a modo de herencia.

La única certeza es que el joven fue el primero que encontró a Bobbi Kristina sumergida en la bañera de su casa. 

La biografía antes mencionada tiene su propia teoría. “(Un drogadicto) me dijo que cuando alguien se desmaya por una sobredosis hay muchas formas de reanimarlo. ‘Nunca he visto que se haga en una bañera’, me dijo, ‘pero sí que he intentado reanimar a gente con una ducha fría. Los pones debajo del agua fría y les abofeteas en la cara para que vuelvan en sí’. Esto podría explicar los moratones en la cara que los paramédicos encontraron”, señaló el autor.

Fuentes: El País, Hollywood Life, Hola, E! News.

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