Probamos las últimas Ray-Ban Meta, ahora con IA disponible en Chile
Nos asombramos y reímos, en partes iguales, con las capacidades del asistente de inteligencia artificial de Meta, ya oficialmente disponible en Chile. Esto es lo que funciona mejor y lo que, según nuestras pruebas, no tanto.
¿Estamos preparados para un mundo post-teléfonos inteligentes? Eso se pregunta esta semana Lisa Eadicicco, editora de tecnología de CNN, a propósito de la avalancha que viene de dispositivos inteligentes.
El porvenir será una verdadera oleada de pines, pulseras y lentes, advierte Eadicicco, que podrán grabar y analizar nuestros entornos y conversaciones con compañeros de oficina, amigos o familiares. “Este es el futuro que las empresas tecnológicas vislumbran en la era de la IA, lo quieran o no los consumidores”, lanza en su columna.
Desde hace un par de semanas, en La Tercera estamos probando al que tal vez sea, actualmente, el más aventajado de estos dispositivos. Hablamos de la segunda generación de Ray-Ban Meta, los lentes inteligentes que acaban de liberar todo su potencial en Chile, pero ya veremos qué significa esto.
Qué son las Ray-Ban Meta y qué pueden hacer
El 17 de octubre de 2023 salieron a la venta en Estados Unidos, a un precio de 299 dólares, la primera generación de lentes inteligentes de Meta, la firma de Mark Zuckerberg, y EssilorLuxottica, fabricantes y dueños de la marca Ray-Ban.
Los llamaron Ray-Ban Meta y se vendieron como pan caliente.
¿La fórmula? Hardware y software tan liviano como fascinante. Por fuera, los actuales Ray-Ban Meta Gen 2 semejan los modelos Wayfarer, Skyler y Headliner de los conocidos lentes de sol, pero en sus marcos de acetato albergan baterías, cámaras, micrófonos, parlantes y el procesador Snapdragon AR1 Gen 1 de Qualcomm, fabricado específicamente para dispositivos portátiles ligeros.
Si el diseño térmico evita que la montura se caliente sobre las orejas, el hardware es capaz de procesar inteligencia artificial. Esto permite que el dispositivo ejecute comandos de voz y procese imágenes de manera local con mayor rapidez.
Sobre el ojo derecho los Ray-Ban Meta cuentan con un sensor ultra gran angular de 12 megapixeles (un avance notable frente a los 5MP de la primera generación), un lente capaz de estabilizar el movimiento de la cabeza con gran eficacia, grabando videos verticales en 1080p que compiten directamente con las cámaras de los teléfonos de gama media.
El almacenamiento incluye 32 GB de memoria flash. En la práctica, este espacio permite almacenar más de 500 fotos o alrededor de 100 videos cortos antes de exigir una sincronización con el celular. Y cuenta además con cinco micrófonos para capturar audio espacial y aislar ruidos, y parlantes direccionales ubicados en las patillas.
Pero había una característica -acaso ventaja competitiva- que, para quienes teníamos los lentes con una cuenta chilena de Meta, no podíamos usar al menos de manera oficial en Chile: el software de inteligencia artificial para ver y describir lo que estás viendo en el mundo real, una especie de asistente de IA parecido a Samantha de la película Her de Spike Jonze.
Eso es lo que cambia -además de los precios- con la llegada oficial de los lentes a países como Chile.
Ray-Ban Meta en el día a día
Los Ray-Ban Meta pueden usarse para escanear lugares famosos, traducir idiomas o identificar preparaciones de café o la cantidad de agua para regar una planta, entre otras tareas.
Para utilizar el software de IA, los usuarios solo tienen que decir “Hey, Meta”, seguido de una instrucción, como “Mira y dime qué estoy viendo”. Acto seguido, la IA responde con una voz robótica pero cercana -parecida a la de ChatGPT, Gemini o Claude- que se reproduce a través de los pequeños parlantes de los lentes.
Usamos los lentes una mañana completa en la oficina acribillando a la IA con preguntas e instrucciones.
Esto empezó más o menos temprano con algo así: “Hey Meta, qué estoy mirando”:
Inmediatamente, la IA responde por voz pero también deja un registro por escrito en la app Meta AI, el que se puede consultar en el teléfono:
Correcto, reconoció el lugar como una cafetería y hasta la marca.
“Hey Meta, qué estoy viendo”:
Correcto, es el sitio de latercera.com. “¿Y ahora?”:
Aunque no reconoció el logo actual de La Tercera, sí interpretó que estamos en Sanhattan.
Como es una tecnología aún en proceso, la inteligencia artificial no siempre es precisa en nombrar ciertos elementos, pero según Meta la retroalimentación va mejorando los lentes con el tiempo.
Seguimos: “hey Meta, qué estoy viendo”:
Mmm. “¿Y acá?”:
Aunque son descripciones exactas, no reconoció al cineasta Raúl Ruiz (foto de Pin Campaña para Paula) ni a la actriz Leonor Varela (foto de Nancy Coste para Paula) y su cigarro.
Cuando contrapregunté por las identidades de estos dos artistas chilenos, la IA fue contundente:
Ahora, lo realmente más extraño del experimento fue hablar con un asistente de IA cerca de otros colegas y oficinistas del edificio, quienes fingieron no escucharme al verme hablar solo (¡Gracias!).
Consentimiento y privacidad
Después de un par de vueltas, como ya era hora del almuerzo, me colé con los colegas de La Cuarta a una de sus excursiones semanales por el MUT.
Esta instrucción fue en movimiento: “hey Meta, qué estoy viendo”:
A propósito de que estos dispositivos son capaces de hacer fotografías y videos, también es importante hablar de privacidad.
(Un paréntesis tech.
Vaya por delante que el lente de las Ray-Ban Meta ofrece un campo de visión amplio que imita la perspectiva natural del ojo humano.
Para usar la cámara, el usuario tiene dos mecanismos. El primero es un botón físico de captura ubicado en la varilla derecha del lente, donde una presión corta toma una fotografía y una presión larga inicia un video.
En el segundo caso, el procesador interno recorta y estabiliza la imagen para generar videos en formato vertical. Los lentes graban videos de hasta tres minutos, logrando resoluciones de hasta 3K.
La otra vía es completamente manos libres y funciona utilizando comandos de voz a través del asistente Meta AI con frases como “Hey Meta, graba un video”. Para esta nota, todas las imágenes fueron hechas así.)
Por supuesto, tener una cámara prácticamente escondida a simple vista en unos lentes encendió alarmas de inmediato sobre la privacidad de terceros.
Para abordar esto, Meta implementó un sistema de advertencia visual imposible de pasar por alto. En la bisagra opuesta a la cámara se ubica el llamado “Capture LED”, una potente luz blanca que parpadea brevemente al tomar una foto y se prende de forma continua mientras se graba un video.
Es importante entender que el Capture LED no se puede apagar. Y aunque en sitios como Amazon o Temu existen accesorios que prometen cubrirlo, lo cierto es que -desde julio de 2026- Meta bloquea temporalmente la cámara si detecta que la luz está tapada, o la bloquea si el sistema detecta daños físicos o modificaciones en el LED.
Seguimos con nuestro experimento. “Hey Meta, qué estoy viendo”:
A la IA de Meta le falta más de Chile: no reconoció un completo italiano, ni dos de los aderezos clásicos de las fuentes de soda, la mostaza y el ají.
¿Y cómo anda la cultura pop?
Preciso en la descripción, aunque insuficiente en dar con el lugar y el objeto.
Breve aunque correcto.
Pienso que acá respondió en inglés por la edición británica del libro.
Otros usuarios también han coincidido en elogiar la precisión de la IA para algunos detalles.
Daniel Silva, periodista de ciencia y tecnología de Mega, es usuario de los Ray-Ban Meta y más recientemente de los Oakley Meta. “Me encantan porque graban bien, son muy sensibles al tema, por ejemplo, de la modificación del volumen, si quieres pasar la canción adelante o atrás. La verdad es que las patas del lente son sensibles, digamos, con el panel táctil. Eso es importante. El volumen es perfecto. No es ni muy fuerte ni muy despacio. Te permite también escuchar tu entorno”, dice a La Tercera.
“La cámara y la activación por voz de la IA funcionan perfecto. Cuando le preguntas cosas, cuando les pides que miren y te digan dónde estás, la verdad es que la IA se nota que ha ido mejorando. Porque yo lo ocupé en Estados Unidos y lo he ocupado acá y la verdad es que ha ido mejorando su capacidad de respuesta”, asegura.
En su experiencia, las llamadas son otro de los puntos fuertes del dispositivo. “Me encanta el tema de que puedes hacer videollamada con WhatsApp. Sobre todo cuando estás comprando cosas o afuera o quieres mostrar lo que estás haciendo. La capacidad de hacer streaming con los lentes lo encuentro muy, muy interesante. Quizás hay un tema de conectividad a lo mejor que a veces no se ve en gran calidad cuando haces streaming en vivo. Pero la calidad cuando grabas video o sacas fotografía ha ido mejorando y mucho. Yo tengo ya la versión que tiene 3K, los de Oakley también, que graba súper, súper bien”.
Sobre los puntos bajos de los lentes, dice Silva, “van por el problema del pixelado cuando estás haciendo videos en vivo o que a veces no se conecta bien con la aplicación de Instagram. Yo creo que van por ahí y la falta de videos a lo mejor en cámara lenta o en horizontal”.
Conclusiones
Los lentes con inteligencia artificial de Meta por fin están disponibles en Chile con todo su potencial, aunque también es cierto que ofrecen una probada de un futuro que parece distópico y, al mismo tiempo, no tan lejano.
Sus defectos ponen de manifiesto las limitaciones y los retos de este tipo de dispositivos. Por ejemplo, podría reconocer mejor a un libro y su autor. O a un artista de renombre.
Puede ser problema del autor, pero todavía resulta incómodo hablar con un asistente de IA en público. ¿Alguna vez se sentirá normal hablar solo y escuchar a un asistente de IA en el oído?
Ahora, cuando sí funcionó, lo hizo bien y nos divertimos. El hecho que la IA de Meta pueda describir entornos con varios detalles y elementos, solo con mirar una foto, demuestra lo lejos que ha llegado la tecnología.
Lo último
Lo más leído
La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
Plan Digital+$6.990 al mes, por los 3 primeros meses SUSCRÍBETE