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Las maniobras de la UC para recibir a menos hinchas visitantes en el Claro Arena ante Cruzeiro y Barcelona

Cruzados realizó gestiones directas con ambos clubes para acordar un menor número de fanáticos forasteros, buscando evitar reubicaciones de abonados y reducir el impacto en el aforo del estadio, lo que le ocurrió en el debut ante Boca Juniors.

Las maniobras de la UC para recibir a menos hinchas visitantes en el Claro Arena ante Cruzeiro y Barcelona. ANDRES PINA/PHOTOSPORT

La UC vive una semana clave en la Copa Libertadores. Este miércoles enfrenta a Cruzeiro en un duelo que resulta fundamental para las aspiraciones del equipo de Daniel Garnero. Viene de dos triunfos como visitante y de quedarse con los tres puntos queda bien aspectado para una eventual clasificación a octavos de final. Eso dentro del campo. Afuera, la directiva trabajó para reducir la cantidad de hinchas visitantes en el Claro Arena en comparación con el debut ante Boca Juniors.

La negociación estuvo en en curso desde que se conoció el grupo. En la precordillera siempre buscaron llegar a un número en común con los rivales. “Hay acuerdos de reciprocidad, dependen del rival, distancia y cantidad de hinchas”, anticipaba Juan Pablo Pareja, gerente general de Cruzados, a El Deportivo, a inicios de año. Sin embargo, fue una tratativa que falló con Boca. Eso derivó en un extenso lío que significó que fueran 2.000 los hinchas xeneizes en San Carlos de Apoquindo.

En los primeros días de Matías Claro al mando de la UC, el nuevo timonel dio a conocer que el acuerdo estaba cerrado para los encuentros posteriores. “Serán 700 hinchas de Cruzeiro y 450 fanáticos de Barcelona”, enfatizaba el ingeniero.

Los últimos movimientos de Tagle

En el pacto con ambos rivales consideraron factores como la distancia geográfica y la demanda estimada. En sus últimos días como presidente de Cruzados, Juan Tagle dio a conocer que las conversaciones estaban iniciadas. “Esperamos llegar a un acuerdo de una cifra más razonable de entrada y visita”, explicó el abogado tras el partido ante Boca.

El dirigente añadió que el contexto del partido ante los transandinos fue excepcional. “Todos sabemos lo que genera Boca y en la cercanía con Argentina. Hay muchos hinchas de Boca en Chile. Entonces, es distinto a la situación de hinchas visitantes que puedan ir desde Belo Horizonte o de Guayaquil”, dijo.

En el duelo de la UC y Boca Juniors hubo 2.000 fanáticos xeneizes. JONNATHAN OYARZUN/PHOTOSPORT

En el encuetro debut, el escenario obligó a modificar la planificación original, con ajustes en seguridad, redistribución de abonados y una reducción en la disponibilidad de entradas a la venta. La organización del encuentro frente al conjunto argentino estuvo marcada por negociaciones a contrarreloj. En una primera instancia, la autoridad había rechazado la presencia de público visitante. Posteriormente, tras la presión de la Conmebol y la revisión de nuevas medidas de seguridad, se autorizó el ingreso.

Tagle dio a conocer que el club enfrentó un escenario límite: “Nos vimos en una coyuntura muy grave cuando estábamos siendo amenazados de sacarnos de nuestro estadio, de jugar partidos sin público, incluso de sacarnos del país”.

A partir de ese precedente, el expresidente de Cruzados tuvo que liderar las gestiones en sus últimas semanas en la presidencia. “Nosotros siempre hemos considerado un número de hinchada visitante entre 500, 1.000, si consideramos la norma de 5% del fútbol chileno”, señalaba.

La organización del partido ante el cuadro xeneize dejó una base de trabajo para la planificación de los próximos partidos internacionales. La experiencia permitió evaluar la capacidad operativa del estadio y establecer protocolos que podrán aplicarse en el resto del torneo. “Este estadio lo construimos para este tipo de partidos”, enfatizaba Tagle.

El impacto

El cumplimiento de los requerimientos de seguridad tuvo efectos directos en la capacidad del estadio. El club debió destinar espacios a zonas de separación y compromisos institucionales. Pese a que el recinto estuvo colmado, fueron 18.812 espectadores. En el Claro Arena caben 20.249 personas.

A comienzos de temporada, Pareja había explicado que el margen lo tenían considerado. “Son alrededor de 4.000 tickets, y eso varía según si hay público visitante y también según las exigencias de Conmebol en Copa Libertadores. Además, son hasta 2.000 tickets, según el reglamento, para la visita”, señaló en esa ocasión.

Ese cálculo consideraba también compromisos con auspiciadores, autoridades y organismos del torneo, lo que reduce el número final de localidades disponibles para el público general. La reducción del contingente visitante le permite a la UC recuperar parte de ese margen en el duelo de este miércoles.

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