Las gestiones del Mineduc con alcaldes oficialistas para que abran las escuelas: vacunación a niños entrega nuevo impulso a Figueroa

Representantes del gobierno, entre ellos el ministro de Educación, Raúl Figueroa, han sostenido conversaciones con ediles afines a Chile Vamos que hasta ahora se niegan al retorno presencial, para lograr la meta de reabrir los colegios en julio. Hasta ahora, no hay respuestas favorables, aunque algunos se abren a analizar la situación epidemiológica más cerca de las vacaciones de invierno.




Los mensajes han sido públicos, pero también privados. Y es que la idea del gobierno es una sola: encontrar a la mayor cantidad de adeptos que se sumen voluntariamente al retorno de clases presenciales. Y para eso necesita, primeramente, de los municipios oficialistas que tienen a su cargo los recintos educaciones y que permanecen cerrados. Por eso la estrategia ha virado hacia ellos y con un nuevo impulso: ayer se aprobó la vacuna Pfizer para niños de entre 12 y 16 años.

Este hito, haciéndolo coincidir con el cronograma que maneja el Ministerio de Salud, permitiría inmunizar este mes a 1,3 millón de estudiantes de entre 12 y 18 años, dentro de los cuales se ubica el rango de 16 a los 18 años que pueden recibir, también, la vacuna de Sinovac.

Es más, si se logra iniciar la inoculación de este grupo a mediados de mes -apoyada en los próximos cuatro envíos programados de Pfizer que al 28 de junio sumarán 1,8 millones de dosis-, los estudiantes de séptimo hacia arriba podrían retornar a clases presenciales, tras el receso de vacaciones, con su esquema de inmunización completo.

Por eso, para muchos en el gobierno, la campana está a punto de sonar.

“Los alcaldes de Chile Vamos no han estado a la altura en materia de abrir los colegios, esa es la realidad”, dijo el propio Raúl Figueroa, jefe de Educación, la semana pasada.

Según cuentan quienes conocen las conversaciones, el mismo tono se ha expresado en conversaciones presenciales, telefónicas y telemáticas que diversos personeros de gobierno, incluido el mandamás del Mineduc, han sostenido con alcaldes oficialistas o afines a Chile Vamos, y con otros alcaldes de la oposición. Figueroa, dicen algunos ediles consultados por La Tercera, ya se ha reunido, también, con los líderes de las asociaciones municipales.

Estamos evaluando constantemente la reapertura, estamos en conversaciones con el Mineduc y desde marzo que estamos planteando la posibilidad de retornar a clases. Por eso estamos preparados y tenemos todo listo, pero las condiciones sanitarias no han sido favorables, creemos que no sería una decisión correcta. Cuando lo sean, vamos a retornar. En principio, tenemos como fecha tentativa el segundo semestre, eso significa finales de junio, pero vamos a ver cuál es el comportamiento sanitario”, dice José Manuel Palacios (UDI), recientemente reelecto alcalde de La Reina y uno de los municipios de Chile Vamos con que el gobierno mantiene conversaciones.

Apuntando a un mejor contexto de su comuna respecto de otras, que sí están abiertas, Palacios agrega que “hay condiciones favorables, pero mientras no sepamos si estamos en una situación de control, en términos sanitarios, vamos a seguir con esta medida más cauta del regreso a clases. Es una decisión mixta, conversamos con los vecinos y con el profesorado. Es una política que hemos desarrollado siempre la de priorizar el tema sanitario. Entiendo lo difícil que es tomar decisiones cuando uno se ve enfrentado a estas dificultades con miles de variantes”.

Como en La Reina, las respuestas de los alcaldes, hasta aquí, no han sido del todo favorables para las autoridades gubernamentales. Algunas otras que se han dado internamente, de hecho, apuntan a la “comodidad” operativa que implica que los alumnos estén en sus casas, dicen conocedores de las conversaciones. Otros, en tanto, argumentan que la medida no está enteramente en sus manos.

La decisión de apertura no la toma la municipalidad como sostenedora, sino que cada comunidad educativa de cada establecimiento”, expone Cristián Balmaceda, alcalde de Pirque, quien confirma que también ha estado en los diálogos con el gobierno: “He trabajado en las mesas entre municipios o sostenedores y el Mineduc”, dice. Y agrega: “Se ha politizado el tema (...) por una frase inadecuada del ministro Figueroa; decir que se va a dejar de pagar la subvención si no se vuelve a clases. Hay que entender el contexto en que la dijo, que si todas las condiciones estaban dadas y si se cumplían los requisitos para volver. La mejor fórmula es que la decisión la tomen las comunidades educativas y trabajar con ellas. No que la decisión salga de un alcalde”.

Desde el gobierno pensaban que una vez transcurrido el período electoral y la incidencia que la apertura de colegios podría haber tenido sobre las elecciones, al menos los municipios de su sector o afines colaborarían para el retorno a clases. Pero no ha sido así. De hecho, hasta aquí solo un total de 85 municipios en el país decidió volver a clases, pudiendo hacerlo y, de todo el universo que no lo ha hecho, más allá de las razones para mantenerse con clases online, varios son de Chile Vamos o afines a la coalición, como Providencia, Santiago, Maipú o Puente Alto, uno de los más reacios a la apertura.

Por eso es que en el Mineduc y en el gobierno ven con buenos ojos el aliciente de la vacuna. También, se piensa que obrará como una herramienta para que padres y apoderados presionen, en paralelo, a las instituciones para abrir. Y que la inmunización de los escolares sumará otro argumento derrumbado para los reacios al retorno, como la vacunación al profesorado, que ya ha concluido. “No les quedan excusas”, se repite una y otra vez.

De hecho, en el Mineduc apuntan, además, a la subejecución de $ 57 mil millones destinados a la Subvención Escolar Preferencial de los municipios, que incluía recursos para comprar y mejorar el equipamiento para las clases virtuales o presenciales.

La negativa de la oposición

No solo en Chile Vamos la apertura de colegios se ha encontrado con portazos. Porque si bien hay algunas alcaldías de oposición, como la de Carolina Leitao (DC), en Peñalolén, que sí tienen clases presenciales en sus establecimientos municipales, un grupo de ediles en ejercicio o electos firmaron una carta contra Raúl Figueroa en la que acusan “presiones económicas contra los sostenedores” en las tratativas que buscan la apertura.

Los firmantes corresponden a los municipios de Arica, Casablanca, Cerro Navia, Estación Central, Independencia, La Pintana, Lo Espejo, Macul, Maipú, Ñuñoa, Quilicura, Recoleta, Renca, San Joaquín, San Miguel, Tiltil, Valdivia, Viña del Mar y Valparaíso.

“Actuaremos responsablemente, sin presiones y observando los datos del territorio en su conjunto y en coherencia con la participación de las comunidades educativas locales”, decía parte de la misiva, donde además se exponía que “no por la ansiedad del ministro vamos a poner en riesgo a niños, niñas y adolescentes”.

Y aunque son 19 los firmantes que aseguran que desoirán la presencialidad, en rigor cinco de ellos (Arica, Cerro Navia, Macul, San Joaquín y Valparaíso) no tienen injerencia en esa decisión, puesto que la educación de sus comunas ya depende de los Servicios Locales de Educación Pública (SLEP).

“Hay una cosa evidentemente política en esa declaración”, dijo Figueroa tras la misiva, mientras que en esta jornada la directora de Educación Pública, Alejandra Grebe, señaló que “para la Dirección de Educación Pública la presencialidad es vital para el óptimo desarrollo de los aprendizajes. Nos llama la atención que alcaldes que ya no son sostenedores de los establecimientos públicos insistan en no volver a la presencialidad, considerando que hay un organismo especializado, como lo es el Servicio Local de Educación, que busca no solo entregar el servicio educativo, sino que velar por la revinculación y la equidad para todos los estudiantes de los territorios”.

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