Banco Mundial mantiene sus perspectivas para el PIB de Chile y espera un crecimiento para este año menor al de 2025
En su reporte Global Economics Prospect, el organismo dijo que la economía mundial resiste la incertidumbre, pero que el crecimiento seguirá débil.
El cambio de signo político del país o los altos precios del cobre no fueron suficientes para que el Banco Mundial cambie sus cálculos para Chile.
Así se desprende del Global Economics Prospect del organismo el cual prevé que la economía chilena crecerá 2,2% este año y 2,1% en 2027, cerca al crecimiento potencial de la economía.
Se trata de las mismas proyecciones que hizo en su reporte de junio pasado para ambos ejercicios y es más pesimista que las previsiones del Banco Central que en su último IPoM estimó una expansión de entre 2% y 3% (media de 2,5%) para el PIB 2026.
El Banco Mundial dijo que la demanda interna del país se recuperará gradualmente a medida que la tasa de política monetaria converja hacia el rango neutral.
El informe del Banco Mundial se conoce en un contexto más favorable para la economía chilena, que enfrenta una nueva etapa con el gobierno de José Antonio Kast que asume en marzo.
Aunque hay problemas en empleo y temas fiscales, los índices de pobreza de Chile bajaron de acuerdo a la última encuesta Casen, mientras que las presiones inflacionarias han desaparecido y se espera que este año la inflación se ubique finalmente dentro de la meta del Banco Central.
Cabe recordar que está en su nivel más bajo en cinco años.
A estos elementos se suman los precios históricos del cobre, por sobre los US$ 6 por libra -que suponen un gran alivio para las arcas fiscales-, la caída del dólar que en años recientes superó la barrera de los $ 1.000 (con todo lo que eso implica para los precios al consumidor), los mejores índices de inversión y, de manera más lateral, el nivel inédito en el que está la bolsa.
La expansión de Chile estará ligeramente por debajo del promedio de América Latina y el Caribe, que crecerá un 2,3% este año según el Banco Mundial.
En el reporte, el organismo dijo que las tensiones comerciales y la incertidumbre que estas conllevan siguen siendo elevadas y la demanda interna permanece en niveles bajos en algunos países, lo que contrarrestará en parte el efecto positivo de la flexibilización de las condiciones financieras.
Según las previsiones, posteriormente el crecimiento regional se consolidará en un 2,6 % en 2027, “a medida que los flujos comerciales se recuperen y mejore la demanda interna”.
La economía mundial resiste la incertidumbre, pero el crecimiento seguirá débil
La economía global está mostrando una resiliencia mayor a la prevista en medio de tensiones comerciales persistentes y una elevada incertidumbre en materia de políticas, según el informe.
El organismo prevé que el crecimiento mundial se mantendrá estable en los próximos dos años, con una expansión de 2,6% en 2026 y un leve repunte a 2,7% en 2027, cifras que representan una revisión al alza respecto de las estimaciones de junio.
El Banco Mundial atribuye gran parte de esta revisión a un desempeño mejor de lo esperado en Estados Unidos, que explica cerca de dos tercios del ajuste al alza para 2026. Sin embargo, advierte que, de concretarse este escenario, la década de 2020 se encamina a ser la de menor crecimiento global desde los años sesenta.
A fines de 2025, casi todas las economías avanzadas habrían superado sus niveles de ingreso per cápita de 2019, mientras que “aproximadamente una de cada cuatro economías en desarrollo tenía ingresos per cápita más bajos”.
En 2025, el crecimiento estuvo apoyado por un adelantamiento del comercio previo a cambios de política y por rápidos reajustes en las cadenas de suministro. Estos impulsos, no obstante, se diluirán en 2026, cuando se espera una desaceleración del comercio y de la demanda interna.
El informe señala que la flexibilización de las condiciones financieras globales y la expansión fiscal en varias economías grandes ayudarían a amortiguar este enfriamiento. En paralelo, la inflación mundial descendería a 2,6% en 2026, impulsada por mercados laborales más débiles y menores precios de la energía.
“Cada año que pasa, la economía mundial muestra menos capacidad de generar crecimiento y aparentemente más resiliencia frente a la incertidumbre de las políticas”, afirmó Indermit Gill, economista en jefe del Grupo Banco Mundial.
No obstante, advirtió que “el dinamismo económico y la resiliencia no pueden ir mucho tiempo por caminos separados”, en un contexto de niveles sin precedentes de deuda pública y privada.
Para las economías en desarrollo, el Banco Mundial proyecta que el crecimiento se moderará desde 4,2% en 2025 a 4% en 2026, antes de repuntar gradualmente a 4,1% en 2027.
Los países de ingreso bajo crecerían en promedio 5,6% en 2026-27, aunque esto no bastaría para cerrar la brecha de ingresos con las economías avanzadas: el crecimiento del ingreso per cápita sería de 3% en 2026, alrededor de un punto porcentual por debajo del promedio de 2000-2019.
El informe también alerta sobre los desafíos fiscales, en un escenario donde la deuda pública de las economías emergentes y en desarrollo se encuentra en su nivel más alto en más de medio siglo.
“Restablecer la credibilidad fiscal se ha convertido en una prioridad urgente”, señaló M. Ayhan Kose, economista en jefe adjunto del Banco Mundial, subrayando que las reglas fiscales pueden contribuir a estabilizar la deuda y fortalecer la capacidad de respuesta ante shocks, aunque su efectividad depende de la credibilidad institucional y el compromiso político.
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