Regreso a clases: cuatro de cada cinco directores dice que retorno se debe planificar para el año 2021

Las salas de clases de las universidades han cerrado durante la pandemia. Ello ha afectado los programas de magíster y doctorado, dentro y fuera de Chile. Por ello, los becarios piden extender las becas por 10 meses.

Estudio indica que el porcentaje de acuerdo varía según dependencia administrativa: el 57% de los directores de establecimientos particulares pagados, el 83% de los de establecimientos públicos y el 79% de los particulares subvencionados propone retornar el próximo año.




El 2 de marzo Makarena Torrejón asumió como directora de la Escuela Superior Nueva Bilbao, establecimiento municipal de Constitución, Maule, que atiende a alumnos de prekinder a 8° básico. Los desafíos no se hicieron esperar. En su segunda semana se suspendieron las clases por la pandemia. Un nuevo escenario que implicó responder a un complejo contexto de vulnerabilidad. “Las condiciones socioeconómicas eran difíciles, no podíamos empezar inmediatamente on line”, admite.

Hicieron encuestas. Había que saber qué docentes tenían computadores e internet en casa. “Primero era 40 días y regresábamos. Hicimos un plan remoto con textos y guías para responder a la continuidad de aprendizaje. Luego empezaron hacer capsulas y videos que se enviaron a grupos de WhatsApp de apoderados”, dice Torrejón.

Makarena Torrejón directora de la Escuela Superior Nueva Bilbao, junto a alumnos y alumnas de Pre-Kinder.

Hoy el colegio está en remodelación. Torrejón sabe que por ese proceso el regreso no será pronto. Pero también desde la municipalidad le han informado que es una decisión que depende de las condiciones sanitarias. “Es una decisión a largo plazo y hasta ahora, no volveríamos”, admite.

Existe la posibilidad de abrir la escuela para estudiantes vulnerables, como hijos de pescadores. Pero no con fines educativos, indica Torrejón. “Hemos encuestado a los apoderados y la mayoría dice que mandarían a sus hijos sólo si es que la escuela asegura que no se van a contagiar, pero eso es imposible”.

En el Colegio Santa María de Peñalolén, colegio básico ubicado en la población Lo Hermida, cuando se suspendieron las clases entregaron a los alumnos y alumnas cuadernillos de trabajo. “Fue lo primero que hicimos. Pensábamos que íbamos a volver pronto, en algunas semanas, máximo unas dos o más”, comenta Flor Romero, su directora.

Pero el panorama de pandemia y posterior cuarentena modificó todo. Fue necesario adaptarse. Ahora, luego de que esas semanas fueran meses, Romero reconoce, están un poco más acostumbrados. De las guías pasaron a clases por WhatsApp. “En junio ya estábamos iniciándonos en la parte virtual. Antes se hacían videollamadas y había que contactarse con el WhatsApp de los papás, pero era complejo, no es lo mismo que ahora que la clase queda grabada”.

Colegio Santa María de Peñalolén, colegio básico ubicado en la población Lo Hermida.

¿Volver a la presencialidad? Romero reconoce que es difícil. Por una parte, quisiera que regresaran por lo menos los de primer año básico, “porque es muy complejo enseñar a leer virtualmente”. Pero también hay un riesgo de salud, "pensamos ¿qué hacemos?, porque tampoco sabemos cómo va a ser la situación en marzo de próximo año, es complejo”.

Al igual que ambas directoras, muchos directivos de colegios en Chile coinciden en que las clases presenciales este año son poco probables. Cuatro de cada cinco directores y directoras consideran que el retorno se debiera planificar para el año 2021 (79%).

Ese porcentaje lo dio a conocer la encuesta La voz de los directores y directoras en la crisis Covid-19, elaborada por el Programa de Liderazgo de la Facultad de Educación Universidad Diego Portales; el CIAE del IE de la Universidad de Chile; y Líderes Educativos Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.

Trescientos veinte directoras y directores de establecimientos del sistema escolar de todo el país contestaron la encuesta online en agosto.

A pesar de que han tenido un rol decisivo en el enfrentamiento de la crisis Covid-19, la opinión de los directores y directoras no suele estar presente en el debate público, destaca José Weinstein, director del Programa de Liderazgo Educativo de la Universidad Diego Portales. "Esta encuesta pretende que se conozca más de cómo estos actores han hecho frente a la situación y cómo proyectan lo que debe hacerse a futuro”.

Regreso al colegio

Sobre el retorno a clases, y que se debiera planificar para el año 2021, el porcentaje de acuerdo varía según dependencia administrativa: el 57% de los directores de establecimientos particulares pagados, el 83% de los de establecimientos públicos y el 79% de los particulares subvencionados propone retornar el próximo año.

En el caso de un eventual regreso, el 83% cree que debieran volver primero a clases presenciales los estudiantes de 3° y 4° Medio, dejando como último grupo a la primera infancia (Kinder, Pre-Kinder).

En relación con las medidas para prevenir contagios, más del 80% considera viables las asociadas a mantención de limpieza, uso de mascarillas y lavado de manos. Tres de cada cuatro directivos también consideran viable organizar horarios de ingreso y recreos diferenciados para mantener distanciamiento social.

Sin embargo, ven menos viable que estudiantes cumplan medidas asociadas al distanciamiento social: sólo uno de cada tres considera esto posible cuando están fuera del aula (32%) y uno de cada dos cuando están al interior de las aulas (52%).

El mayor obstáculo lo visualizan en que las familias no deseen enviar sus hijos e hijas al colegio. El desafío más relevante del sistema escolar en tiempos de pandemia es la generación de confianza con las familias, afirma el investigador del CIAE de la U. de Chile, Juan Pablo Valenzuela. “Si se requiere eventualmente regresar a clases presenciales o programar su regreso, los desafíos principales están en la motivación de las familias, en la construcción de confianzas y en la gestión de la distancia social dentro y fuera de la sala de clases”.

Desde el Ministerio de Educación, el subsecretario de Educación, Jorge Poblete, reconoce el enorme esfuerzo que han realizado todos los docentes durante este periodo de clases remotas, “el trabajo no ha sido fácil”.

Es importante relevar, agrega Poblete, que sólo se volverá a clases dónde se den las condiciones sanitarias que permitan un retorno gradual, seguro, y voluntario, tanto para apoderados como sostenedores. “Hoy vemos como en lugares donde las condiciones sanitarias lo permiten, los colegios han retornado a clases presenciales de forma gradual y han logrado enfrentar el desafío adaptando el establecimiento para que sea un espacio seguro en estos momentos, con medidas como sistemas de turnos, alcohol gel, termómetros, uso de mascarilla, entre otras”, sostiene.

Enseñar en pandemia

“A través de esta encuesta relevamos cuáles han sido los apoyos más efectivos, y otros apoyos que pueden necesitar tanto para continuar la educación a distancia como para las siguientes etapas de planificación de la vuelta a clases presenciales, así como organizar la enseñanza asegurando medidas sanitarias una vez que se reintegren los estudiantes y docentes”, señala la directora de Lideres Educativos, Carmen Montecinos.

Para más del 70% de los directores y directoras encuestados, la principal dificultad han sido los problemas de conectividad de los hogares, lo que ha impedido el contacto deseado con los estudiantes.

Los directores declaran que, en promedio, se han podido conectar regularmente con el 77,6% de los estudiantes y en forma esporádica con el 15,4%. A su vez, reportan que no han logrado contacto con el 7,1% de estudiantes en el último mes. Si la muestra fuera representativa a nivel nacional, este porcentaje representaría a más de 240.000 estudiantes y si la mitad de ellos desertara, implicaría triplicar el número de estudiantes que estaba en esta situación para el año 2018, dice el estudio.

En estos meses, resaltan además, los docentes han desarrollado nuevas competencias vinculadas al aprendizaje a distancia, han puesto un foco muy importante en el bienestar emocional de los estudiantes y han desplegado mayores capacidades de innovación pedagógica.

“Yo me sacó el sombrero por las y los profesores”, dice Romero. Docentes a punto de jubilar que hicieron la transición exitosa a modalidad on line. Profesores a cargo de padres o familiares enfermos. Los que tienen hijos y los apoyan en su aprendizaje, y a la vez hacen clases, señala, han vivido situaciones de permanente estrés, “pero de todas maneras responden a esa alta demanda, y algunos tampoco tenían alta tecnología, con un notebook básico y plan de celular básico hacen sus clases”.

Un amplio trabajo en equipo. En que los docentes han tenido la disposición a realizar otros roles, indica Torrejón, como dejar guías a las casas de los estudiantes, llamarlos para saber cómo están, responder mensajes de apoderados 24/7, hasta enviarles dulces por el Día del Niño, “cosas que no están en ningún contrato, pero que se asumen por su compromiso con algo mayor”.

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