Diario Impreso

La semana más ruda del cabalero

<P>A días del Superclásico, el entrenador busca aún su primer triunfo de local en una cita a todo o nada.</P>

Pablo Guede comienza la semana más dura en su paso por Colo Colo. O la más ruda, si se quiere aludir a las cábalas a las que apeló para llamar a la buena fortuna que no ha tenido en la primera parte de su gestión. Serán seis días clave, que parten con el partido de vuelta frente a Huachipato, por la Copa Chile, en el que los albos deben revertir el 2-1 que los acereros consiguieron en el estadio CAP. El problema es que juega en el Monumental, donde el técnico no ha logrado aún ganar: tres derrotas y un empate.

Mañana, el estratega deberá rendir otra prueba, pues es muy probable que sea convocado a la reunión de directorio de Blanco y Negro para explicar el duro comienzo de sus días en Macul. Y el domingo tendrá que afrontar el Superclásico, con la obligación de estirar el invicto en casa ante los azules, que se prolonga desde el 2001, y que asoma como la única posibilidad de reencantar a una hinchada que comienza a perderle la paciencia.

Eso sí, en Pedreros nadie quiere hablar de ultimátum. Al menos públicamente. "El presidente lo ha dicho categóricamente, y el directorio también lo piensa así, que no está considerado para nada terminar un proyecto en el que se está creyendo y que, internamente, se hace bien y que, lamentablemente, por cuestiones muy puntuales, no hemos podido refrendarlo en resultados los días domingo", sostuvo, ayer, el director deportivo albo, Óscar Meneses, otro de los que deberá rendir cuentas por el proyecto ante los dueños de la concesionaria.

La postura parece tan férrea que, incluso, Meneses exculpa al entrenador de la planificación de los ritos que se conocieron antes del empate frente a Wanderers. "El directorio no lo sabía, pero es porque no fue Guede quien lo mandó a hacer. Fueron los jardineros. Ni siquiera sabemos quién trajo las famosas rudas", insiste Meneses. Tampoco lo considera grave: "Es parte del folclore o de la cultura que tenemos en esta actividad. En todos los clubes hay situaciones en las que se busca en otras áreas el reforzamiento. No hay malestar". Nadie se hace cargo ahora de las supersticiones.

De cualquier forma, no es primera vez que Guede recurre a ayudas externas, incluso similares a las que apeló ahora. En San Lorenzo, después de encadenar ocho partidos sin victorias, entre el 23 de febrero y el 20 de marzo, cambió de banca en el Nuevo Gasómetro (como hizo el sábado en el Monumental) y acumuló una racha de siete partidos sin caídas hasta llegar a la final del torneo transandino. En Nueva Chicago, el segundo club al que dirigió, también recuerdan algo similar. "Una vez usó una polera y ganó nueve o diez partidos seguidos. Pero, más que de la suerte, eso es producto del buen trabajo que realizó, que siempre fue muy serio", sostiene Daniel Ferreira, vicepresidente del club.

En Palestino, en todos los partidos puso una botella de agua en el mismo sector del área técnica. "Es muy creyente, un poco esotérico también. Cree mucho en las chacras, en las buenas y malas vibras y esas cosas", apunta Alejandro Márquez, uno de sus dirigidos en La Cisterna.

Por si acaso, a Colo Colo y a su DT les conviene pensar mejor en fútbol.

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