Diario Impreso

Nueva pastilla anti obesidad: expertos explican su uso ante expectación global

<P>Hace 13 años que la FDA no aprobaba un fármaco contra este mal. Actúa inhibiendo el apetito.</P>

Expectación. Eso es lo que se produce cada vez que se sabe que un nuevo medicamento contra la obesidad saldrá al mercado. Son tantas las personas que desean terminar con sus kilos de más que cualquier nueva herramienta representa una esperanza, aun cuando no ponderen los pros y contras de su ingesta.

Hace unas semanas la agencia encargada de los alimentos y drogas de EE.UU. (FDA) aprobó la utilización de Belviq (lorcaserina), un fármaco que inhibe el apetito a nivel cerebral. Hace 13 años que este organismo no autorizaba un medicamento para este mal.

En Chile, todavía no se ha solicitado permiso para su comercialización. Es más, Arena Pharmaceuticals, la compañía creadora de la lorcaserina, señaló a La Tercera que -por el momento- no está entre sus planes su venta en Latinoamérica. Sin embargo, en los foros dedicados a la baja de peso la molécula es altamente comentada y no son pocos los pacientes que ya consultan por ella a sus médicos o, más aún, esperan su salida en EE.UU. para encargarla.

"El problema es que se crean muchas expectativas. Los pacientes creen que los nuevos medicamentos son de mucha potencia y que por fin podrán bajar milagrosamente de peso, pero no es así. Es probable que la lorcaserina no funcione en pacientes que sean muy ansiosos", advirtió la nutrióloga del Programa Vivir Liviano de la Clínica Alemana, Carolina González,

Para el presidente de la Sociedad Chilena de la Obesidad, Alex Valenzuela, hay que conocer los límites de estos medicamentos. "La efectividad no sobrepasa a uno de cada tres pacientes. Es decir, de tres pacientes, uno obtiene una baja efectiva del 10% de su peso, considerado como un éxito médico", señaló. Para ello, no basta con ingerir el medicamento: se acompaña con una dieta hipocalórica y ejercicio. Es decir, con cambios de hábitos.

Elizabeth Armstrong, jefa de la Agencia Nacional de Medicamentos del Instituto de Salud Pública (ISP), explicó que para que ingrese a Chile este medicamento la aprobación de la FDA no es suficiente. "Pero es un buen antecedente. Los productos que ya están registrados tienen un trámite más expedito en nuestro país", dijo.

Respecto de la posibilidad de traerla desde el extranjero, Armstrong explicó que se puede hacer siempre y cuando un médico especialista chileno se haga responsable. "Al momento de que ingrese a Aduana, se informa su ingreso como producto farmacéutico, y si no cuenta con una receta de respaldo, se retiene". Tampoco se puede comprar a través de internet porque aún no está autorizado su ingreso a nuestro país.

¿Cómo funciona?

La lorcaserina activa receptores de serotonina en el cerebro, un neurotransmisor encargado de desencadenar la sensación de saciedad y satisfacción. A diferencia de sus antecesores, como la sibutramina y fenfluramina (ver recuadro), ésta activa sólo un receptor relacionado con el apetito y no todos.

Para la nutrióloga de la Clínica Las Condes, Ada Cuevas, eso es precisamente por lo que se destaca este medicamento, su selectividad. "Para los médicos es importante contar con nuevas herramientas. Nos estábamos manejando con dieta y ejercicios, pero no teníamos nada a nivel de saciedad", dijo.

La FDA aprobó su utilización en casos de pacientes con obesidad (IMC sobre 30) y con sobrepeso (IMC de 27) más una enfermedad asociada como hipertensión, diabetes, apnea del sueño o colesterol alto. Según los estudios presentados a la FDA, en el caso de los paciente sin diabetes tipo 2 que utilizaron el medicamento junto con dieta hipocalórica, casi la mitad perdieron el 5% de su peso inicial (siete kilos en promedio). Es más, si las personas no pierden al menos ese porcentaje en tres meses, se recomienda no seguir con el tratamiento.

Como todo medicamento, también tiene efectos secundarios: dolor de cabeza y espalda, mareos, fatiga, náuseas, sequedad de boca y estreñimiento.

Una medida de seguridad adicional que tomó la agencia norteamericana fue pedirle al laboratorio seis nuevos estudios que revisen el comportamiento del fármaco en los pacientes y, entre ellos, uno a largo plazo, que evalúe la posibilidad de aumento del riesgo cardíaco o accidente cerebrovascular.

En 2010, la FDA ya había rechazado una petición de este fármaco, ya que los estudios en ratas presentados esa vez mostraban un leve aumento en el riesgo de desarrollar tumores, cuestión que fue mejorada en esta versión.

Más sobre:Diario Impreso

COMENTARIOS

Para comentar este artículo debes ser suscriptor.

Lo más leído

Casi nadie tiene claro qué es un modelo generativo. El resto lo leyó en La Tercera

Plan Digital + LT Beneficios$6.990 al mes SUSCRÍBETE