Pasajero en tránsito o cómo llegar a destino sin problemas
<P>Ciertas situaciones pueden transformar su viaje de placer en todo lo contrario. Problemas con el pasaporte, falta de visas y varios más conllevan a que algunos viajeros tengan que retornar a su país de origen sin haber pisado destino. Sepa en qué debe fijarse la próxima vez que salga al extranjero. </P>
VUELO SANTIAGO - Guayaquil, aterrizamos y control de Policía Internacional. "Buenos días, agente", digo y le entrego mi pasaporte (cabe destacar que para entrar a Ecuador solo basta la cédula de identidad, pero hacer la maleta a última hora hace que uno olvide cosas). "Señor, a su pasaporte le restan cinco meses para que caduque. El mínimo para entrar a Ecuador son seis". De todos los años que viajo, jamás había escuchado tal frase y menos en Sudamérica. "Temo que no voy a poder dejarlo entrar a Ecuador", dice serio y luego me invita a una sala de policía donde una funcionaria de la aerolínea, con una sonrisa indestructible, informa que el vuelo de regreso a Chile es las 10 de la mañana del día siguiente. Es decir, faltaban ¡23 horas!, las que debía gastar en la reducida sala de embarque del aeropuerto. Y cuyo resumen sería: duty free, masajes express, chocolates, vinos, café, hamburguesas plásticas, grandes ventanales, aviones llegando, gente aburrida, aviones partiendo, aviones en el aire, aviones grandes, chicos, polillas, mosquitos, aves, gente en el aire, gente que quiere estar en el aire, iPods, iPads, librerías, guardias, muchos guardias; sueño, mucho sueño. Cada par de minutos por los altoparlantes -y como si fuese un mantra- no paran los avisos de vuelos y de búsqueda de pasajeros que no están donde debieran, sentados en sus butacas con el cinturón abrochado para que el mundo siga girando. Y el desfase, la sensación de tránsito -esperando que las horas vuelen como nunca lo han hecho- me hacen pensar en Tom Hanks.
La terminal (2004) es una cinta de Spielberg donde el insufrible Tom interpreta a Viktor Navorski, un ciudadano de Krakozhia (país ficticio) que aterriza en Nueva York. Durante el vuelo, un golpe de Estado instala un nuevo orden en su país de origen y ni su pasaporte ni visado son válidos para EE.UU., que no reconoce al nuevo régimen. Viktor queda atrapado, no puede entrar a EE.UU. ni tampoco regresar a su país. La historia se basa en el caso verídico de Mehran Karimi Nasseri, un refugiado iraní que vivió en el Aeropuerto de París, Charles de Gau- lle, entre 1988 y 2006, y que se hacía llamar "Sir Alfred". Alfred no podía salir de Francia porque no tenía papeles y no podía entrar a Francia por la misma razón. Las autoridades le dijeron que esperara en la sala del aeropuerto mientras veían qué hacer. Eso hizo durante largos años...
Pero Alfred no es el único. El japonés Hiroshi Nohara vivió 117 días en el aeropuerto Benito Juárez, de Ciudad de México. Sin motivo aparente ni ganas de regresar a Japón, dormía en una silla y se alimentaba de lo que le regalaban los restaurantes de comida rápida. De la anécdota pasó a convertirse en una suerte de ícono semifamoso, buscado para salir en la foto de despedida de algún familiar.
Zahra Kamalfar actualmente es una refugiada iraní en Canadá, que luego de la ejecución de su marido en su país natal escapó a Alemania, cuyas autoridades la enviaron de vuelta a Rusia. Rusia planeaba deportarla a su regreso a Irán, pero no lo hicieron. Vivió en el aeropuerto Sheremetyevo de Moscú durante 10 meses.
Y los casos no paran. El más reciente fue dado a conocer por los integrantes de la banda argentina Los Pericos (¿le suena "párate y mira"?), mediante un video colgado en YouTube. "Si lo veo por Spielberg, me gusta, pero si lo veo en persona es realmente extraño", dice uno de los músicos en referencia a un pasajero de Sri Lanka que, atrapado en un limbo jurídico de visados y fronteras, vive desde algunos meses en la zona de tránsito del aeropuerto Simón Bolívar de Caracas. No se sabe por qué acabó en la ciudad, ni dónde se dirigía. Solo que el problema es que carece de visado. Y Sri Lanka no tiene representación consular en Venezuela (la más cercana se encuentra en Brasil) y que no hay manera de mandarlo de vuelta sin que haga escala en otro país, para lo cual requeriría los pertinentes visados.
Otro capítulo en la historia de pasajeros retornados lo protagonizan nada menos que Brasil y España.
A mediados de mayo, Menelaw Sete, artista plástico brasileño de fama mundial, fue retenido en el aeropuerto Barajas, de Madrid, durante 30 horas y luego deportado a Brasil. "Viajo desde hace 15 años a Europa con la misma documentación. Tenía una carta de invitación, todo en orden. Era todo un teatro. Allí detenidos había solo negros, mexicanos y brasileños", relató al diario El País.
Más tarde, Menelaw inició una huelga de hambre en protesta contra la situación que tantos brasileños están sufriendo en los aeropuertos españoles.
Como respuesta, el gobierno de Rousseff empezó a aplicar, desde el 1 de abril, la ley de reciprocidad que existe entre España y Brasil en materia de entrada de españoles, exigiendo los mismos papeles (billete de vuelta, acreditar medios económicos suficientes, reserva de hotel, etc.).
En qué fijarse
Ximena Escobar, agente de Copa Airlines, afirma que "el uso de pasaporte como documento de viaje es obligatorio para todos nuestros destinos. La vigencia de éste depende del país donde se viaja: algunos requieren tres meses y otros seis. Otros, como Cuba, piden como requisito un seguro de salud además de la visa. Incluso, hay los que exigen una tarjeta de turismo, que no es necesariamente una visa, por eso es importante que los pasajeros revisen la información puntualmente del país que visitan".
Una gran ayuda son las "Claves del Buen Viajero", lista de tips a la hora de viajar publicados en la página del aeropuerto de Santiago (www.aeropuertosantiago.cl). Pero si quiere estar completamente seguro (a), debe consultar en la aerolínea que emitió el pasaje y cruzar la información con los requisitos exigidos a la hora de salir de Chile que entrega el Departamento de Extranjería y Policía Internaciónal de la PDI, Tel. (2) 6901010.
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