UEFA vs. Gianni Infantino: la cronología del quiebre de la FIFA con Europa
El dirigente suizo-italiano llegó a la presidencia impulsado por el fútbol europeo. 10 años después, ese mismo continente busca un candidato para desplazarlo en las elecciones de 2027.
Cuando Gianni Infantino fue elegido presidente de la FIFA, el 26 de febrero de 2016, llegó al cargo con el respaldo unánime de la UEFA. Había sido secretario general del organismo europeo durante siete años y era la carta impulsada por ese continente para reemplazar a Joseph Blatter tras el estallido del FIFAGate y la suspensión de Michel Platini.
10 años después, ese respaldo ya no existe. Diversas federaciones europeas coordinan acciones para presentar un candidato de cara a las elecciones de la FIFA de 2027.
El deterioro de la relación ha sido gradual y responde a una acumulación de diferencias sobre el modelo de gobernanza, la expansión de los torneos y la cercanía de Infantino con Donald Trump. A eso se sumó durante la última semana la propuesta del FIFA Forward Enterprise.
Europa lideró la oposición e Infantino terminó desistiendo ante la presión. “Tras escuchar cuidadosamente todas las opiniones, se ha hecho evidente que el proyecto ha generado divisiones de una naturaleza que, independientemente del nivel de apoyo, ya no están en el interés del objetivo establecido en primer lugar”, señaló el viernes.
The Telegraph reveló que, pese a la caída del plan de Infantino, en el Viejo Continente preparan una moción de censura de emergencia. “Se entiende que los 55 países miembros de la UEFA optarían por destituir a Infantino mediante una moción de censura si se niega a dimitir. La UEFA puede convocar dicha moción con tan solo 43 países miembros”, señaló el medio en una nota que se titula “La UEFA le dice a Gianni Infantino: renuncia o votaremos para expulsarte”.
El respaldo inicial
Infantino ingresó a la UEFA en el 2000 y desarrolló la primera parte de su carrera dirigencial en el organismo. En 2009 fue nombrado secretario general, cargo en el que impulsó la ampliación de la Eurocopa a 24 selecciones, la creación de la Nations League y la implementación del Fair Play Financiero.
En 2015, el Comité Ejecutivo de la UEFA acordó respaldar de manera unánime su candidatura a la presidencia de la FIFA. Meses después, Infantino asumió la conducción del fútbol mundial.
Durante sus años al frente de la FIFA ha llevado a cabo una serie de reformas que modificaron el calendario internacional y la estructura de las competiciones. La principal fue la expansión de la Copa del Mundo de 32 a 48 selecciones, formato que debutó este año en Canadá, México y Estados Unidos. También aumentó los cupos del Mundial femenino y del Mundial de Clubes a 32 equipos.
Estas decisiones fueron bien recibidas por varias confederaciones, que obtuvieron más cupos para sus selecciones. Sin embargo, en Europa comenzaron a aparecer cuestionamientos.
Pese a las diferencias con los proyectos de Infantino, uno de los momentos de cercanía entre la FIFA y la UEFA ocurrió 2021, cuando 12 clubes europeos anunciaron la creación de la Superliga. El suizo-italiano rechazó públicamente el proyecto. La postura coincidió con la de Aleksander Ceferin, presidente de la UEFA.
Sin vuelta atrás
Sin embargo, ese acercamiento no fue suficiente y con el paso de los años la relación volvió a deteriorarse. La cercanía de Infantino con distintos líderes políticos cada vez hacía más ruido en la UEFA.
El Mundial de Qatar 2022 también mantuvo abiertas las diferencias. Aunque la sede había sido adjudicada en el período de Blatter, durante su gestión persistieron las críticas internacionales por derechos humanos y condiciones laborales. Lejos de tomar distancia, el presidente de la FIFA se acercó a la monarquía, que hoy es uno de sus principales aliados. También hoy tiene a su lado a Arabia Saudita y le adjudicó la Copa del Mundo 2034. Otra decisión que generó rechazo en Europa.
La tensión con Europa escaló durante el Mundial 2026, cuando el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se comunicó con Infantino, a esta altura su amigo, para solicitar la revisión de la tarjeta roja recibida por el delantero estadounidense Folarin Balogun.
Posteriormente, la sanción fue revocada y el futbolista pudo disputar el encuentro de octavos de final frente a Bélgica.
Infantino sostuvo que la determinación correspondió a la Comisión Disciplinaria de la FIFA. Sin embargo, dentro de la UEFA el episodio fue interpretado como una intervención política sobre una decisión deportiva.
El distanciamiento quedó reflejado en la ausencia de Ceferin en la final del Mundial entre España y Argentina, un gesto que fue interpretado como una señal política en medio del conflicto.
Europa organiza la oposición
Tras el Mundial, distintas federaciones iniciaron contactos para construir un bloque opositor. Alemania y España encabezan las conversaciones. Bélgica, Noruega, Suecia y Bosnia y Herzegovina también participan de las gestiones.
Aunque Ceferin descartó competir por la presidencia de la FIFA, comenzaron a surgir otros nombres dentro del fútbol europeo. Entre ellos aparece Dariusz Mioduski, propietario del Legia Varsovia y uno de los dirigentes con mayor influencia dentro de la Asociación Europea de Clubes. También surgió la opción de Nasser Al-Khelaifi, presidente del Paris Saint-Germain, aunque hasta ahora no ha manifestado públicamente su intención de presentarse.
Durante esta semana, se produjo un último episodio en el conflicto cuando Infantino presentó la idea de crear FIFA Forward Enterprise, una nueva estructura comercial que estaría destinada a administrar los derechos de sus principales competiciones y abrir la puerta a inversionistas privados mediante la venta de una participación minoritaria.
La UEFA rechazó la propuesta y sostuvo que el proyecto modificaba el modelo de gobernanza del fútbol. Europa planteó que sus asociados no participarían de los certámenes FIFA mientras exista el proyecto.
“La UEFA celebra la decisión de la FIFA de retirar su plan de vender una participación en sus competiciones, incluida la Copa del Mundo, a manos privadas. La propuesta fue rechazada por unanimidad por las federaciones nacionales de la UEFA y por muchas otras federaciones y confederaciones de todos los tamaños en todo el mundo, cuya función es proteger el fútbol”, señaló el orgnamismo
“No podemos seguir así, con planes secretos que se llevan a cabo a toda prisa, ideados por individuos anónimos y de dudoso beneficio para el deporte. Debemos identificar a los responsables y exigirles que rindan cuentas", añadían.
Las candidaturas para las elecciones de la FIFA deberán inscribirse antes del 18 de noviembre. Será la primera vez desde 2016 que Infantino enfrente la posibilidad de competir con una oposición organizada desde Europa.
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