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Violencia intrafamiliar, denuncias y plegarias: el infierno de Julia Chuñil

La Fiscalía estableció que la mujer atravesaba por una relación familiar marcada por la violencia física y las amenazas de su núcleo cercano. Varias veces alertó de esto en la iglesia evangélica a la que iba los jueves y domingos. Su calvario terminó el 8 de noviembre de 2024, cuando, según el Ministerio Público, uno de sus hijos la mató asfixiándola.

“Mi vida en la casa es un infierno. Estoy amenazada de muerte por uno de mis hijos. Es mi vida o la de mi hijo”.

No fueron pocos los momentos en que la fiscal regional de Los Ríos, Tatiana Esquivel, y la abogada asistente, Daniela Ávila, pusieron el acento en la compleja vida familiar por la que estaba atravesando la mujer de 72 años, cuyo rastro se perdió el 8 de noviembre de 2024 y que levantó una intensa cruzada de búsqueda que llegó hasta La Moneda.

En la formalización de los cuatro imputados del caso -sus hijos Pablo San Martín (53), Javier Troncoso (42) y Jeannette Troncoso (44) y su exyerno Bermar Bastías (52)-, que comenzó el jueves y finalizó el viernes, el Ministerio Público imputó a su propia familia por el homicidio y, luego, el ocultamiento del cuerpo de la mujer de origen mapuche.

Según ese relato, reconstruido en base a la confesión de Bastías y otros medios de prueba, fue Javier Troncoso quien asfixió a su madre luego de golpearla. El sujeto, quien para la Fiscalía es un hombre violento y alcohólico, había llegado esa noche a la casa borracho y ofuscado. Chuñil se interpuso en el intento de Troncoso de robarle $ 220 mil a N.G.P., un anciano de 90 años -conocido como el “Chico Estéreo”- que reside en una casa emplazada en el mismo terreno donde los Chuñil levantaron su vivienda de madera y latas de zinc.

Pablo, Jeannette y Bermar fueron testigos de la golpiza que se extendió tanto al interior como afuera de la casa, y habrían acordado no intervenir. Luego, según la imputación del Ministerio Público, Pablo y Javier tomaron el cuerpo y lo enterraron en un bosque aledaño, sus prendas las quemaron y sellaron un pacto de silencio.

El hecho, ocurrido durante la noche del 8 de noviembre de 2024, vino a concluir una serie de episodios violentos a los que la mujer fue sometida por parte de su núcleo cercano, en lo que la Fiscalía define como “un contexto de violencia intrafamiliar crónico”, marcado por agresiones a Chuñil, tres homicidios cometidos en el lugar y amenazas entre los mismos hermanos.

Según la enumeración que hizo la Fiscalía, esos homicidios ocurrieron en 2001 y Chuñil fue testigo; otro en 2014, cuando su otro hijo, José Luis, dio muerte a un vecino con una puñalada al interior de la casa y por el cual fue condenado a una pena de cárcel, y el tercero, el de la propia mujer mapuche de 72 años.

El ente persecutor relató una serie de delitos ocurridos en esa vivienda. De acuerdo a los registros judiciales, los episodios violentos entre los hijos y la madre eran constantes y se remontan a 2016. Ese año, José Luis tuvo una causa por lesiones de violencia intrafamiliar (VIF) contra su hermano Javier. Este mismo sujeto cometió hechos similares con su madre en 2014 y su hermana en 2022.

JAVIER SALVO/ATON CHILE

En ese marco fue que Chuñil afirmó que su vida era un calvario. Lo hizo en el primer semestre de 2024, seis meses antes de su desaparición, en la iglesia “del Señor la cual ganó por su sangre”, de Los Lagos. Hasta allí acudía la mujer periódicamente los jueves y domingos a orar en su culto evangélico y, según la Fiscalía, unas 15 personas fueron testigos de esa frase que acreditaría “amenazas previas, reales y reiteradas”. Además, para las investigadoras demuestra un “temor fundado y persistente”. Para fundamentar esta hipótesis, los fiscales presentaron un documento del Cesfam de Máfil con una consulta médica de 2024, donde se señala que la familia de Chuñil presentaba “riesgo alto” por situaciones VIF.

Fue en ese templo donde, según dijo el testigo A.P.M. a Carabineros el 14 de noviembre de 2025, Chuñil se puso de pie y pidió una oración, “manifestando que estaba siendo amenazada por uno de sus hijos”. Pese a que no precisó a qué hijo se refería, no fue la primera vez que afirmaba esta idea entre sus hermanos de religión. “Doy las gracias a Dios y pido que oren por mí, ya que mi vida está en peligro tanto en el bosque y sus trayectos como además en mi casa, ya que tengo problemas graves con mi hijo”, dijo otro testigo de iniciales D.V.A. el 19 de noviembre de 2025, citando palabras de Chuñil. Para los investigadores, esa referencia sería para Javier, ya que era el único que se encontraba en la casa. José Luis Troncoso salió de la cárcel recién en noviembre de 2025.

Otro testigo, de iniciales M.A.B., comentó algo parecido: “Al finalizar su plegaria manifestó de manera verbal y pública que estaba en un tremendo peligro con uno de sus hijos, lo que la tenía muy acomplejada, no especificando qué tipo de problema mantenía”. El pastor le habría dicho lo siguiente: “Hermana Julia, a lo mejor el Señor le está dando una nueva oportunidad a usted, para que se acerque a la iglesia y al Señor, y que vuelva a ser la hermana feliz de antes”.

Fuentes del caso comentan que los vecinos valoraron la detención de los hermanos, debido a que eran conocidos por ser “violentos y tener problemas con el alcohol”.

Sin embargo, la abogada de la familia, Karina Riquelme, rechaza esta idea y niega que Chuñil haya estado sometida a algún tipo de violencia constante. “Las afirmaciones de la fiscal fueron muy buenas frases comunicacionales, pero no corresponden con lo que hay en la carpeta de la investigación”, dijo Riquelme a La Tercera, quien insiste en que los hijos de Riquelme son “inocentes” y en la tesis de que la mujer se perdió cuando salió a mover unas vacas en el sector La Fritz.

Javier Troncoso / Julia Chuñil

Testimonios clave

El anciano al que intentaron quitarle el dinero, quien fue encontrado el miércoles en condición de desnutrición y con heridas de golpes, entregó uno de los relatos clave para la Fiscalía. A Carabineros dijo que la fatal noche, Javier Troncoso llegó “bien borracho” y le puso un cuchillo puntiagudo en el cuello y le preguntó qué pasaría si lo mataba. Pero él, afirma, no aflojó: “En ese momento llegó Julia para defenderme, quien me abrazó, y Javier le dijo a su mamá: ‘No te metas o les va a pasar lo mismo a los dos’”.

“Producto del forcejeo, el cuchillo se le cayó a Javier, instancia en que Julia aprovechó de tomarlo y lanzarlo hacia el patio. Después de eso, yo no quise salir más, siendo ese momento la última vez que vi con vida a la señora Julia”, agregó el testigo en su declaración.

Bastías aportó a este relato justo después que lo detuvieran, el 15 de enero: “Javier comenzó a ahorcar con sus propias manos a la señora Julia, presionándola contra la pared de la bodega colindante al domicilio. Fue allí donde observé que la señora Julia cayó al suelo sin vida, producto de la asfixia”.

“Siempre guardé silencio por el miedo que le tengo a Javier, ya que me ha golpeado en muchas ocasiones, especialmente cuando me encuentro bajo los efectos del alcohol. Además, nos amenazó de muerte en caso de que habláramos sobre lo ocurrido”, cerró en su testimonio.

Un vecino, de iniciales E.C., afirmó escuchar ruidos durante la noche del 8 de noviembre que despertaron su atención. “En el instante en que me mantenía aún realizando labores en mi quesería, escuché una pelea que ocurrió en la casa de la señora Julia. Por los gritos, golpes en las paredes y el llanto de los hijos de Jeannette, estoy segura de que fue una pelea”, declaró.

Formalización de los hijos de Julia Chuñil / Foto: CHV

¿Dónde está Julia Chuñil?

Bastías, quien fue formalizado en calidad de encubridor del homicidio, quedó con arresto domiciliario nocturno. Javier Troncoso quedó en prisión preventiva, mientras que sus dos hermanos quedaron a la espera de lo que resuelva la Corte de Apelaciones de Valdivia el lunes, luego de que el tribunal no considerara la prisión preventiva para ellos y esto fuera apelado verbalmente por la Fiscalía.

Hasta el cierre de esta edición, el cuerpo de Chuñil aún no había sido encontrado. Por la tarde, tras terminar la audiencia, la fiscal Esquivel llegó hasta el sector de la casa de Chuñil para encabezar las diligencias de búsqueda. “Nos encontramos frente al desafío de ubicar un cadáver que estaría oculto en un sector boscoso y denso”, afirmó. En el lugar, agregó, no se ha ubicado ninguna prenda ni un elemento personal.

Esquivel, además, explicó que no podía dar certezas de que el cuerpo se encontrará en ese lugar, pero que las diligencias continuarán hasta resolver la extensa interrogante que se ha mantenido desde noviembre de 2024 hasta ahora: ¿Dónde está Julia Chuñil?

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