Negación del pasado y obstrucción




SEÑOR DIRECTOR

Se hace del todo dramático contemplar a una parte de la clase política que reniega de su pasado, con las grandes contribuciones que tanto aquellos como sus anteriores correligionarios realizaron.

A lo expuesto, se une una actitud profundamente individualista, mesiánica e intolerante a la natural frustración del ejercicio de la política, de otro importante sector parlamentario, quienes lamentablemente han destacado en su gestión legislativa más por la crítica descarnada o la obstrucción permanente, que por acuerdos que permitan relevar el acto de parlamentar y acordar.

Es de esperar que nuestros representantes estén a la altura de las circunstancias en los momentos históricos que se vivirán durante los próximos meses, considerando que un nuevo acuerdo social no se construye con negación del pasado u obstrucción.

Daniel Burgos Bravo

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