Sustentabilidad

Las recomendaciones y desafíos que identifica Porsche en el desarrollo de la electromovilidad en Chile

El gerente comercial de Porsche en Chile, Gabriel Montenegro, analizó en radio Duna el avance de la electromovilidad en el país, el desarrollo de la infraestructura de carga y los principales desafíos que todavía tiene la industria para acelerar su descarbonización.

En pocos años, el país ha pasado de observar tímidamente la llegada de los primeros vehículos eléctricos a consolidar una oferta cada vez más amplia, con mayor infraestructura de carga y consumidores más familiarizados con esta tecnología. Sin embargo, el camino hacia la electromovilidad todavía enfrenta importantes desafíos que las grandes marcas ya están identificando.

Así lo comentó el gerente comercial de Porsche en Chile, Gabriel Montenegro, durante una nueva entrevista en el programa Hub Sustentabilidad de Radio Duna, donde profundizó el estado actual del mercado, el crecimiento de la infraestructura y las barreras que aún persisten para acelerar la transición.

Según explicó, el mercado automotor acumula cerca de 150 mil unidades comercializadas durante el primer semestre del año, mientras que los vehículos electrificados -que incluyen modelos eléctricos, híbridos enchufables e híbridos convencionales- ya representan alrededor del 20% del total. En el caso de los vehículos completamente eléctricos, la participación alcanza entre el 4% y el 5%.

“Hoy en día nosotros, como marca, estamos impulsando fuertemente la electromovilidad con distintas iniciativas. A la larga, esto es un ecosistema, no solamente vender vehículos; también hay que entregar facilidades, soluciones y alternativas”, señaló Montenegro.

La evolución del mercado ha estado marcada por un cambio importante en la oferta y en el acceso a esta tecnología. Hace apenas cuatro años, explica, los vehículos eléctricos tenían precios considerablemente más altos y existían pocas alternativas disponibles. Hoy, la llegada de nuevas marcas y el aumento de la competencia han contribuido a reducir los costos y ampliar las opciones para los consumidores.

“Cuatro años atrás estábamos hablando con un auto eléctrico que costaba por lo bajo 40 o 50 millones de pesos. Hoy ya estamos hablando de un precio promedio de entre 30 y 35 millones de pesos, que la verdad es bastante más cercano al de otras marcas masivas, y ahí es donde muchos consumidores han decidido dar el salto”, explicó.

Pero, tal como cuenta, el avance de la electromovilidad no depende solo del precio. La disponibilidad de puntos de carga y la posibilidad de abastecer los vehículos en los hogares han sido en factores clave en el momento de comprar un auto eléctrico.

Con ese objetivo, Porsche está impulsando diversas iniciativas. Una es un programa de instalación de cargadores residenciales y el proyecto Porsche Destination Charging, desarrollado junto a hoteles, viñas y otros establecimientos para ampliar la red de carga disponible para sus clientes. A lo que se suman los “corredores verdes”, que buscan facilitar los desplazamientos de mediana y larga distancia.

Además, la marca cuenta con rutas habilitadas en las regiones de O’Higgins, el Valle del Maipo, el Valle del Elqui y la zona de Los Lagos, mientras prepara la apertura de un quinto corredor en el norte del país, impulsando la descentralización de la industria. “La idea, por supuesto, es seguir inaugurando corredores, no descartamos regiones entre medio de estas, que ya están instaladas. No todo es Santiago; tenemos que entregar soluciones en regiones, fomentar el turismo y conectar distintos destinos”, destacó Montenegro.

Ahora bien, pese a estos avances, Montenegro reconoce que la autonomía de las baterías y la infraestructura disponible siguen siendo algunas de las principales inquietudes de los usuarios. “No como hace algunos años atrás, pero la infraestructura o las posibilidades de carga siguen siendo una preocupación importante”, sostuvo.

Junto con esto, se suma la necesidad de desarrollar una nueva cultura de uso y de incorporar hábitos distintos a los de los vehículos convencionales. Así, Montenegro recomienda privilegiar la carga lenta, evitar que la batería se descargue por completo y mantener, en la medida de lo posible, niveles de carga entre el 20% y el 80%. “Si el uso es urbano y recorres pocos kilómetros al día, no es necesario cargar el vehículo hasta el 100% cada vez”, explicó.

La industria también cuenta con el desafío de alcanzar las metas de descarbonización comprometidas por el país. Chile se ha propuesto poner fin a la venta de vehículos a combustión hacia 2035, un objetivo que Montenegro califica como “ambiciosísimo”. En su opinión, la transición dependerá del nivel de desarrollo de cada mercado y de la coexistencia de distintas tecnologías. “Hoy la estrategia es flexible. Estamos desarrollando vehículos de combustión, híbridos enchufables y eléctricos, además de avanzar en combustibles sintéticos como los e-fuels”, indicó el ejecutivo, en referencia al proyecto Haru Oni, ubicado en la región de Magallanes.

Y pese a que el proceso avanza a un mayor ritmo que hace algunos años, el consenso en la industria es que la electromovilidad tiene como objetivo principal construir un sistema completo que permita transformar la forma en que las personas se desplazan y se relacionan con la energía.

Escucha la entrevista completa a continuación:

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La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.

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