Sustentabilidad

Pese al alto interés en la electromovilidad, las brechas de costo e infraestructura siguen liderando las encuestas

El primer Radar Nacional de Electromovilidad revela que el ahorro operativo es la principal motivación para adoptar vehículos eléctricos e híbridos, mientras el costo inicial y la infraestructura de carga siguen siendo las mayores barreras. El estudio también detecta brechas de información sobre el funcionamiento, la tecnología y la reventa de estos vehículos.

Pure electric Volvo C40 and XC40 Recharge at a charging station

El ahorro operativo es la principal motivación para quienes ya son usuarios o están considerando comprar un vehículo eléctrico o híbrido en Chile. Eso dice el Radar Nacional de Electromovilidad, elaborado por INDATA y la consultora Zurir, que encuestó a más de 650 usuarios y potenciales compradores durante el segundo semestre de 2025. El estudio, realizado con actores del ecosistema de la movilidad sostenible, buscó conocer las motivaciones, barreras y preferencias de quienes toman la decisión de compra de estos vehículos.

Según explica la directora de Investigación de INDATA, Javiera Guajardo, en entrevista con Radio Duna, el 94% de los encuestados identifica el ahorro como su principal motivación, aunque se trata principalmente de un ahorro asociado a la operación del vehículo y no necesariamente a su costo de su compra. “Hay un costo inicial que existe obviamente por el valor del auto eléctrico, que es mayor a un auto con las características similares, pero combustible”, indicó. A esto se suma el costo de instalar infraestructura de carga, que puede ser especialmente complejo para quienes viven en edificios.

De hecho, el costo inicial fue mencionado por un 58% de los encuestados como una barrera, mientras que un 52% apuntó a la infraestructura de carga. “No es solo el costo del auto, también es el costo de cómo voy a cambiar mis hábitos de carga, y ese es el costo inicial que es la principal barrera”, explicó durante la entrevista. También anticipó que estos resultados podrían cambiar en una próxima medición, considerando la expansión de la infraestructura de carga y el avance de las marcas en el desarrollo del ecosistema.

A su vez, Guajardo explicó que el perfil de quienes muestran mayor interés por la electromovilidad corresponde principalmente a hombres de niveles socioeconómicos altos y residentes de Santiago. “Son principalmente hombres, casi casi un 80% de hombres, de niveles socioeconómicos ABC1 o C2. Hay interés en otros niveles socioeconómicos también, pero claro, hay un poquito más de lejanía por el tema del costo inicial”, indicó Guajardo. Agregó además que aunque el interés se concentra todavía en la capital, esta tendencia está empezando a extenderse a otras zonas del país a medida que se implementan nuevos puntos de carga en el norte y sur.

Los desafíos que están tomando fuerza

El perfil de quienes muestran mayor interés por la electromovilidad corresponde principalmente a hombres de niveles socioeconómicos altos y residentes de Santiago, aunque el crecimiento de los puntos de carga en otras regiones comienza a ampliar ese escenario. En paralelo, el estudio identifica otros factores que, aunque tienen menor peso que el costo y la infraestructura, pueden influir en la decisión de compra, como la incertidumbre sobre el mercado de vehículos usados y su reventa. “Lo compras sin saber cómo es la reventa de ese auto”.

Según la directora de Investigación de INDATA, este desafío se relaciona también con la velocidad con que avanza la tecnología. La evolución de las baterías y las nuevas prestaciones pueden generar dudas entre quienes evalúan comprar un vehículo hoy pensando en venderlo en algunos años. A ello se suma un conocimiento todavía limitado sobre aspectos básicos de la electromovilidad, desde las formas de carga hasta el rendimiento de las baterías. “Falta mucho conocimiento sobre esta industria. Sabemos muy poco. Estamos tan acostumbrados al combustible que casi ese conocimiento es como innato”, indicó Guajardo.

En ese sentido, la especialista plantea que el crecimiento de la infraestructura debe ir acompañado de una mayor educación para los usuarios. “Queremos llenar más de puntos de carga, pero el mercado completo tiene que ir teniendo conocimiento de todo esto que estamos hablando: de cómo funcionan los autos, de cómo voy a cargar, de cuántos kilómetros”, sostuvo. Para Guajardo, la expansión de la electromovilidad requiere que infraestructura, oferta y conocimiento avancen de manera paralela.

En cuanto a las preferencias de los potenciales compradores, el estudio muestra que el híbrido convencional, que no requiere conexión externa para recargar su batería, aparece como la alternativa con mayor intención de compra a tres años. Cerca de un tercio de los encuestados se inclina por esta opción, mientras otro tercio considera un vehículo 100% eléctrico o un híbrido enchufable. El resultado sorprendió a los investigadores y será uno de los aspectos a observar en la próxima versión del estudio.

Ya hacia el final de la entrevista, Guajardo cuenta que el Radar E-2026 permitirá ver si estas tendencias se mantienen o si el avance de la infraestructura, la caída de los precios y la evolución tecnológica modifican las preferencias de los consumidores. “Esperamos, dada la contingencia, que esos números cambien”, adelantó. La comparación entre ambas mediciones permitirá observar cómo evoluciona la percepción de los usuarios frente a una tecnología que, junto con la expansión de los buses eléctricos en el transporte público, está transformando progresivamente la movilidad en Chile.

Escucha la entrevista completa aquí:

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