Por Lucas MujicaEl más millonario de la historia: ganancias récord del Mundial 2026 financian a la FIFA por los próximos cuatro años
La Copa del Mundo concentra la mayor parte de los ingresos del organismo. El modelo permite financiar el funcionamiento de la entidad hasta la próxima edición del certamen.
La Copa del Mundo no solo concentra la mayor atención de los fanáticos durante en el calendario futbolístico. También representa la principal fuente de ingresos de la FIFA. El evento financia el funcionamiento del organismo durante un ciclo de cuatro años.
La entidad que preside Gianni Infantino organiza sus finanzas en períodos que comienzan después de cada Mundial. Durante tres años, se concentran gastos asociados a la organización de torneos, como mundiales juveniles y femeninos, el funcionamiento de su administración y programas de desarrollo para sus 211 asociaciones. También entrega recursos a las seis confederaciones continentales.
La edición de Canadá, México y Estados amplió el potencial de ingresos del torneo. El Mundial pasó de 32 a 48 selecciones, lo que incrementó el número de partidos de 64 a 104. El formato genera más encuentros para comercializar, aumenta la cantidad de entradas disponibles y amplía la exposición para auspiciadores. Todo sube.
La FIFA presupuestó inicialmente ingresos por US$ 11.000 millones para el ciclo 2023-2026 y posteriormente elevó esa proyección a US$ 13.000 millones. Finalmente la recaudación final quedó en US$ 15.000 millones, impulsada por el nuevo método de venta de entradas. Se trata del número más alto obtenido por el organismo en una edición de la Copa del Mundo y dobla lo obtenido en el ciclo anterior.
Números azules
Como los ingresos provenientes de esas actividades son considerablemente menores que los que genera el certamen planetario, es habitual que las temporadas cierren con pérdidas. La FIFA, sin embargo, no evalúa sus resultados año a año, sino considerando el ciclo mundialista completo.
El escenario cambia durante el año que se disputa el Mundial. En ese período, la FIFA concentra la mayor parte de sus ingresos gracias a la venta de derechos de televisión, los contratos de patrocinio y la comercialización de entradas.
La televisión constituye históricamente la principal fuente de recursos. Venden los derechos de transmisión a cadenas y plataformas de distintos países. A ello se suman los acuerdos con patrocinadores y socios comerciales que adquieren derechos para asociar sus marcas al torneo.
La tercera gran fuente de ingresos corresponde a las entradas. Para el Mundial de 2026, la FIFA implementó un polémico sistema de precios dinámicos, mediante el cual el valor de los boletos varía según la demanda.
Ese mecanismo elevó los montos iniciales. Las entradas de Categoría 1, que comenzaron con un costo de referencia cercano a los US$ 600, pasaron a comercializarse por sobre los US$ 1.000. El torneo recibió más de 500 millones de solicitudes para cerca de 7,1 millones de asientos disponibles. La diferencia entre oferta y demanda fortaleció la capacidad de la FIFA para fijar precios.

“Esta edición de la Copa Mundial ha abierto un sinfín de puertas y dará pie a todo tipo de oportunidades. Esto beneficiará al trabajo que podamos llevar a cabo en todo el mundo, pero los ingresos y los buenos resultados económicos solo llegan si las cosas se hacen bien en el plano deportivo”, señaló Infantino.
La estructura financiera de la FIFA está diseñada para que esos ingresos compensen las pérdidas acumuladas durante los tres años anteriores y financien las actividades de las siguientes cuatro temporadas. Ese modelo sostiene la operación sin depender de ingresos extraordinarios. El Mundial le permite cerrar cada ciclo con superávit.
La guerra por el 2030
Tras el Mundial más rentable de la historia, la FIFA ya proyecta el ciclo venidero y su conclusión en la Copa del Mundo 2030. El certamen será el primero en desarrollarse en tres continentes: Europa, África y Sudamérica. Esto porque España, Portugal y Marruecos organizarán el grueso de la competencia de forma conjunta, mientras que Argentina, Uruguay y Paraguay recibirán tres duelos inaugurales por el centenario del torneo.
Además, resta definir si aumentan nuevamente la cantidad de equipos. “Cuando hablamos sobre calendarios o sobre cuándo y cómo organizar campeonatos, tenemos en cuenta a todas las federaciones miembro. La FIFA funciona de forma democrática, y está en manos de las federaciones miembro decidir qué es lo mejor para el futuro. Se está planteando la posibilidad de aumentar de 48 a 64 el número de selecciones participantes en la Copa Mundial, pero esta es una cuestión que tendremos que debatir”, dijo Infantino.
Se trata de un nuevo escenario que permitirá aumentar los ingresos. Sin embargo, entre las sedes que recibirán el certamen ya se desata una guerra: la sede de la final.
España está presionando para que el Santiago Bernabéu, el recientemente remozado estadio del Real Madrid, sea la sede. Sin embargo, la municipalidad de Barcelona también está postulando al Spotify Camp Nou.
El conflicto no solo es en la península ibérica, ya que Marruecos construye un reducto para 115.000 espectadores en Casablanca y el rey Mohamed VI desea ver la definición en su país.
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La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
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