¿El fenómeno El Niño es responsable del último temporal en Chile? Qué tan probable es que siga lloviendo intensamente
¿El reciente temporal histórico en Chile está relacionado con el fenómeno El Niño? Expertos explican cómo podría influir en las lluvias intensas y qué esperar para el resto del año.
Un evento de lluvia histórico se está registrando en Chile desde la semana pasada. A su paso, varios sistemas frontales han dejado precipitaciones abundantes por la zona norte hasta el sur del país: se registraron anegamientos, crecidas de ríos y víctimas fatales.
En medio este caótico escenario, inusual en el país, surgió la pregunta: ¿el fenómeno de El Niño tiene relación con estos eventos?
Desde hace meses que los meteorólogos y climatólogos advirtieron de las consecuencias que tendría este fenómeno del clima en distintas regiones del mundo, Chile incluido. En nuestro sector, se pronosticaban meses más lluviosos que lo usual.
Y a medida que El Niño se intensifica aún más, también perdura la duda de si eventos como este se volverán a repetir durante el 2026.
La relación entre el fenómeno El Niño y el temporal en Chile
Raúl Cordero, climatólogo y académico de la Usach, le dice a La Tercera que “es probable que los eventos recientes tengan la huella de El Niño”. Y es que cada vez que este fenómeno ha estado presente, el país ha sufrido eventos similares al reciente temporal.
Aunque El Niño no genera directamente los sistemas frontales, sí modifica las condiciones que permiten que estos sean más intensos.
También en conversación con La Tercera, el investigador e ingeniero físico de la Usach, Edgardo Sepúlveda, explica que el calentamiento del océano incrementa la evaporación y, por lo tanto, la cantidad de vapor de agua disponible en la atmósfera. Ese exceso de humedad favorece la formación de nubes con mayor contenido de agua y aumenta la probabilidad de precipitaciones intensas.
Además, señala que los sistemas frontales tienen más posibilidades de alimentarse de ríos atmosféricos provenientes de los trópicos, lo que puede traducirse en episodios de lluvias abundantes en poco tiempo.
Sin embargo, enfatiza que el fenómeno no actúa solo.
“Se necesitan otras condiciones meteorológicas para que esos frentes finalicen en la zona centro y centro norte como estamos observando ahora”.
Entre esos factores menciona el comportamiento del anticiclón del Pacífico y el estado del Modo Anular del Sur (SAM), patrones atmosféricos que pueden bloquear o facilitar el ingreso de los sistemas frontales hacia Chile central.
Cordero agrega que El Niño también modifica la circulación atmosférica a gran escala: “En particular, suele debilitar la alta presión del Pacífico, favoreciendo la llegada de sistemas frontales a la zona centro y, a veces, al centro norte del país”.
Por ello, lo ocurrido durante estas semanas de julio no ha sido una sorpresa para los especialistas.
Sepúlveda sostiene que distintos modelos climáticos y pronósticos estacionales ya proyectaban un aumento de las precipitaciones desde este mes.
Si bien reconoce que pronosticar lluvias en Chile sigue siendo complejo debido a la geografía del país, destaca que el sistema frontal más reciente pudo anticiparse con casi una semana de anticipación, permitiendo que autoridades y comunidades se prepararan.
Cordero también sostiene que este tipo de eventos se veía venir. Recuerda que en agosto de 2015, cuando comenzaba un Súper Niño, se registró un evento de lluvias intensas similar en el país.
¿Continuarán las lluvias durante el invierno?
Según Sepúlveda, existe una alta probabilidad de que el fenómeno El Niño continúe intensificándose durante los próximos meses, pudiendo superar los 2 °C —categoría de “muy fuerte”— e incluso acercarse al récord alcanzado por el denominado Niño Godzilla de 2015.
Es por ello que las proyecciones apuntan a que las precipitaciones en Chile podrían continuar sobre los valores normales durante los próximos meses.
El especialista advierte que los pronósticos estacionales muestran una probabilidad superior al 70% de registrar un invierno y una primavera más lluviosos de lo habitual.
Aunque estos modelos no permiten anticipar con precisión dónde y cuándo ocurrirán las precipitaciones, sí sugieren que podrían repetirse eventos con características similares a los observados recientemente: grandes cantidades de lluvia concentradas en pocas horas.
Por su parte, Cordero afirma que “el escenario más probable es que las precipitaciones sobre valores típicos continúen en prácticamente todo el país” y que “es esperable que el evento de los últimos días no sea el último episodio relevante de este invierno”.
Pero más allá de esta temporada, Sepúlveda advierte que hay que seguir de cerca la evolución de El Niño hacia fines de año.
Y es que si el fenómeno alcanza la intensidad proyectada, podría favorecer un verano con temperaturas más altas de lo normal, un aumento drástico de olas de calor y meses especialmente complejos para los incendios forestales.
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