Catherine Deneuve: "Raúl Ruiz es alguien irreemplazable"
<P>La actriz francesa y diversas personalidades acompañaron a la viuda, Valeria Sarmiento, en la despedida al cineasta, en París. </P>
Raúl Ruiz era un hombre de respeto. Pero, además, una persona querida entre los suyos. Trabajó con algunos de los mejores actores europeos contemporáneos, entre ellos, el francés Bernard Giraudeau y el italiano Marcello Mastroianni, quienes dejaron esta tierra antes que Ruiz. Justamente, Catherine Deneuve y Chiara Mastroianni, antigua pareja e hija del actor de La dolce vita, fueron dos de las actrices más conocidas que ayer visitaron la iglesia Saint-Paul de París. Ahí tuvo lugar la homilía con que se dio el último adiós al autor de Tres tristes tigres.
Catherine Deneuve y su hija fueron reunidas por Ruiz en su filme El tiempo recobrado. Ayer, sus caras estaban demacradas y sus gestos eran de inocultable pesar. "Es un día muy triste, es alguien a quien quise mucho, alguien realmente irreemplazable", decía Deneuve al salir de la iglesia.
El cineasta nacido en Puerto Montt en 1941 murió el viernes, a los 70 años, debido a complicaciones derivadas de un cáncer al esófago.
Unas 300 personas participaron en la ceremonia, reunidas alrededor del féretro de Ruiz, dispuesto justo en medio de esta iglesia barroca, construida en 1580. Citando a su productor francés François Margolin, el sacerdote a cargo de la misa dijo que Ruiz era una "persona venida de otro mundo" y agregó que estará "siempre presente" por su herencia cinematográfica.
Entre los asistentes también estaban el embajador de Chile en Francia, el escritor Jorge Edwards; el delegado general del Festival de Cannes, Thierry Frémaux, y los actores franceses Michel Piccoli y Melvil Poupaud, entre otros. Este último recordó con lágrimas al realizador, que lo hizo debutar en 1984, a la edad de 11 años, en el filme La ciudad de los piratas, y a quien Ruiz volvió a dirigir en Los misterios de Lisboa, el año pasado.
La viuda del cineasta, la montajista y realizadora Valeria Sarmiento, escuchaba emocionada las palabras que sus amigos dedicaron al director. Fue el productor portugués Paulo Branco quien tomó la palabra durante la ceremonia, recordando al autor de Palomita blanca como un "narrador excepcional, con un talento único que solía compartir". "Raúl transformaba todo lo que tocaba, incluso a actores y técnicos", afirmó.
Tal vez el momento más emotivo fue cuando la familia y los más cercanos pasaron uno a uno delante del féretro de Raúl Ruiz, rociándolo con agua bendita. Catherine Deneuve y su hija Chiara Mastroianni se acercaron con lágrimas al ataúd, para luego fundirse en un sentido abrazo con la viuda.
Una vez finalizada la homilía, las puertas de la iglesia Saint-Paul se abrieron. El féretro salió a una soleada calle parisina, donde fue despedido por sus amigos, autoridades, cercanos y admiradores con un fuerte aplauso, llamando la atención de los turistas que pasaban a mediodía por una de las arterias más visitadas de la capital francesa.
"Es difícil desprenderse de él", dijo el ministro de Cultura francés, Frédéric Mitterrand. En tanto, la actriz española Marisa Paredes recordó así al cineasta: "Era muy amigo de sus amigos, un hombre generoso. Cuando trabajamos juntos en Tres vidas y una sola muerte, Marcello Mastroianni estaba muy enfermo, no podía rodar más de seis horas. Pero Raúl nunca pensó en sustituirlo". De hecho, Tres vidas y una sola muerte fue uno de los últimos roles de Marcello Mastroianni en el cine.
"Era un hombre talentoso, culto, de un infinito conocimiento. Trabajar con él fue una experiencia fantástica, imposible desprenderse de su magnetismo. Era una persona imprescindible, con el que aprendí muchas cosas. Su casa era una casa abierta, llegábamos todos: chilenos, franceses, españoles", agregó Marisa Paredes.
El embajador de Chile Jorge Edwards destacó el impacto del deceso de Ruiz en la comunidad cultural francesa. "Hay una reacción extraordinaria en Francia, y esto va a seguir. Nosotros hicimos una recepción en la embajada, con unas 100 personas. Asistió Marisa Paredes, pero Catherine Deneuve, que lloraba a mares en la iglesia, no pudo ir", dijo.
Los restos de Ruiz llegan mañana a las 8.30 y serán trasladados a la Iglesia Divina Providencia, previo paso por su domicilio en calle Huelén 115. En la iglesia se interpretará fado, la música tradicional de Portugal, cerca de las 11 horas.
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