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Los números detrás de Adele, la voz que rompe los récords de la industria

<P><I>21,</I> el segundo disco de la británica, permaneció durante 16 semanas en el tope de los títulos más vendidos de Inglaterra.</P>

Parecía ser un recambio natural, algo predecible. Una sana alternancia en el poder. Pero no. Wasting light, el último disco de Foo Fighters, debutó el 17 de abril pasado en el primer puesto del ranking de títulos más vendidos de Inglaterra y terminó de paso con una ya sorprendente racha de 11 semanas consecutivas que la solista Adele mantenía en esa posición gracias a 21, su segundo álbum lanzado a comienzos de año.

Sin embargo, sólo una semana después, las ilusiones del ex baterista del grupo Nirvana se esfumaron rápidamente y, a lo largo de otras cinco semanas, las cosas volvieron a su lugar. Al menos, al lugar que incluso sin récords de la industria merece la mujer que tempranamente se aseguró un lugar de privilegio entre lo más destacado de la temporada.

21 quizás no llegue a convertirse en el título más rentable de este año. La proyección del crecimiento acelerado que por estos días vive la comercialización de Born this way (dos millones de copias en menos de un mes), probablemente le otorgue a su autora, Lady Gaga, ese honor. Pero sí es el que mejor ha combinado algo poco usual en los días que corren: éxito comercial con calidad artística.

Más allá de los hitos comerciales que acumula el segundo álbum de esta cantante británica de 23 años, Adele ha demostrado que es mucho más que la sucesora de Amy Winehouse o Duffy, por nombrar dos ejemplos. Porque lo suyo no tiene que ver con la torpe exhibición de una vida llena de miserias ni con la dudosa habilidad de copiar el manual de las viejas glorias del soul de los 60. Y tampoco con la ampulosa parafernalia sobre la que se apoyan algunas de las actuales figuras del pop global. Si no, más bien, con la franqueza de una que canta soul con lo que se necesita para hacerlo: alma.

La revista estadounidense Rolling Stone la puso en la portada de su edición de abril pasado y dio algunas luces sobre su personalidad. Allí contó que aún no aprendía a controlar el miedo escénico y que, mientras grababa 21, supo que su ex novio estaba a punto de casarse con otra y que toda esa frustración quedó prensada en el disco. También aprovechó de tomar distancia con el estilo de sus colegas de generación ("Yo hago música para los oídos, no para los ojos"), aunque poco después habló más claro sobre ese punto en otra entrevista que dio a la revista inglesa Q. "No me imagino con armas ni crema batida saliendo de mis pechos. Incluso, si tuviera el cuerpo de Rihanna, aún seguiría haciendo la música que hago", afirmó.

Adele Laurie Blue Adkins se crió sola con su madre en su natal Tottenham y ya a los cuatro años empezó a cantar inspirada en las Spice Girls. Siete años después, fijaron residencia en el sur de Londres y con 14 recién cumplidos ingresó a la London BRIT School, una academia pública de talentos. Poco después subió a su cuenta de MySpace tres canciones que había compuesto para una clase de composición, y casi de inmediato comenzó el asedio de los buscatalentos y de varios de ellos interesados en ficharla.

Finalmente, firmó con la discográfica XL y en 2008 apareció su primer álbum, llamado 19, y que debutó tímidamente en el puesto 56 del ranking del Billboard. A mediados de ese año, fue invitada al programa estadounidense Saturday night live, la misma noche en que asistió la entonces candidata presidencial Sarah Palin (episodio que fue visto por 17 millones de televidentes, el mayor rating en 14 años que ha logrado el clásico programa), y al otro día las ventas se dispararon. Entonces vino lo que ya se sabe. Ganó sus dos primeros premios Grammy y comenzó formalmente una carrera vertiginosa que aún parece estar aprendiendo a manejar.

La gira y el tercer disco

Adele lo ha confesado: que se siente más cómoda en el estudio que sobre el escenario. Por eso es que, a estas alturas del partido, sus escasos conciertos son todo un privilegio con entradas agotadas con meses de anticipación.

La gira promocional de 21 partió en Noruega, el 21 de marzo pasado, y ya pasó por Europa y Estados Unidos. En ese país, sin embargo, tuvo que cancelar fechas por problemas con su garganta. Todo se retoma en Londres, el próximo 7 de julio, y se extenderá hasta fines de septiembre, cuando la cantante entre a grabar un nuevo disco, que pretende editar en mayo próximo. Se trata de un álbum que, según contó a The Sun, incluirá un cover de Never tear us apart, original de INXS, canción que Adele, mujer nostálgica, describe como "mi tema favorito de todos los tiempos".

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