Rozó la hazaña: Palestino vence a San Lorenzo, pero queda eliminado de la Sudamericana
El equipo de Nicolás Córdova dominó y sometió a su rival. Se impuso sólo 1-0, eso sí, por lo que no le alcanzó para revertir la serie, que había comenzado con un 2-0 en contra en el encuentro de ida.
Palestino debe sentirse orgulloso. Fue el equipo chileno con mejor rendimiento en la Copa Sudamericana 2016 y quedó eliminado de una manera más que digna. Había que remontar un 0-2. Tarea compleja, pero asumida con hidalguía por los dueños de casa, que hicieron el desgaste y los méritos para revertir la serie ante un rival que viajó a Chile a especular. Apuesta criticable, de escaso brillo, pero efectiva.
El equipo de Nicolás Córdova supo someter a su rival. Presionando sobre la mitad de la cancha, controlaron el juego de principio a fin. Poblaron la zona media de manera tal que los de Diego Aguirre ni siquiera intentaron disputar la posesión. Todo lo contrario: regalaron la cancha y la pelota. El visitante no propuso nada. Su objetivo fue siempre cuidar la ventaja de la ida.
El dominio territorial de los tricolores, eso sí, no se tradujo en oportunidades de riesgo. La falta de movilidad ante una defensa numerosa le pasó la cuenta a los árabes. También la escasez de ideas en la generación de fútbol y la poca profundidad en el último tramo de la cancha. Y hasta la falta de atrevimiento en algunas jugadas, si se quiere, que, con algo más de osadía, podrían haberse definido mejor.
Esteban Carvajal y Leonardo Valencia fueron los más participativos, sobre todo en la primera mitad, que dejó como saldo dos ocasiones ni tan claras desperdiciadas por el propio Carvajal. Y una mano de Corujo dentro del área que el uruguayo Christian Ferreyra no vio o no quiso ver.
Córdova, quizás, vio un partido similar. Y tomó medidas. En el complemento, los árabes mantuvieron el dominio, pero le agregaron intensidad y dinamismo.
La velocidad en ataque permitió que, de entrada, comenzaran a generarse ocasiones. San Lorenzo tenía ahora menos tiempo para acomodarse en los retrocesos y se notó. A poco andar en el complemento, además, un punto de inflexión: el discretísimo juez del encuentro expulsó a Fernando Belluschi tras un entrevero con Jason Silva. Decisión apresurada, pero provechosa para los chilenos, que con un hombre más hicieron aún más expresivo su dominio.
Y hubo premio, merced a un correcto tiro libre de Valencia, que dejó sin opciones a Torrico, el arquero rival.
Después de la apertura de la cuenta San Lorenzo se acordó de todas la mañas coperas. Cada uno de los subterfugios que valida el reglamento para zafar de situaciones incómodas como las que vivieron los transandinos en Macul, que no fueron capaces de hacer frente a un equipo infinitamente inferior en historia y presupuesto, pero a una distancia enorme respecto de la propuesta de juego.
Palestino se impuso con justicia. Mereció mejor suerte, pero no le alcanzó.
Deben irse con la frente en alto, eso sí. Y sacar conclusiones. Si la propuesta sigue afinándose, hay esperanza de cara al futuro. Ahora les queda enfocarse en el Apertura y la Copa Chile, los otros objetivos que le quedan el semestre. No fue suficiente ni hay consuelo que valga, pero Palestino, el modesto de siempre, rozó la hazaña.
Lo Último
Lo más leído
Casi nadie tiene claro qué es un modelo generativo. El resto lo leyó en La Tercera
Plan Digital + LT Beneficios$6.990 al mes SUSCRÍBETE