Antirretrovirales: estos son los fármacos más prometedores contra el coronavirus según la OMS

Experimentales. Todos los medicamentos que hoy se indican a los pacientes más graves son una prueba con resultado incierto. Los médicos intentan dar con el fármaco más apropiado hasta que no aparezca uno nuevo y específico.




Hasta ahora no existe en el mundo ningún tratamiento específico que sirva para tratar la enfermedad causada por SARS-CoV-19. Por lo tanto, todo los medicamentos que se están utilizando no solo en Chile, sino en el resto de los países afectados por el virus caen en la categoría de experimentales, aun cuando sean fármacos que estén aprobados para tratar otras patologías.

Esa es la principal razón por la que muchos investigadores en todo el planeta están abocados a la búsqueda de un tratamiento efectivo y en lo posible universal, utilizando distintas alternativas disponibles y documentando sus resultados.

La OMS lanzó la semana pasada el “Ensayo de Solidaridad” o “Solidarity Trial”, en inglés. Se trata de un mega estudio que tiene como objetivo encontrar rápidamente un tratamiento adecuado para Covid-19.

Hoy una decena de países ha aceptado formar parte de este trabajo en el que se probarán distintos medicamentos que ya están disponibles como parte de los tratamientos que hoy se están utilizando entre los pacientes que han hecho la forma más grave de la enfermedad causa por este nuevo coronavirus y por lo tanto, han requerido hospitalización.

Pruebas

En este megatrial, son cuatro los medicamentos o combinaciones de fármacos que está evaluando este ensayo: remdesivir; una combinación de dos medicamentos, lopinavir y ritonavir; cloroquina e hidroxicloroquina y la misma combinación de lopinavir y ritonavir más interferón beta.

En Europa se está haciendo algo similar bajo un ensayo llamado “Discovery”. En estas pruebas participarán pacientes de Francia, España, Reino Unido, Alemania y será dirigido desde el Hospital Universitario de Lyon.

En Asia, China, Japón y Corea del Sur, hacen lo propio con una larga lista de fármacos en los que también se incluyen las alternativas que están siendo evaluadas por la OMS.

“Sabemos hace tiempo que hay moléculas que habían demostrado de una u otra forma alguna actividad contra los otros coronavirus que ya conocíamos como MERS o SARS y a raíz de esa experiencia anterior, se habían incorporado esos medicamentos en los protocolos no solo de la OMS, también en centros de investigación en Europa, en China, Japón y con varios fármacos”, explica el infectólogo de Clínica Las Condes Rodrigo Blamey.

A juicio, de la directora de la Escuela de Química y Farmacia de la Universidad de Valparaíso, Yanneth Moya, la gran ventaja de estudios como los que está realizando la OMS, es que “al probar los que existen estamos utilizando fármacos que ya se conocen clínicamente, quedando sólo por evaluar el comportamiento de estos en esta nueva indicación clínica”.

“Probablemente cuando aparezcan tratamientos más específicos, ellos deberán experimentar diferentes fases para que se permita llegar al uso en humanos, es decir, estamos “ganado tiempo” con los actuales ensayos con medicamentos ya aprobados”, dice la directora.

Dentro de los nuevos medicamentos específicos para tratar Covid-19, Moya destaca que uno de los más esperados es el de “los anticuerpos terapéuticos” que ya está en la fase de experimentación pre clínica. De ser aprobado, se permitiría el uso de esos anticuerpos como tratamiento y también como profilaxis o protección.

Las cuatro alternativas de la OMS

Remdesivir es un antiviral que desarrolló el laboratorio Gilead contra el ébola y otros virus relacionados. En esta pandemia, médicos españoles, franceses y alemanes ya lo están probando en pacientes con Covid-19 en la forma más grave y también en la leve.

Lo que hace este antirretroviral es interferir en la replicación del virus, evitando que éste se siga multiplicando en el organismo.

En Estados Unidos, este medicamento fue utilizado en el tratamiento de un hombre que en 48 horas mejoró notablemente. Sin embargo, por falta de insumos, no se pudo realizar una prueba que midiera si para entonces el paciente ya había logrado eliminar el virus. Un estudio clínico también se está realizando en la Universidad de Nebraska.

La farmacéutica Gilead desarrolló el fármaco contra el ébola

En Chile, este medicamento no está disponible y según la directora de la Escuela de Química y Farmacia de la U. de Valparaíso, se conoce poco respecto su seguridad.

Para Blamey, este fármaco es el más promisorio.

Una segunda alternativa es la combinación de dos fármacos: lopinavir y ritonavir. En Estados Unidos este mezcla comercializada bajo el nombre de Kaletra ya tiene casi 20 años de uso en pacientes VIH. Este antiretroviral actúa inhibiendo la proteasa del virus, una enzima que permite la madurez del virus y con ello, su potencial de infección a otra célula. Con el virus SARS-CoV-19, actuaría de la misma manera.

De hecho, ha sido probado con relativo éxito en brotes anteriores de SARS y MERS por lo que corre con cierta ventaja entre los medicamentos candidatos. En China, hay un reporte de un ensayo que lo utilizó pero el resultado no fue óptimo.

Según Moya, “han mostrado mucha eficacia para el control del VIH”. Sobre su seguridad, dice “se sabe que hay que monitorizar estrechamente su función hepática”.

La cloroquina e hidroxicloroquina son dos fármacos que originalmente se comenzaron a utilizar para tratar la malaria pero con el tiempo mostraron también ser útiles en el tratamiento de la artritis reumatoidea y el lupus eritematoso. No se conoce completamente su mecanismo de acción pero tienen efectos antiinfecciosos, antiinflamatorio y sobre la función inmune del organismo.

La cuarta alternativa que plantea la OMS es la mezcla antirretroviral Ritonavir / lopinavir más el interferón beta. Este último fármaco es una molécula que interfiere en la regulación de la inflamación del cuerpo y hay algunos estudios en modelo animal que la han probado como tratamiento contra el MERS.

“El interferon beta lo utilizamos muy poco en Chile, por precio y porque hay mejores alternartivas. Se usó mucho en hepatitis C, pero hoy hay tratamientos espectaculares con otras moléculas”, advierte Blamey.

Más medicamentos

Otra posibilidad de tratamiento que no fue considerada por el gran estudio de la OMS, pero que se está utilizando es una combinación de hidroxicloroquina y azitromicina. Un estudio fránces mostró su eficacia pero en un grupo pequeño de pacientes. “ Ambos medicamentos son antiguos y su farmacocinética, farmacodinamia, como también su seguridad son bastantes conocidas. De ellos por ejemplo, se sabe que desde antes de empezar a usarlo se debe monitorizar su frecuencia cardíaca, ya que ambos pueden causar una disminución de ella”, explica Moya.

Respecto de esta combinación, Blamey señala que el uso de azitromicina no tiene antecedentes de actividad en infecciones virales. “El estudio francés es pequeño y en solo seis paciente el virus desapareció, pero es un número pequeño de pacientes, un estudio que no es de buena calidad, no es controlado, entonces no tenemos evidencia para su uso indiscriminado. Además, la asociación de ambas fármacos puede provocar arritmias graves”, indica.

Es larga la lista de medicamentos que se están probando. En Asía, dice Blamey, manejan otros medicamentos. Hay centros que también están utilizando otros antirretrovirales que hoy están indicados para el VIH

Todos los fármacos que se utilicen hoy para Covid-19 son experimentales. Por lo que hay que poner muy bien en la balanza los costos beneficios para cada paciente, sobre todo sabiendo que el 5% de los contagiados podría ir a una evolución más grave que necesitará intubación y ventilación mecánica”, insiste el infectólogo de CLC.

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