Sinovac es 80% efectiva para prevenir muertes en Chile; Israel pone fin a uso de mascarillas en exteriores y vacunas necesitarían tres dosis; tres cosas que aprendimos del coronavirus esta semana

Foto: Reuters

Los primeros resultados de la vacunación en Chile mostraron un gran nivel de efectividad de la inyección china, que se ha aplicado al 90% de los inoculados en el país, e Israel está tan cerca de la inmunidad colectiva, que el gobierno eliminó la obligación de usar la mascarilla en lugares abiertos.




1. Sinovac ha sido 80% efectiva para prevenir muertes en Chile

Hasta este viernes, del total de vacunados en el país, el 90,1% de las personas ha recibido la vacuna de Sinovac, mientras que el 9,9%, la vacuna de la farmacéutica Pfizer.

Rafael Araos, asesor de la Subsecretaría de Salud Pública del Ministerio de Salud, fue el encargado de presentar los primeros resultados que demuestran que en la “vida real”, la vacuna que más se ha inoculado en Chile sí protege de los síntomas, hospitalizaciones, ingreso a la UCI y muerte.

Según expuso Araos, los resultados se basan en el seguimiento de 10 millones 500 mil personas, de los cuales, cuatro millones fueron inoculados con segundas dosis, y revelaron que la efectividad de CoronaVac al día 14 después de la segunda dosis es la siguiente:

· 67% de efectividad para prevenir Covid-19 sintomático.

· 85% de efectividad para prevenir hospitalización.

· 89% de efectividad para prevenir ingreso a UCI

· 80% de efectividad para prevenir muerte.

Araos explicó, que ese 67% de efectividad para prevenir Covid-19 sintomático quiere decir que de 100 personas vacunadas con las dos dosis, que se hubieran infectado con el virus, solamente 33 de ellas tendrían contagio con síntomas.

Acerca del 80% de efectividad para prevenir muerte, Araos dijo que significa que de 100 personas que hubiesen muerto por Covid-19, 20 lo harán si estamos todos vacunados.

En las personas que tienen una dosis, las cifras de efectividad son más bajas. A los 14 días o más, se vio una efectividad de 16% en la prevención de los casos sintomático, 36% en hospitalización, 43% en el ingreso a UCI y 40% en fallecimiento.

Este es el primer estudio de este tipo realizado en el país y que permitió conocer la real efectividad de la vacuna del laboratorio Sinovac en la población chilena.

Araos adelantó que la investigación continuará para revisar si esta efectividad se mantiene en el tiempo, “porque no necesariamente la vacuna se va a compartar igual de aquí un mes, puede ser que mejore, que empeore o que siga igual”.

Respecto al estudio clínico realizado por el Instituto Butantan, de Brasil, que señalaba que la vacuna protegía un 100% en casos de mortalidad, muy por sobre el 80% que mostró el estudio en Chile, Araos explicó que el ensayo clínico brasileño tuvo un seguimiento corto y en él, ocurrieron nueve fallecimientos entre quienes recibieron placebo y ninguno en los vacunados. “Era probable que en el escenario real, esta situación cambie. Nosotros partimos vacunando a personas de 90 años que tiene una probabilidad de morir muchísimo más amplia que aquellas que participaron en el estudio clínico. Siempre es esperable que los resultados en la vida real sean inferiores en alguna magnitud a un ensayo clínico. Es ‘entre comillas’, una decepción, porque claro, mientras más protege mejor, pero 80% es un número significativo. Si pensamos que hasta el día de hoy tenemos 24.500 fallecidos confirmados, tendríamos 5 mil fallecidos si todos hubiéramos estado vacunados a principios de la pandemia y la efectividad de la vacuna se mantuviera en el tiempo”, señaló.

Durante los dos meses de seguimiento, se registraron 54 fallecimientos en el grupo de inmunizados con dos dosis y más de 14 días desde la segunda inoculación; 527 fallecidos en el grupo parcialmente inmunizado (una dosis) y 1.069 en el grupo que no recibió vacunas.

Respecto del casi 10% de vacunación con Pfizer, Araos mencionó que se hizo un seguimiento y que no hay ninguna señal que diga que “anda distinto que en el resto del mundo”, pero no está controlado, es un población más pequeña, que incluye a menores desde los 16 años, lo que la hace distinta a la población vacunada con Coronavac. “Es difícil publicar los datos de Pfizer para compararlos con Sinovac”.

En Chile, un grupo de científicos liderados por investigadores de la Universidad Católica, está realizando un ensayo clínico con Sinovac, para medir, entre otros aspectos, el tipo de inmunidad que genera.

En los resultados preliminares ya adelantaron que el 90% de quienes recibieron la vacuna lograron generar anticuerpos contra el virus Sars-CoV-2.

Hoy, a la luz de los nuevos antecedentes entregados por el Minsal, Susan Bueno, académica de la UC, investigadora del Instituto Milenio en Inmunología e Inmunoterapia (IMII) y directora científica del ensayo, destaca que “los resultados son muy alentadores, ya que muestran el efecto positivo de la vacunación en la población”.

Similar opinión tuvo el doctor Roberto Olivares, jefe de Infectología de Clínica Dávila. “La vacuna es eficaz en lograr los objetivos que se les pide, que es evitar enfermar y disminuir el riesgo de hospitalización y muerte” y que con los datos se demuestra que la vacuna sí funciona en el mundo real.

Falta ver, advirtió Olivares, si las cifras se mantienen en el tiempo cuando se vaya sumando más población vacunada.

2. Israel muy cerca de inmunidad colectiva

Israel está a un paso de convertirse en el primer país del mundo en lograr la ansiada inmunidad de rebaño, gracias a su exitoso plan de vacunación. Según el registro de la Universidad de Oxford, se trata del país que más vacunas ha colocado en proporción a su población.

Con más de 4,9 millones de israelíes completamente vacunados, la cantidad de casos diarios de coronavirus se ha desplomado en un 97%, dijo a un canal local Eran Segal, biólogo computacional del Instituto Weizmann de Ciencias, citado por el diario The Times of Israel.

Por ello, el especialista se atrevió a anunciar que el país está muy cerca de lograr esta inmunidad colectiva. “Es posible que Israel haya alcanzado una especie de inmunidad colectiva y, independientemente, tenemos una amplia red de seguridad”, dijo Segal. “Creo que eso permite eliminar algunas de las restricciones de inmediato”, añadió.

An Israeli woman receives a Pfizer-BioNTech coronavirus vaccine at a vaccination center in Tel Aviv, Israel, Tuesday, Feb. 2, 2021. (AP Photo/Sebastian Scheiner)

La inmunidad colectiva ocurre cuando un porcentaje suficiente de una población tiene inmunidad, a través de la vacunación o de haberse recuperado de la enfermedad, y brinda protección indirecta a quienes no son inmunes.

Segal destacó que con la mayoría de los israelíes inmunizados, la reapertura de sectores de la economía y las reuniones durante las vacaciones de Purim y Pascua no contribuyó a un aumento en los casos, como en algún momento se temió.

Si se confirma, Israel podría ser el primer país del mundo en alcanzar el hito de la inmunidad colectiva.

El nivel de inmunidad necesario para la inmunidad colectiva se calcula en función de la tasa de transmisión del virus. Para el Sars-CoV-2 se estima en un 65-70%, dijo el Dr. Eyal Leshem, director del Instituto de Medicina Tropical y de Viajes de Sheba (Israel), citado por el sitio web Israel 21C.

Aproximadamente el 56% de los 9,2 millones de ciudadanos de Israel están vacunados y otro 15% (aproximadamente 700.000 personas) se recuperaron del Covid-19, lo que coloca a al país cómodamente en el rango esperado de inmunidad colectiva.

Gabriel Cavada epidemiólogo y académico de la Escuela de Salud Pública de la U. de Chile, señaló en un artículo a Qué Pasa, que desde el punto de vista epidemiológico, Chile e Israel, han tenido un comportamiento bastante similar.

“A principios del años pasado, ellos tuvieron una ola pequeña, que podría ser similara a la meseta que tuvimos al inicio nosotros. Después ellos bajaron sus casos igual que nosotros y luego tuvieron un gran peak, una tercera a fines de diciembre que es bien equivalente a la nuestra de hoy. Desde entonces, Israel ha venido a la baja en su curva epidemiológica, que es lo, que queremos para Chile”, dijo el especialista.

Estas cifras ubican a Israel como un país que ya está saliendo de la pandemia. “Ellos están usando Pfizer y llevan poco más del 55% de su población inoculada con una vacuna que tiene una alta eficacia en la prevención de casos de Covid-19 graves a moderados y muertes. Esta vacuna, al igual que las otras, logra una prevención del 50-70% de los contagios. La diferencia es que ellos siguieron insistiendo en que la prevención de los contagios era menor que la prevención de los casos graves, nunca desistalaron la noción de riesgo”, señaló Cavada, algo que a su juicio resulta vital para obtener los avances que han logrado.

“Estas personas son tremendamente disciplinadas para ir a vacunarse, lo han hecho en todos los rangos de edad, no solo los adultos mayores como en Chile. De hecho, buena parte del plan de vacunación lo hicieron también en cuarentena, pero no una cuarentena obligada sino que persuasiva. Es cierto la situación económica es distinta, pero ellos respetan las medidas, creen en sus autoridades, les obedecen y ponen en primer lugar el bien común por sobre el individualismo”.

Según un rápido análisis del epidemiólogo, Israel viene reduciendo sus casos en un tercio cada tres días. Probablemente, en unos pocos días más tengan 90 casos.

En los últimos meses, Israel ha reducido significativamente las restricciones al coronavirus al abrir negocios, lugares para eventos y otras actividades, ya que los niveles de morbilidad han disminuido en medio de la campaña de vacunación líder en el mundo.

Y este viernes, el Ministerio de Salud levantó el uso obligatorio de las mascarillas para exteriores, aunque siguen vigentes algunos límites en las reuniones y en las escuelas.

El ministro de Sanidad, Yuli Edelstein, dio este viernes instrucciones para derogar la norma que impone el uso de mascarilla al aire libre a partir del próximo domingo tras debatirlo durante varias semanas, informaron medios locales.

3. Vacunas que se aplican en Chile necesitarían tres dosis

Cada vez existe más evidencia de que las dos vacunas que se aplican en Chile, la del laboratorio Pfizer, como CoronaVac, del laboratorio chino SinoVac, necesitarán tres dosis.

Las personas que han recibido la vacuna de Pfizer “probablemente” necesitarán una tercera dosis en un plazo de seis meses a un año, y luego probablemente una inyección cada año, admitió el CEO del gigante farmacéutico estadounidense.

“Una hipótesis probable es que se necesite una tercera dosis, entre los seis y los 12 meses, y a partir de ahí habrá que volver a vacunar cada año, pero todo eso tiene que confirmarse”, dijo el director general de Pfizer, Albert Bourla, durante un evento realizado el jueves en EE.UU. llamado” CVS Health Live: Race to Vaccinate”, que más tarde fue publicado en un video en Facebook.

“Y por otro lado, las variantes jugarán un papel fundamental”, añadió. “Es extremadamente importante reducir al máximo el número de personas vulnerables al virus”, agregó Bourla.

En Chile, el académico de la Universidad Católica y director del Instituto Milenio en Inmunología e Inmunoterapia, Alexis Kalergis y director del ensayo clínico con la vacuna de Sinovac que se realiza en el país, indicó en una nota a Qué Pasa, que el uso de una tercera o incluso una cuarta dosis de vacunas para reforzar la inmunidad es algo relativamente frecuente en la actualidad en otras vacunas, como es el caso de las vacunas contra el virus de la hepatitis B y la del neumococo. También recuerdó que hay otros esquemas de vacuna que requieren inoculación cada año, “como ocurre en el caso de influenza, en respuesta a las nuevas cepas de virus que circulan”.

Rafael Medina, virólogo y profesor asociado del Departamento de Enfermedades Infecciosas e Inmunología Pediátrico de la U. Católica, señaló en el mismo reportaje, que “históricamente hay vacunas que nos ponemos nosotros o nuestros hijos, que necesitan una segunda o tercera dosis”.

“La idea de la aplicación de una tercera dosis para las vacuna contra Covid-19 ha sido planteada ya desde hace algún tiempo por algunos investigadores como una manera de, primero, promover respuestas inmunes más robustas en individuos que responden débilmente a la vacunación; segundo, prolongar la inmunidad contra este virus en el tiempo, incrementando la intensidad de la respuesta inmune generada contra Sars-CoV-2 luego de la vacunación con dos dosis; y en tercer lugar, complementar o intensificar la protección conferida por las dosis anteriores para neutralizar posibles nuevas variantes del virus que están circulando mundialmente (lo que podría implicar actualizaciones en la formulación de las vacunas en consideración de las variantes existentes)”, dijo Kalergis.

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Vivian Luchsinger, viróloga e investigadora del Instituto de Ciencias Biomédicas (ICBM) de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, explicó que cuando se inocula una dosis de refuerzo lo que se hace es estimular nuevamente la producción de anticuerpos y se aumenta la cantidad de éstos circulando. Así, mientras más anticuerpos tenga una persona, está mejor preparada para defenderse cuando ingrese el virus.

La investigadora agregó que las dosis de refuerzo se utilizan con bastante frecuencia, sobre todos en las vacuna inactivadas (en las que el virus no replica porque no tiene capacidad de infectar, como la vacuna de Sinovac). “En las vacunas inactivadas, la cantidad de antígeno es fija y necesitan habitualmente dosis de refuerzo y eso ocurre para las vacunas como la de Hepatitis B, A e influenza. En ellas, tener varias dosis, mejora la respuesta inmune”, señala Luchsinger.

Durante la reunión de la semana pasada en la que el Instituto de Salud Pública (ISP), se planteó también que una segunda dosis de la vacuna CanSino, recién aprobada en Chile y la única en una sola dosis, podría elevar los índices de protección que esta vacuna presenta en los estudios clínicos realizados hasta ahora.

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