Cartas al Director

Pago a pymes

SEÑOR DIRECTOR:

La Ley de Pago a 30 Días representó un avance importante para corregir una de las mayores desigualdades que enfrentan las micro, pequeñas y medianas empresas: financiar, con su propio capital de trabajo, la operación de grandes empresas e incluso del Estado. Sin embargo, esa promesa aún está lejos de cumplirse.

Hoy, mientras se discuten modificaciones que podrían ampliar las excepciones al pago oportuno, resulta indispensable recordar el espíritu de esta legislación: proteger a quienes tienen menor poder de negociación. Cada día de retraso en los pagos significa menos liquidez para las mipymes, menos capacidad para invertir, generar empleo y seguir aportando al desarrollo del país.

Pero la mayor contradicción sigue siendo el propio Estado. No es aceptable exigir el cumplimiento de la ley al sector privado si numerosos organismos públicos continúan pagando fuera de plazo, trasladando a las empresas de menor tamaño el costo de la burocracia y la ineficiencia administrativa.

Las excepciones pueden justificarse en casos muy específicos, pero no pueden transformarse en un mecanismo para debilitar una política pública que busca equilibrar relaciones comerciales profundamente desiguales.

El pago oportuno no es un beneficio ni un privilegio; es una condición básica para competir en igualdad de condiciones. Mientras ese principio no se respete plenamente, el pago a 30 días seguirá siendo una gran deuda del país con las pymes.

Eduardo Del Solar

Pdte. Convergencia Nacional de Gremios, Pymes y Cooperativas de Chile

Más sobre:DesigualdadesEstadoPAgosBurocraciaIneficiencia

COMENTARIOS

Para comentar este artículo debes ser suscriptor.

La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.

Plan Digital+$6.990 al mes, por los 3 primeros meses SUSCRÍBETE