Culto

Big Time Rush en Chile: la nostalgia como show

Miles de fanáticos que crecieron con Big Time Rush se reunieron en el Movistar Arena el 1 de marzo para revivir una época que, por una noche, volvió a sentirse presente.

Había quienes estaban disfrazados usando trajes o accesorios que hacían alusión a la serie que lanzó al estrellato a los integrantes del grupo –Kendall, James, Carlos y Logan–. El sentimiento era el mismo, de la nostalgia que les transmitía una banda que a la gran mayoría los acompañó toda su vida y de una profunda felicidad de estar ahí.

Sofía Vásquez, fanática desde muy pequeña y que viajó desde Rinconada de Los Andes, cuenta que para ella el grupo simboliza un tipo de contenido que ya no se hace y que eso la apena: “Yo tenía al menos 7 años cuando veía su serie y me gustaba porque era muy diferente de otros shows. Este era un show de adolescentes y me hacía sentir que yo quería ser adolescente”.

A sus palabras, se suma Diego, que comparte que es un fenómeno de la generación el hecho de que la juventudes se saltan la etapa de vivir ser adolescente. “Estar acá, en el concierto de Big Time Rush me remonta a cuando era menor. Es bacán ser adolescente, no hay por qué saltarse esa etapa.”

Laura y Arantza, fans santiaguinas, afirman que Big Time Rush ha sido parte firme de sus vidas desde que se comenzó a emitirse en Chile en 2010, por lo que cuando se separaron posteriormente implicó miedo, muchos fans temieron jamás tener la oportunidad de verlos en vivo. “Dentro de mí no aceptaba la posibilidad de que no volvieran, y ahora desde que supe del comeback y he visto como ha sido el tour en otros países en tiktok, mis expectativas están muy altas”.

Las puertas debían abrir a las 18:00, pero la espera se extendió casi una hora más. Los fanáticos estaban cansados, sedientos e insolados: una vez adentro, la gente corría por todos lados, con el único objetivo de quedar en el mejor lugar posible. Poco después, comenzó su show el telonero chileno Marco Hinojosa, DJ y control de LOS40, que recibió al público con remixes de canciones pop famosas para ir encendiendo el ambiente —aunque su presentación terminó siendo más una pausa para recuperarse después de las largas horas de fila fuera del estadio que una apertura que electrizó al público.

Los siguientes teloneros era particularmente esperados por la comunidad que integraba el fandom de Big Time Rush, pues aquellas personas habían interpretado a los personajes de Gustavo, el productor musical colérico de los chicos encarnado por Stephen Kramer Glickman, y a Jo, una de las parejas significativas de Kendall, rol actuado por Katelyn Tarver, en la serie de la banda.

Kramer optó por hacer un show pauteado por canciones pop de conocimiento público como “Bad guy” de Billie Eilish y “Pink Pony Club” de Chappell Roan, pero adaptadas a un estilo más rock. Además, implementó a lo largo de su presentación instrumentos como la armónica y el piano tocándolos él mismo, viéndose potenciado por el acompañamiento de músicos que tocaron a su lado. Fue ovacionado y además piropeado al más puro estilo chileno.

Posteriormente, Tarver subió al escenario con una polera que rezaba “Somos el mejor país de Chile”, presentando canciones propias. En constante movimiento a lo largo del escenario, buscaba estar en contacto y visible con toda la fanaticada, para que nadie se quedara fuera del espectáculo.

Instó al público a aprender el coro de una de sus canciones para que la participación fuera mayor y fue un éxito, el público la aclamó así como nuevamente piropearon, ante lo que bailó con entusiasmo.

A eso de las 21:00 por fin llegó el momento que todos los presentes esperaban, se vieron en las pantallas escenas de la serie que encendieron al público y finalmente se escuchó a los cuatro artistas estrella, Logan, Kendall, Carlos y James, quienes entre los gritos de la más absoluta y genuina emoción de los fanáticos se alinearon en el escenario y comenzaron el concierto con la canción “Big Time Rush”, canción con el mismo nombre de la banda.

Uno de los aspectos que hizo al show un evento muy cercano e intimo fue la preparación de sorpresas del club de fans para los integrantes de la boyband, como hacer acciones específicas para apoyarlos en momentos determinados de ciertas canciones, o lanzar globos de colores específicos para cada integrante cada vez que hubiese un solo.

Por su parte, el grupo integró a sus teloneros en su presentación, invocando la nostalgia en los presentes al mostrar la linda escena de ver a los chicos con su productor musical y junto a Jo una vez más tal y como hacían en la serie. Además, hablaron reiteradas veces en español al público, expresando su cariño y comentando su entusiasmo por volver en el futuro.

El repertorio incluyó cerca de 35 canciones de la serie, algunas de las cuales nunca antes habían sido tocadas en vivo.

En algunos momentos realizaron algunos de los ritos famosos, como subir gente al escenario y hacerlas partícipes del show: 4 personas de diversas partes de Chile fueron invitadas a compartir y cantar con ellos, coronándose como las chicas “Worldwide” del concierto.

Y para finalizar el evento, Big Time Rush concluyó con la canción “Boyfriend”, cuya performance fue interpretada por Logan y Carlos vestidos con la polera de la selección chilena de fútbol, y este último la lanzó la suya a la multitud.

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