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Viudo de V. Haeger: "Fue un lamentable error que significó sufrir 42 días"

<P>El ingeniero se refirió ayer por primera vez a las preguntas planteadas sobre la labor de la PDI.</P>

Jaime Anguita (53 años, ingeniero civil) retiró ayer el cuerpo de su esposa, Viviana Haeger, desde el Servicio Médico Legal de Temuco. Luego, la llevó a la Iglesia del Sagrado Corazón de Puerto Varas, pero debió buscar un segundo templo, en el sector rural de Nueva Braunau, tras notar que el recinto inicial era muy pequeño.

Por primera vez, Anguita ayer se refirió al desenlace que tuvo el martes la desaparición de su mujer, quien estuvo perdida desde el 29 de junio pasado. Encontró su cuerpo dentro de su casa, en un pequeño cuarto -una especie de bodega en el segundo piso-, que la PDI asegura haber rastreado con anterioridad: "Fue un lamentable error que significó sufrir 41 ó 42 días. Lo lamentamos mucho", dijo.

"Perdonamos"

El ingeniero también se refirió a las afirmaciones de algunos integrantes de la familia de su mujer, que lo han acusado en los últimos días. "Todo lo que se ha hecho y se ha dicho lo perdonamos, porque ha sido con el único deseo de encontrarla a ella y, finalmente, también de descubrir la verdad", afirmó.

"Muchos han dicho que yo la maté, que yo hice tales y cuales cosas. Yo también pensé eso de algunas otras personas", dijo él. Sus cercanos explican que durante las semanas de investigación, manifestó dudas por cercanos a su esposa que retiraron correspondencia sin darle aviso, lo que le causó extrañeza.

A diferencia de los hermanos de Haeger, que tajantemente rechazan la posibilidad de que la contadora se haya suicidado (arista indagada por la Fiscalía de Puerto Montt), Anguita sostuvo que espera que "se descubra cuanto antes la verdad".

El informe preliminar del SML de Temuco arrojó que no hay señal de participación de terceros en los hechos y la PDI estableció que no hay evidencias de que el cuerpo haya sido trasladado al lugar. Ricardo Haeger, hermano mayor de Viviana, dijo ayer que esperaba que las investigaciones continuaran y que la fiscalía no cerrara la causa. "No tan fácilmente, no", repetía.

"Una familia unida"

A las 12.44 el féretro con los restos de la contadora ingresó a la capilla de La Loma, emplazada en medio de un camino rural. Jaime Anguita llevaba una de las manillas del frente. Del otro lado, quien llevaba la primera manilla era Ricardo Haeger.

Antes conversaron en la iglesia de Puerto Varas, donde hoy se hará una misa en recuerdo de la contadora antes del funeral, en Parque Esperanza, en Puerto Montt.

El resto de los hermanos de Viviana Haeger se mantuvo todo el tiempo a más distancia.

Durante su breve discurso, el único momento en que Anguita casi se quebró fue al hablar de la proximidad con los Haeger. "Tengo la plena fe de que volveremos a ser una familia unida como hemos sido siempre", dijo.

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