Histórico

Bonos soberanos: una colocación histórica

<font face="tahoma" size="3"><span style="font-size: 12px;">Más allá de lo netamente monetario, las ganancias para Chile son múltiples y las óptimas condiciones alcanzadas reflejan la alta credibilidad del país.</span></font>

CHILE ACABA de realizar una exitosa colocación de dos bonos soberanos -uno en dólares y, por vez primera, uno denominado en pesos- a 10 años plazo por un monto agregado de aproximadamente US$ 1.500 millones. Más allá de lo netamente monetario, las ganancias para el país son múltiples. La tasa obtenida en el bono en dólares (3,89%) es la más baja desde que la República contrajera su primer empréstito soberano de largo plazo en 1822. Se logró, además, el menor spread por sobre los bonos del Tesoro norteamericano del que se tenga registro para duraciones similares. Sólo 90 puntos base nos separan del costo al que se endeuda la mayor economía del mundo. Se trata, también, del spread más bajo obtenido por un país emisor en lo que va de 2010.

Las óptimas condiciones alcanzadas reflejan la alta credibilidad de la nación y sus auspiciosas perspectivas económicas. Constituyen, además, un fuerte espaldarazo al actual manejo económico, elemento destacado por la agencia Moody's al mejorar la clasificación de riesgo de Chile en junio de este año. Un hecho notable, teniendo en cuenta el terremoto que azotó al país a principios de año.

La operación es exitosa en otras dimensiones, pues la deuda soberana es más que una mera fuente de financiamiento. Una de las grandes ventajas de esta emisión es proveer un benchmark (o referencia) que sirva de guía para que las empresas chilenas accedan a los mercados internacionales en mejores condiciones de financiamiento. La evidencia empírica es clara en mostrar que los benchmarks benefician la emisión de bonos corporativos al mejorar el descubrimiento de precios, enriquecer la liquidez y permitir la cobertura de riesgos sistemáticos.

Este benchmark no existía en la actualidad. Chile había estado ausente de los mercados internacionales desde 2004 y su deuda vigente estaba por expirar. De aquí la importancia de seguir alimentando esta curva de rendimiento en el extranjero.

El Ministerio de Hacienda tomó, además, la decisión de emitir un bono soberano denominado en pesos. No se trata de algo fortuito. Es una señal de nuestro compromiso con emprender una agenda hacia la internacionalización del peso. Para nuestras empresas, ello abre la posibilidad de emitir en moneda local en los mercados extranjeros y evitar el descalce de monedas. Adicionalmente, al poner los títulos de deuda en pesos en el radar de los inversionistas extranjeros, la emisión contribuye a despertar su apetito por participar del mercado de capitales local y adquirir títulos domésticos. Ello contribuiría a abaratar y diversificar las fuentes de financiamiento para nuestras empresas en el futuro.

El compromiso con la internacionalización del peso no se remite sólo a la emisión de este bono. Esto forma parte de una hoja de ruta de más largo aliento contenida en la recientemente lanzada Agenda Mercado de Capitales Bicentenario (MKB). Una agenda ambiciosa, pero clara, comprometida con la mayor integración de nuestro mercado de capitales. Se trata de remover obstáculos e incentivar la participación de inversionistas extranjeros en  nuestro mercado de capitales de tal forma de potenciar su desarrollo y profundidad.

Lo más leído

Casi nadie tiene claro qué es un modelo generativo. El resto lo leyó en La Tercera

Plan Digital + LT Beneficios$6.990 al mes SUSCRÍBETE

IMPERDIBLES

Servicios