Histórico

Cine retro

Desde mediados de los 90 la experiencia de ir al cine cambió radicalmente. La llegada de los grandes complejos cinematográficos -esos con numerosas y amplias salas de exhibición, butacas confortables, sonido Dolby surround, estacionamientos subterráneos y una amplia oferta de alimentos para satisfacer al más hambriento de los espectadores- masificó el acceso al cine, con los pros y contras que eso conlleva.

Desde mediados de los 90 la experiencia de ir al cine cambió radicalmente. La llegada de los grandes complejos cinematográficos -esos con numerosas y amplias salas de exhibición, butacas confortables, sonido Dolby surround, estacionamientos subterráneos y una amplia oferta de alimentos para satisfacer al más hambriento de los espectadores- masificó el acceso al cine, con los pros y contras que eso conlleva.

Para los defensores de las innovaciones, un triunfo, pues se aumentó considerablemente la oferta y, con ello, la posibilidad de elegir y consumir. "Se democratizó el consumo", dirán los entusiastas.
Para los más nostálgicos, en cambio, quizás sólo se trate de una banalización de una actividad que, en cierta época, revistió cierto glamour, cuando no cualquiera asistía a una gala de estreno. Los mismos que ahora deben echar de menos las cerca de 100 salas de cine que poblaban el centro de la capital. De ellas ahora no queda ninguna. La mayoría se ha transformado en locales comerciales.

Atrás quedaron el Rex (I, II y III), el Capri, el Lido, el Gran Palace y el Cinerama de Santa Lucía. En ese entonces las butacas eran numeradas, había que comprar la entrada con anticipación, no sonaban los celulares en la sala y tampoco se escuchaba el ruido de las bolsas de cabritas. A lo más, se compraban "gomitas" a la entrada.

Si usted es de aquellos románticos que piensa que todo tiempo pasado fue mejor, quizás en esta ocasión tenga algo de razón. (PGA)

Lo más leído

Plan Digital + LT Beneficios por 3 meses

Infórmate mejor y accede a beneficios exclusivos$6.990/mes SUSCRÍBETE

IMPERDIBLES

Servicios