Histórico

La triple maldición en una Copa del Mundo de Holanda

Es la tercera final de un mundial donde los naranjos no levantan la Copa. Alemania 74 y Argentina 78 fueron los antecedentes de un país que no puede ganar un mundial.

Era la tercera final en una Copa del Mundo y Holanda apostaba a romper, de una vez por todas, con la maldición de terminar sólo llevándose las medallas del segundo lugar.

De hecho, el técnico Bert van Marwijk se aburrió de decir que había incorporado los fracasos pasados para conseguir el esquivo título que se le negó a la "Oranje" dos veces en la década de los 70. "Lo conversó con mis jugadores. Sabemos lo que significó no poder llevarse el título en aquellas ocasiones, pero pensamos en que aquello nos servirá para conseguir, esta vez, la Copa", decía Van Marwijk.

Sin embargo, ayer repitieron la triste experiencia y sumaron su tercer traspié mundialista en una final. Cero por ciento de eficacia en una instancia única y en la que sólo Alemania asoma con más segundos lugares, pues los teutones han caído cuatro veces en estas instancias, pero con la diferencia de que en otras tres finales han levantado la Copa. Y si se habla de equipos finalistas sin trofeo, Checoslovaquia es otro que lo sufrió dos veces, al caer en 1934 y 1962. Lo mismo vivió Hungría, al perder en 1938 y 1954. Argentina, Brasil e Italia han caído en el partido donde estaba en juego la corona, pero han celebrado en otras ocasiones.

Dolor "tulipán"

Al amargo desenlace de ayer en Johannesburgo, Holanda suma a su maldición las derrotas 2-1 ante el anfitrión Alemania, en 1974, y el 3-1 contra otro dueño de casa, Argentina, en 1978,  instancia que coincidió con lo vivido anoche, pues dicho traspié también se concretó en tiempo extra.
Esa fue la grandiosa generación de Johan Cruyff y Johan Neskeens, la del innovador "fútbol total", que rozó la gloria, pero que sólo se llevó la plata.

"Nuestra intención es jugar lindo, pero nos medimos con un gran equipo, la mejor selección de los últimos dos años", dijo Van Marwijk, mientras se quitaba enojado la medalla del segundo lugar, dejando atrás 25 partidos sin derrotas (desde setiembre de 2008). "Quiero ganar, aunque el juego no sea tan bonito. Pensábamos llevarnos nuestro primer título, pero no se pudo", remató, cavilando su triste sino.

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