Los nuevos nacionales: desde Cine a Ingeniería, desde Castro a las tomas
Jóvenes que lograron los más altos puntajes en la prueba hablan de sus esfuerzos y metas. Aspiran a estudiar Comunicación Audiovisual, Ingeniería, Medicina o Sociología, y algunas universidades ya les han llamado para ofrecerles diferentes beneficios.

EL HIJO DEL MINISTRO DE OBRAS PUBLICAS
Benjamín Golborne, Las Condes. 850 puntos en Matemática
Otros jóvenes que rindieron la PSU con excelentes resultados fueron Benjamín Golborne, hijo del ministro de Obras Públicas, Laurence Golborne, y José Antonio Kast Adriasola, hijo del diputado José Antonio Kast.
Benjamín, que egresó del Colegio Campanario, en Buin, obtuvo 850 puntos en Matemática y 799 en Lenguaje.
Cuenta que "al principio estaba indeciso entre Ingeniería Comercial e Ingeniería Civil en la Católica, pero finalmente elegí Ingeniería Civil, por la física. De niño siempre me han gustado la matemática y la física, y no las quiero dejar".
Pese a que su padre es parte de los ministros del Presidente Sebastián Piñera, Benjamín asevera que "no me proyecto en política, pero sí me veo haciendo algo a través de mi carrera que ayude al país".
Laurence Golborne afirmó que el logro de Benjamín es "personal (...), porque él durante sus 12 años de colegio siempre se esmeró y fue un buen alumno". Y, entre risas, comentó que heredó la inteligencia de su madre, "porque eso baja por la línea materna".
Benjamín es parte del clan familiar Golborne Opperman, en el que dos de sus seis hijos ya son ingenieros. Una de sus hermanas es ingeniera comercial de la Universidad Católica y otra se tituló de la misma carrera en la Universidad de Chile.
Feliz, relata que "tanto mi papá como mi mamá dijeron que estaban orgullosos de mí. Los dos se veían emocionados. Sabía que me había ido bien, pero no pensaba que podía sacar puntaje nacional. Eso nunca es algo seguro".
LAS TOP DE LENGUAJE
Gabriela Mundaca, Temuco, y María Ignacia Mandiola, San Pedro. 850 puntos.
Gabriela Mundaca (Temuco) y María Ignacia Mandiola (San Pedro de la Paz) obtuvieron puntajes nacionales en Lenguaje y para ambas fue una sorpresa. Las dos han recibido llamados de varias universidades, pero dicen que se tomarán un tiempo antes de decidir.
Gabriela, del Colegio Centenario, recuerda que hizo un preuniversitario intensivo, pero que "tenía una muy buena base del colegio, eso influyó mucho. El mérito también es de ellos". Aún no está segura de qué estudiar, pero está entre Medicina y Sicología. "Dependerá de las becas que me ofrezcan", advierte.
María Ignacia, del Almondale, está decidida a estudiar Medicina, pero dice que, junto a su familia, "estamos analizando qué universidad es la mejor opción". Dice que en su entorno están felices y orgullosos, y que el teléfono no ha parado de sonar.
EL MAXIMO QUE NO EGRESO
Xavier Delgado, Puente Alto. 850 puntos en Historia
A eso de las 11.45, cuenta Xavier Delgado, lo llamaron para invitarlo al desayuno de los puntajes nacionales, y aunque quería ir, declinó la oferta porque vive en Puente Alto "y no iba a alcanzar a llegar". Sin embargo, no fue el primer llamado que recibió durante el día con respecto a lo mismo. Su madre contestó el teléfono cuando le informaron de sus 850 puntos y corrió a despertarlo para contárselo. Luego fueron distintas universidades, que le ofrecían diversos beneficios para estudiar en sus aulas. Pero Xavier tampoco pudo tomar estos ofrecimientos. Ello, porque nunca egresó del Liceo Barros Borgoño. Algo que él explica: "No sé si no enviaron el cierre de notas o la repitencia al Mineduc desde mi colegio". No obstante, él dice estar tranquilo porque su puntaje le servirá para el otro año. "Para mí fue muy importante la toma. Los planes para salvar el año fueron una burla. Así que, bueno, el otro año estudiaré Ingeniería".
DE CATEMU A SANTIAGO
Fernando Vergara, 850 puntos en Historia
Fernando Vergara, del Liceo Politécnico de Llayllay, logró el puntaje máximo en Historia. Quiere estudiar Sociología en la U. de Chile, por lo que deberá trasladarse desde Catemu, en la V Región, a Santiago. Se preparó en el preuniversitario Popular de Llayllay y obtuvo una beca en el preuniversitario Cepech, donde se preparó para Lenguaje. Sin embargo, dice que no alcanzó a ver todos los contenidos.
Vive con su madre, quien es trabajadora agrícola. Fernando atribuye su éxito a ella, puesto que es "una mujer muy culta que me ayudó en todo momento".
Desde primero medio a tercero estudió en el Colegio Menesiano y en el Colegio Católico, del cual se retiró por razones personales, llegando al Liceo Municipal Politécnico, donde, reconoce, la pasó muy bien durante el último año de la enseñanza media.
LA ARGENTINA QUE SE QUEDARA EN CHILE
Mariana García, Las Condes. 850 puntos en Historia
Del otro lado de la cordillera, Mariana García cruzó hace 11 años a Chile y llegó directo a primero básico en el Colegio Alemán de Santiago. Pese a que ella tiene acento chileno y su mamá argentino, entre ambas se cuentan sus cosas y se ríen en alemán. Este es el sello de una familia en la que la multiculturalidad está en sus raíces.
Así creció Mariana García Stoltzenburg, que sacó 850 puntos en Historia y Ciencias Sociales y 821 en Lenguaje. La chica del Colegio Alemán dice que quiere estudiar Ingeniería Comercial.
A pesar de sus buenos puntajes, cree que "a la PSU le falta para que mida realmente quiénes son los más inteligentes o quiénes no. Porque es una prueba que uno tiene que aprender a contestar, más que aprender la materia en sí".
Cuenta que quiere estudiar en la Universidad Católica y que ella es la primera de su familia en estudiar en Chile. Su madre, quien la acompañó ayer a la reunión con el ministro de Educación, Harald Beyer, dice que "uno espera algo así, pero no quiere presionar, porque ella da lo mejor de sí misma. En Matemática también le fue muy bien, sacó más de 700 puntos, así es que sí o sí le seguimos apostando a Chile", asegura.
Mariana afirma con convicción que se quedará en el país. "No, no me muevo", dice. Incluso, aunque en Argentina sea gratis estudiar una carrera universitaria y que, por lo tanto, el acceso a estudiar una carrera esté mucho más asegurado.
En el colegio, cuenta que tenía promedio 6,8 y que con esas notas "no, no era la primera. Sólo la segunda", dice, con algo de modestia.
ESTUDIAR EN CASTRO, A DOS HORAS DEL HOGAR
Tirso Alvarado, 850 puntos en Historia
Cuando a Tirso Alvarado Villarroel ayer por la mañana lo llamaron de la Intendencia para comentarle sobre su puntaje de 850 en Historia y Ciencias Sociales, cuenta que se acordó de todo el tiempo que estuvo lejos de su casa en la isla de Chelín, en la X Región, para poder estudiar en el Liceo Politécnico de Castro.
Su hogar queda a dos horas -navegando- de la capital provincial de Chiloé. Ahí, entre lluvias y ríos, quería lograr lo que sus padres no pudieron: estudiar en la universidad y ser profesional. Su papá es un pequeño agricultor de papas, ajos y productos típicos de la zona. Su madre es dueña de casa.
Cuando salió de octavo dice que supo que tenía que cambiar de lugar para poder lograr lo que anhelaba. Hoy, con su puntaje, dice que lo han llamado de varias universidades del país, incluso de la Universidad Católica de Valparaíso, en donde, cuenta, le ofrecieron arancel gratis y aporte en alimentación. No sería la primera vez que se mudaría para poder estudiar. Cuando pasó a primero medio relata que tuvo que comenzar a vivir en una residencia familiar, "porque era imposible viajar todos los días. Son dos horas que hay que navegar".
Tirso quiere estudiar Ingeniería Comercial y aunque le ofrecen muchos beneficios desde fuera de la X Región, tal vez decida quedarse en Puerto Montt o irse a Temuco, en la Novena Región. Dice que prefiere una universidad estatal y que no le importan las movilizaciones: "Si bien no participé este año, me parecen bien algunas cosas que se piden". ¿Su deseo más próximo?: "Que me celebren con un buen milcao".
MEDICINA, PERO CON VOCACION DOCENTE
Nicolás Collipal, Temuco. 850 puntos en Ciencias
Nicolás Collipal vive en la villa Altamira II, de Temuco. Su pasatiempo es estar con sus amigos y su polola, con quien lleva dos años. El estudiante del Liceo Camilo Henríquez quiere estudiar Medicina en la U. de Chile o en la UC. Reconoce que "cuando salí de la prueba tenía muchas dudas, había preguntas que no sabía si estaban correctas".
Nicolás apunta a su profesor como respuesta a su puntaje en Ciencias, de quien señala que "me orientó bastante, las dudas que tenía siempre las supo responder".
De su madre, María Soledad, profesora básica, heredó la vocación. Por eso, a largo plazo quiere ser docente universitario.
REPRESENTANTE EVANGELICO
Joaquín Rodríguez, Maipú. 850 puntos en Historia
Joaquín Rodríguez Droguett estudió en el Liceo Nacional de Maipú y aunque su establecimiento sólo ayer decidió bajar una larga toma, logró organizarse para estudiar. "Me esperaba el puntaje", confiesa Joaquín. Sin embargo, no sólo el estudio fue importante para este joven al momento de rendir la PSU. También su cercanía con Dios: Joaquín siempre asiste a la Iglesia Metodista Pentecostal; rutina que ahora realizará junto a las clases de la carrera de Derecho en la U. de Chile. "La capacidad de aprender y de razonar son el mayor regalo divino. Todo lo que aprendo es para agradar a Dios, El es el señor de la ciencia y el conocimiento", dice.
LOS DIRIGENTES QUE ESTUDIARON EN LA TOMA
Gerardo Mallea, Maipú y Jorge Placencia, Cerro Navia. 850 puntos en Historia
"Tenía ciertas expectativas con la prueba de Historia y Ciencias Sociales, no la encontré tan difícil", asegura Gerardo Mallea, del Instituto Nacional, que sacó 850 puntos en Historia y 752 en Lenguaje.
Gerardo cuenta que participó activamente en la toma del Nacional. Durante todos los meses que duró tuvo el cargo de secretario de actas. Asimismo, coordinaba actividades al interior del establecimiento educacional de la comuna de Santiago y organizaba actividades en las movilizaciones del colegio y también con pancartas en las marchas de la Alameda.
Pese a que usó gran parte de su tiempo en eso, dice que continuamente estudió en el mismo establecimiento, aprovechando un preuniversitario que realizaban los propios profesores del lugar y que, además, casi a fin de año hizo un preuniversitario intensivo.
Gerardo quiere estudiar Comunicación Audiovisual o Cine y dice que al rato que supo de la noticia de su puntaje lo llamaron de la Universidad de Chile, para ofrecerle algunos beneficios si optaba por esa casa de estudios. ¿Y sus padres aceptarán su decisión? Cuenta que ninguno de los dos es profesional, pero que lo apoyan en la decisión que tome. "Mis papás me han ayudado mucho, incluso mi mamá, en el último tiempo, para pagar el 'preu' comenzó a trabajar de cocinera en un casino". También dice que el haber estado en el Nacional lo ayudó no sólo a tener conocimientos para enfrentar la PSU, sino que también "con distintas enseñanzas y a crecer como persona".
Jorge Placencia, del Instituto Nacional y puntaje nacional de Historia, cuenta que "al aceptar ser dirigente, me comprometí a no dejar de lado los estudios". Gracias a ello, dice que logró organizar las clases éticas que llevaron adelante los institutanos en medio de la toma. A su vez, siguió asistiendo al preuniversitario gratuito que imparte el liceo y a uno externo.
El joven, oriundo de Cerro Navia, quiere estudiar Licenciatura en Historia en la Universidad de Chile y luego, al igual que Mallea, seguir la carrera de Cine o Pedagogía. Cree que la baja global de los puntajes nacionales no tiene que ver con las movilizaciones, sino que con la mayor dificultad que presentó la PSU en Matemática y Lenguaje, respecto del año anterior. Sobre la PSU dice: "No es el método más adecuado".
COMENTARIOS
Para comentar este artículo debes ser suscriptor.
Lo Último
Lo más leído
1.
2.
3.
4.
Contenido exclusivo y análisis: suscríbete al periodismo que te ayuda a tomar mejores decisiones
Oferta Plan Digital$990/mes por 3 meses SUSCRÍBETE