Diario Impreso

Ahora también hay personal trainers para niños

<P>La idea es que se disciplinen en la vida sana. Y, por lo visto, eso es lo que están haciendo cada vez más. Porque en los gimnasios dicen que están llegando más padres con niños de entre cinco y siete años a ponerse a las ordenes de un entrenador. </P>

Claro. La imagen, de por sí, ya es llamativa: un niño de siete años está precalentando en la trotadora que usted usa siempre. ¿Al menos, desconcertante? ¿No? Bueno pues, imagínese que después de bajar de la trotadora, al cabro chico en cuestión se le acerca un personal trainer y le dice los ejercicios a seguir. Raro. Muy raro, pero vaya acostumbrándose, porque la moda de que los niños tengan sus propios entrenadores y ocupen las maquinas de los adultos ya llegó.

La idea, como ya es un clásico, viene de Estados Unidos y alguno que otro país europeo, y la rutina consiste -por lo habitual- en que se ejerciten una hora diaria, dos veces a la semana. En lenguaje técnico, lo que llegó es el PT Kids. Y ya está en práctica en varios gimnasios, entre ellos la cadena Energy, que estableció como edad mínima para entrar cinco años, y B-Active, un gimnasio exclusivamente para niños que ya cuenta con más de 250 matriculados de hasta los 13 años.

Ahora, deseche de su cabeza la imagen de un niño de siete años con los músculos abdominales marcados y con el brazo en permanente posición de sombra china de pato para mostrar los bíceps: las principales motivaciones de que los niños asistan a un gimnasio según los personal trainer es crear hábitos, que se muevan, que se mantengan saludables y que mejoren sus habilidades motoras.

De eso se trata, y claro, algunas veces van como complemento de un tratamiento contra el sobrepeso. Pero como sea, los personal trainers no pueden perder de vista que son niños en desarrollo y en maduración, de acuerdo a Carlos Burgos, director del gimnasio de la clínica Meds (Medicina, Ejercicio, Deporte y Salud), que también integra niños a sus actividades físicas.

El especialista agrega que el objetivo es que los niños hagan actividad física bajo un concepto formativo, "aquí no se busca rendimiento, sólo educar en cuanto a lo que es una vida saludable".

Bajo ese parámetro, Burgos menciona que al gimnasio llegan distintos tipos de niños: están los que se aburren en la casa y disfrutan con estas actividades; los que realizan algún deporte y vienen a complementar con ejercicios; los que llegan con sus padres para compartir alguna actividad en conjunto, y los que han presentado alguna vez problemas en las clases de educación física y se incorporan para mejorar algún aspecto.

Como el caso de Constanza (11), que hace seis meses tiene una rutina de ejercicios que además de mantenerla entretenida y relajada, la prepara para enfrentar de mejor manera sus clases de educación física en el colegio, en donde tuvo algunos problemas de rendimiento.

Su entrenadora, Cristina Fabres, se preocupa de desarrollar las habilidades motoras básicas e insertarle el hábito de la necesidad de hacer ejercicios. ¿Beneficios de tener el personal trainer? Fabres dice que da la posibilidad de centrar las dificultades que tiene cada niño y así poder responder a las necesidades específicas con el tratamiento que se merece y de forma exclusiva, con toda la atención hacia el menor.

Sin diversión no sirve

Los beneficios de que los niños hagan actividad física no sólo se refleja en su cuerpo. Distintos entrenadores explican que también se vuelven más sociables, mejoran su expresión física, liberan su forma de pensar y se demuestran más contentos y tranquilos. En términos de investigación científica, se ha constatado que los niños que realizan alguna actividad presentan cambios en las pruebas de resonancia magnética. La investigación se llevó a cabo por la Universidad de Illinois, en Estados Unidos y tomó a un grupo de niños entre nueve y 10 años, a los cuales los hicieron correr durante algunas semanas en trotadoras.

Luego, al analizar su cerebro, se dieron cuenta que los que respondieron bien a la actividad presentaban un aumento en los ganglios basales del cerebro, zona clave que tiene relación con la toma de atención y el control ejecutivo (coordinar acciones y pensamientos con firmeza). Además, un estudio posterior estableció que los niños que realizan actividad física tienden a mejorar su memoria y presentan mejores resultados en lo académico.

Pero todo esto ocurre si el niño disfruta su entrenamiento. Si no, no sirve.

Un experimento en ratones demostró que los beneficios se evidencian cuando el ejercicio es voluntario los que son obligados no presentan los mismos beneficios. Y voluntarios partieron al gimnasio los hijos de María Teresa Morales, Alfonso (9) y Francisco (7): "Francisco es más sedentario y aunque siempre se motiva con lo que hace su hermano mayor, en este caso con el fútbol no estaba dando resultado". Ante eso, decidió probar con el ejercicio y, su caso, resultó: "Le cuenta a todo el mundo que va al gimnasio, se siente bien y se motivó solo. Me llama la atención cómo a un niño de siete años se le despertaron las ansias por la salud". De hecho, ya convenció a su hermano Alfonso.

Para los personal trainer es vital que las clases sean lúdicas, que en cada rutina se inculque el baile o algo que a los niños les guste. En B-Active, por ejemplo, hay una clase de circo en donde los niños mientras creen que juegan, hacen deporte y desarrollan todo su sistema psicomotor.

Más sobre:Diario Impreso

Lo más leído

La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.

50% Plan Digital+$5.150 al mes SUSCRÍBETE

IMPERDIBLES

Servicios