Constitución abandona el luto
<P>Desde hace tres años Constitución no celebraba la Noche Veneciana. El último festejo iba a ser el 27 de febrero, pero esa madrugada decenas de personas fallecieron tras el tsunami. Anoche la tradición se retomó. </P>
Emilio Gutiérrez perdió a su hijo y a su padre en el tsunami que la madrugada del sábado 27 de febrero de 2010 azotó las costas de Constitución. A pocos días de cumplirse el tercer año de la tragedia, Emilio trabajó todo el día de ayer, con entusiasmo, engalanando su bote "Emilito José", junto a una decena de familiares, amigos y vecinos.
A pesar del dolor por un nuevo aniversario de la pérdida de sus dos seres queridos, la familia Gutiérrez fue parte anoche de la reedición de La Noche Veneciana, que convocó a más de siete mil personas.
La tradicional fiesta había sido suspendida desde el 27 de febrero de 2010. Esa madrugada, esperando el carnaval de embarcaciones y fuegos artificiales, decenas de personas que acampaban en la isla Orrego fallecieron sin poder escapar de las olas.
"El luto va a estar siempre, pero tenemos que seguir viviendo por nosotros y por los niños que quedan", explica Emilio, y agrega que vuelve a unirse al festejo porque "es una tradición de los maulinos que no se puede perder".
Revivir la fiesta fluvial -que anoche logró repletar la costanera del río Maule, por alrededor de unas cinco cuadras e incluyó un show artístico, desfile de botes engalanados y fuegos artificiales para celebrar el fin de la temporada veraniega- fue una decisión que se trabajó en conjunto con la comunidad.
"Para nosotros era muy significativo reeditar esta celebración, es una puerta para recuperar nuestras tradiciones y doblarle la mano al destino, porque queremos que Constitución recupere la alegría de vivir y volver a tener su fiesta en el río Maule", explicó el alcalde de Constitución, Carlos Valenzuela.
Anoche, la isla Orrego volvió a iluminarse, como se hacía antaño, para servir de marco a un escenario con dos pantallas gigantes, emplazado sobre una balsa en medio del río, donde actuaron grupos musicales y humoristas. Más de una decena de embarcaciones compitieron por el premio al mejor ornamentado, mientras que otra docena de botes estuvieron a disposición para el paseo de los asistentes a esta gran fiesta fluvial. La fiesta gratuita comenzó pasadas las 10 de la noche y culminaría cerca de la una de la madrugada, con 25 minutos de fuegos artificiales.
El edil enfatizó que el regreso de esta fiesta "es el fin de un duelo que ha marcado al pueblo. Hemos sufrido, hemos llorado, pero finalmente vienen los recuerdos gratos de lo que vivimos en tiempo pasado con la gente que se fue. Hay tiempo para todo, y creemos que era hora de revivir esta celebración tan propia de Constitución". El alcalde confiesa que no le resultó fácil tomar la decisión, pero explica que "ha sido una opción muy meditada, muy conversada con la gente, los boteros y sobre todo con los familiares de las víctimas del tsunami, y estamos de acuerdo en que ya es tiempo de volver a darle vida y color a nuestro río Maule".
Sandra Contreras, representante de los familiares de personas desaparecidas a raíz del tsunami en Constitución, señala que "es verdad que la vida tiene que seguir y si mis nietas e hijas fallecidas estaban en la Isla Orrego esa fatídica madrugada, fue porque querían participar de la Noche Veneciana, y vivir de cerca esa fiesta, por lo tanto a mí no me molesta que se haga nuevamente esta celebración". Sin embargo, la mujer prefirió permanecer en su casa, a la espera de la ceremonia de conmemoración del 27/F que se realizará la madrugada del miércoles en el río Maule.
Luis Valero, organizador de la Noche Veneciana 2013, detalló que el escenario se ubicó en una balsa sobre el río, como era antes, pero a unos 300 metros de distancia del Memorial de las víctimas del tsunami. "Hemos querido dejar el escenario lo más retirado que pudimos del santuario, por una cuestión de respeto a quienes fallecieron. Creemos que con respeto podemos revivir una fiesta que es importante para nuestra ciudad", explicó.
El organizador agregó que "la gente ha esperado mucho esta fiesta, todos queremos volver a nuestras tradiciones, a recuperar nuestra identidad, a ser el pueblo que éramos antes del terremoto y tsunami del 2010".
Marcela Durán, dueña del bote Con-Con, que también participó en el desfile de embarcaciones, agrega que esta es una tradición que ha pasado de generación en generación y "es muy bonito que la isla Orrego vuelva a ser lo que era antes, lo echábamos de menos. Queremos que la gente le pierda el miedo al río".
Waldo Chaparro, habitante de Constitución, también se sumó, porque dice que "es bueno que se retome esta tradición, aún existe un poco de miedo por el río, pero creo que en tres años se superan el dolor y el miedo, el pueblo ya está preparado para volver a sus tradiciones".
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