Por Gonzalo ValdiviaViaje a los 90: así se hizo Cuerpo Celeste, uno de los filmes chilenos más emotivos del último año
La directora nacional Nayra Ilic García llega a los cines con un elogiado coming of age centrado en una adolescente que vive un episodio traumático en el norte a inicios de los 90. Basada parcialmente en su juventud, la película es su lectura de un momento decisivo del país. La realizadora y la actriz Helen Mrugalski conversan con Culto sobre su colaboración y los temas de la historia.

Nayra Ilic García fue una adolescente a inicios de los años 90. Aunque nació en Santiago, la cineasta nacional creció en El Salvador debido a obligaciones laborales de su familia, por lo que gran parte de sus recuerdos de juventud están ligados a esa zona de la Región de Atacama.
Esa biografía tiñó su segundo largometraje como directora, Cuerpo Celeste, una historia que transcurre en Caldera, a unas tres horas en auto de El Salvador. Allí presenta a Celeste (Helen Mrugalski) y sus padres, Alonso (Néstor Cantillana) y Consuelo (Daniela Ramírez). Los tres, en compañía de una familia amiga, se instalan en un camping a disfrutar del verano, del mar y de los días soleados.

“Me llamaba la atención contar la historia de una adolescente en los 90 no sólo porque hay un contraste importante con las y los adolescentes de hoy, sino porque este periodo de transición de dictadura a democracia tuvo algo de un coming of age a nivel país”, indica a Culto, quien enfatiza que “la anécdota no tiene que ver con mi historia personal, pero sí el contexto”.
La directora de Metro cuadrado (2011) se enfrentó a lo más difícil de la realización de una cinta inscrita en ese género: encontrar a una actriz que pudiera encarnar el rol protagónico. Así, tras evaluar a otras postulantes, llegó a Mrugalski, quien entonces era un poco menor a la idea que ella y los productores tenían en mente (13 años). Al final, debido a que el inicio del rodaje se retrasó un año, seleccionó a la actriz que fue parte de las teleseries Sres. papis y Casa de muñecos, y la serie El presidente.
Debido a que no considera que exista demasiada distancia entre la Celeste que imaginó en la página y la que representó en escena, Ilic asegura: “Esta película estaba escrita para ella, pero yo no la conocía. Hubo un encuentro absoluto”.

“Teníamos una idea en común de cómo iba a ser la Celeste”, afirma la actriz, hoy de 16. Mrugalski se sintió a gusto debido a su sintonía con la directora y a un rasgo característico de su papel. “Siempre he dicho que me gusta mucho ese tipo de actuación y expresar mucho con los silencios más que con las palabras. Yo sabía que me gustaba, pero no había tenido la oportunidad de hacerlo ni en teatro ni en teleseries”.
Esa característica se acentúa después de que vive una experiencia traumática y su madre queda deshecha. Tras ese verano, ya nada será igual para sus integrantes, en especial para la protagonista.
“Dirigirla de verdad fue muy fluido. A la Helen le tenía que dar muy pocas indicaciones porque entendía muy bien el personaje. Y cuando había ciertas escenas en las que yo tenía que ajustar, le daba muy pocas indicaciones y ajustábamos juntas y entendía perfecto. Hubo una gran asimilación con el personaje, por lo que en las escenas más dolorosas, más difíciles, hubo mucha contención para que soltara y se despercudiera”, sostiene la realizadora.
La joven intérprete se encontró con un elenco con el que rápidamente generó buena sintonía. “En un minuto se transformó en una especie de familia incluso fuera del set. La Mariana (Loyola) era realmente su tía, la Dani era realmente su mamá. Era un triángulo muy cómico”, cuenta entre risas la cineasta.

Mrugalski confirma esa cercanía compartiendo una anécdota: “Mi mamá a veces me dejaba a cargo de la Dani y de la Mariana, y las dos me cuidaban mucho. Yo era la hija de toda la producción. Todos me tenían como una guaguita. Obviamente mi mamá estuvo siempre ahí, y eso siempre se lo reconocieron, pero sí, yo era el concho de todos. Fue muy lindo generar esos lazos”. Lazos que, afirma, se han prolongado: con Néstor Cantillana, por ejemplo, ya ha trabajado en otras dos oportunidades después de Cuerpo Celeste.
Los triángulos
En la dinámica directora-actriz fue importante que Ilic le explicara una clave del guión: algo que denomina estructura de triángulos. En este caso eso se manifiesta entre Celeste y sus padres, pero también entre la protagonista, su mamá y su tía (Mariana Loyola). O entre la adolescente y dos jóvenes de la zona, Jano (Nicolás Contreras) y Simón (Clemente Rodríguez).
“Es bien fome quedar fuera de un triángulo porque te das cuenta de que hay una alianza entre dos personas versus la otra”, detalla la realizadora. Por su parte, la actriz apunta: “Me ayudó mucho cuando planteamos eso en la lectura. Se me hizo más fácil entender las relaciones”.

Aunque intervienen otros personajes y adquiere fuerza el retrato de un momento decisivo para el país, el filme no claudica y siempre se narra desde el punto de vista de la adolescente. Una definición sostenida en una idea que la ha acechado durante años: “La adolescencia es por lejos el momento más existencialista de la vida”.
Aunque reconoce: “Era difícil marcar un límite e instalar el contexto sin que se transformara en una película sobre un contexto. La clave consistió en siempre mirar desde los ojos de Celeste. Ella está descubriendo su vida, está descubriendo el amor, está descubriendo los primeros dolores más profundos, y lo hace en un país. Si estamos mirando desde la adolescente en un país, también estamos escuchando y percibiendo el mundo a través de ese contexto”.
Estrenada en el Festival de Tribeca 2025 (donde obtuvo una mención especial) y también exhibida en San Sebastián y Guadalajara, la película consiguió tres galardones en el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana: Coral Especial del Jurado, el Coral a la Mejor Fotografía (Sergio Armstrong) y el Coral a la Mejor Actuación Femenina (Helen Mrugalski). Un reconocimiento que la actriz lee como un espaldarazo a continuar alimentando su carrera (mientras graba nuevos proyectos y asiste a clases al Maitén Montenegro Estudio, aún sigue en el colegio).

“El recorrido ha sido precioso. Cuando grabé Sres. papis nunca hubiera pensado que iba a estar en el Festival de San Sebastián. Siento que nunca boy a caer en cuenta”, expresa.
Actriz y directora se ríen al imaginar a qué se habría dedicado Celeste, quien hoy debería tener alrededor de 52 años. Así lo expresa Ilic: “Nuestra teoría es que ella terminó en algo relacionado con ambientalismo o sociología. O que se convirtió en activista medioambiental”.
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