Científicos descubren que el café modifica el microbioma intestinal: qué efectos tiene sobre el cuerpo
Las bacterias que viven en el intestino también reaccionan a cada taza de café. Un nuevo estudio sugiere que estos cambios podrían ayudar a explicar algunos de los efectos de la bebida sobre el cerebro, el estado de ánimo y la salud física.

El café no solo ayuda a despertar por las mañanas. Un nuevo estudio científico reveló que el consumo habitual de esta popular bebida modifica la composición de las bacterias que habitan el intestino.
Este cambio podría influir en el estado de ánimo, la memoria, la respuesta al estrés e incluso algunos procesos relacionados con la salud cerebral.
La investigación, publicada en la revista Nature Communications, fue liderada por John Cryan, profesor y director del Departamento de Anatomía y Neurociencia del University College Cork, en Irlanda.
Se centra en el llamado eje microbiota-intestino-cerebro, una compleja red de comunicación entre los microorganismos intestinales y el sistema nervioso.

“El café es una de las bebidas más consumidas en el mundo y una de las fuentes más ricas en polifenoles dietéticos, sin embargo, la mayoría de las investigaciones se han centrado casi exclusivamente en la cafeína”, dice el autor.
“Queríamos comprender cómo el café en su conjunto influye en la microbiota, el metabolismo, el estado de ánimo, la cognición y la fisiología”, agrega Cryan.
Los detalles del estudio
Para el estudio, los investigadores reclutaron a 62 adultos sanos de entre 30 y 50 años. La mitad consumía entre tres y cinco tazas de café al día, mientras que el resto no bebía café.
Tras una evaluación inicial, los consumidores habituales suspendieron completamente el consumo de café y cafeína durante dos semanas.
Luego fueron divididos en dos grupos: uno volvió a consumir cuatro tazas diarias de café con cafeína y el otro tomó la misma cantidad de café descafeinado durante tres semanas.
Los resultados mostraron que ambas versiones del café se asociaron con una reducción de los niveles de estrés percibido y de los síntomas depresivos.
Sin embargo, quienes consumieron café con cafeína también experimentaron una disminución de la ansiedad y del malestar psicológico, además de presentar menores niveles de algunas proteínas inflamatorias en la sangre.
Por su parte, los participantes que tomaron café descafeinado mostraron mejoras en la calidad del sueño, realizaron más actividad física y obtuvieron mejores resultados en pruebas de memoria.
“Una de las mayores sorpresas fue que el café descafeinado produjo muchos de los mismos efectos que el café normal”, señala Cryan.
“Esto sugiere que la cafeína es solo una parte de la explicación, y que otros compuestos del café, en particular los polifenoles, pueden desempeñar un papel fundamental en la configuración del eje intestino-cerebro”, agrega el académico.

¿Y el intestino?
Los análisis de las muestras fecales revelaron que los consumidores habituales de café tenían una composición bacteriana distinta a la de quienes no lo consumían.
En particular, presentaban niveles más altos de ciertas bacterias, como Cryptobacterium curtum y Eggerthella.
Aunque los cambios en el consumo de café modificaron la presencia de estas bacterias específicas, no alteraron la diversidad general del microbioma intestinal.
Para los autores, los resultados ayudan a comprender mejor cómo los hábitos alimentarios cotidianos pueden influir en procesos biológicos complejos.
“El microbioma intestinal no es un sistema estático”, afirma Cryan.
“Responde continuamente a lo que comemos y bebemos, y esos cambios microbianos pueden tener consecuencias que van mucho más allá de la digestión, incluyendo el estado de ánimo, la capacidad de afrontar el estrés y la cognición”, agrega.
Aun así, el investigador advirtió que los hallazgos deben interpretarse con cautela. Según explicó, se trata de un estudio relativamente pequeño realizado en adultos sanos y los efectos observados fueron “sutiles pero medibles”.
Por ello, todavía se necesitan investigaciones de mayor escala para determinar cómo estas interacciones entre café, microbioma y cerebro podrían influir en la salud a largo plazo.
COMENTARIOS
Para comentar este artículo debes ser suscriptor.
Lo Último
Lo más leído
1.
2.
La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
CYBER 50% Plan Digital+$5.990 al mes SUSCRÍBETE

















