Diario Impreso

"El fútbol clasista"

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Señor director:
Ser columnista de un medio importante implica responsabilidades y riesgos. Esto, a mi parecer, lo olvidó Andrés Benítez en su última columna "El fútbol clasista".
La primera responsabilidad es informarse cuando no se domina un tema, en este caso, sobre lo sucedido históricamente con los partidos de local de la UC en su estadio contra sus dos principales rivales. Lo segundo es hacerse eco del  típico discurso de la izquierda en nuestro país, en que al final de cuentas se trata de echar la culpa de todo a la lucha de clases.
En primer lugar, la gran mayoría de los hinchas de la UC son de clase media y baja. Creer que la principal ventaja del local es su barra, es un error. La barra influye en todos los estadios e influye más cuando, por su condición de "brava", intimida y amedrenta la aplicación de justicia. Esto va contra el "estado de derecho" y la "democracia" en el fútbol y, por lo tanto, resulta muy importante en cualquier análisis serio sobre este tema.
Lo que influye en la condición de local es el conocimiento de la cancha. Su tamaño, la textura de su césped, la velocidad del des- plazamiento del balón. Por este motivo, campeonatos justos igualan las veces en que cada equipo juega de local. ¿Qué había pasado hasta ahora con la UC? Las barras bravas de sus dos rivales más importantes descubrieron que al actuar vandálicamente contra los vecinos del estadio, impedirían que la UC fuera local en San Carlos y esto les daría ventajas especiales.
Las pocas ocasiones en que se intentó jugar estos clásicos en San Carlos, el vandalismo en contra de sus vecinos fue extremo. Es decir, actuaron con "eficiencia y coherencia" antideportiva. En segundo lugar, afirmar que sería preferible para los hinchas de la UC "que creen su propio campeonato de gente como ellos y se acaba el problema", demuestra que el resentimiento ambiental es contagioso. Al final, el domingo se hizo justicia. Los hinchas cruzados llenaron el estadio, el club hizo uso de su derecho establecido en las bases del torneo, el Estado resguardó el orden y el equipo que venía de perder cuatro partidos seguidos, le propinó la mayor goleada histórica a Colo Colo. ¡Viva la justicia en el fútbol y en todo lugar!
Jorge Claro M.

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