El nuevo McOndo de Alberto Fuguet
<P>En los 90, el autor de <I>Mala onda</I> se echó encima a los seguidores de García Márquez al lanzar la antología <I>McOndo, </I>que mostraba a narradores latinos muy lejanos al realismo mágico. Ahora el escritor se enfrenta al cine tradicional y presenta Cinepata.com, un sitio gratuito y legal que estrena películas. El próximo jueves estará en la web. El proyecto es parte de una transformación completa de Fuguet, el cineasta y el escritor.</P>

Pasó en una oficina de Apoquindo de una empresa de telefonía. Alberto Fuguet explicaba un proyecto para un cortometraje destinado sólo para ser visto en celulares, cuando un ejecutivo lo detuvo. Había que cambiar algo: un menor de edad, como estaba escrito en el guión, no podía tomarse un vodka tónica. Iba contra la ley. Fue la excusa que Fuguet necesitaba para levantarse de la mesa y salir del edificio. El acto resumía todas sus frustraciones ante la industria audiovisual. Su película Perdido había naufragado, por falta de financiamiento, y mientras filmaba Se arrienda lo embargó una decepción inesperada: filmar no tenía nada que ver con el solitario acto de escribir.
Faltaba algo más para la conversión de Fuguet a la independencia digital. Tras recibir portazos en todas las productoras locales, los hermanos Claudio y Gabriel Polgati le preguntaron a él qué hacer para pasar su flamante película Tanto tiempo al celuloide y llegar a las salas. El no podía hacer nada. No tenía el dinero. Entonces, el autor de Mala onda pensó en internet. Pensó en las cientos de películas que había descargado de la red. Pensó en otro circuito. Y apareció Cinepata.com, la nueva plataforma web de descarga legal y gratuita de películas comandada por Fuguet.
El próximo jueves 28 de mayo Cinepata.com abre sus puertas. Tanto tiempo y 2 horas, un nuevo corto de 25 minutos de Fuguet, son los estrenos exclusivos de la página. Cintas concebidas en digital. Se podrán descargar libremente para cualquier formato. Próximamente, estarán cintas como Las niñas, Malta con huevo, Promedio rojo y todo lo filmado por el escritor, partiendo por Se arrienda. Ahí estrenará Velódromo, su próxima película.
"Cinepata.com es un sitio que usa la moral pirata y la descarga, pero legal y ordenadamente. Es casi como un McOndo cinematográfico", añade.
En 1996, Fuguet y Sergio Gómez lanzaron el libro McOndo, una antología que reunía a escritores latinoamericanos jóvenes que no se parecían en nada al realismo mágico. Es más, lo cuestionaban. Era una protesta que lo puso frente a los seguidores de García Márquez. "McOndo disparaba contra un statu quo, algo que nadie había cuestionado: la única literatura de verdad es rural. Con un compromiso político. Cinepata.com cuestiona que necesariamente el cine tiene que estar hecho en celuloide y que necesariamente tiene que verse en las salas de cine", asegura. "Este proyecto es para joder", desafía.
En el futuro, el escritor también espera poder subir al sitio filmes de directores latinoamericanos, como los argentinos Lucrecia Martel y Ezequiel Acuña, el mexicano Carlos Reygadas y el chileno Sebastián Silva, entre otros. "Autores que superan los clichés y su propio país", dice. Y, por qué no, algo de lo que él denomina "Cine Roterman", haciendo eco del festival holandés prácticamente especializado en películas tercermundistas, reflexivas y marginales. "Muchos chilenos participan en ese estilo, que es exactamente igual a otras cintas tipo Rotterdam de otros países", dice.
Pero eso no le preocupa más que hablar de un nuevo cine chileno. "Hubo un Nuevo Cine Argentino, el que se pudrió tanto, que ahora es peligroso ponerle apellido. Es un flaco favor de los mismos chilenos ponerle cine chileno porque terminan dañándose a sí mismo", dice.
Filmar o escribir
La obvia referencia para el nuevo proyecto de Fuguet es la posibilidad de descargar casi cualquier película desde internet. Pero hay ejemplos más tradicionales: "A pesar de las editoriales, las transnacionales, los libros son capaces de viajar. En el cine era muy difícil, hasta que llegó lo digital y lo pirata", dice. "El mundo de los piratas o de lo ilegal en la literatura ha existido desde que el libro existe. ¿Es justo que alguien preste un libro o lo fotocopie? Los escritores hace mucho tiempo sabemos que los libros se manejan así. Es parte de la tradición histórica: regalar un libro, prestarlo, no devolver un libro, robarse uno, leerlo en la biblioteca".
Fuguet siempre funciona como un escritor. Su conversión al digital va mucho más allá de Cinepata.com. También es filmar con sólo mil dólares y no pedirle plata a nadie para el mediometraje 2 horas. Hubo momentos del rodaje en que sólo trabajaron dos personas: José Pablo Gómez, uno de los protagonistas, y él con la cámara en la mano. Grabaron en un avión y no pidieron permiso. Filmar como se escribe.
"Me encantaría seguir filmando en 35 milímetros, pero en el fondo ya no. La plata tiene mucho que ver, pero no es sólo cuestión de dinero. Tiene más que ver con la libertad. Lo digital es fascinante, quizá lo más parecido a escribir. Cuando escribes no necesitas plata. No tienes que postular a un fondo", dice.
Le pasó con Perdido, el proyecto inspirado en el libro El empampado Riquelme, de Francisco Mouat. Escribió el guión, viajó al norte buscando locaciones, la tenía en la cabeza, pero no podía empezar. No consiguió fondos. "Es muy desagradable. Esperar, esperar, caerte, frustrarte, recuperar tus energías. Nada de eso ocurre en la literatura. Uno no frena un libro porque no llega un fondo. Los libros se caen por tu propia creatividad. Nunca se me ha caído un libro por energías".
Cuando tuvo fondos, tampoco fue un paraíso. "Lo más decepcionante de Se arrienda es que no era muy parecido a escribir. Era como estar en un campamento scout o en una gira de la Copa Libertadores. Siempre está en juego tu vida. Siempre tienes solo una hora más. Es como una guerra", recuerda.
Pero Fuguet no le hizo la cruz a los 35 milímetros. "No digo que nunca voy a volver al cine. A lo mejor algún día gano un fondo. Lo que sí puedo decir es que no me da miedo no volver al cine", asegura. Por eso hoy graba sin esperar dinero de nadie. Así trabaja en Velódromo, en la que Pablo Cerda interpreta a un diseñador que se mueve en bicicleta y descarga películas de internet. "He visto un tipo de personas en todo el mundo que lo que más quiere es tener menos. Es el antivecino de La Dehesa. De eso se trata", cuenta.
Ya empezó a grabar. Estuvo en la Plaza de Armas, igual que en Se arrienda, cuando filmó con una enorme cámara frente a la Municipalidad y tuvieron que parar el tránsito. Esta vez nadie se dio cuenta de que estaba ahí con una cámara digital. Le gusta. Es su costumbre. Tal como escribe: sin espectadores.
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