Hacienda estudia alza transitoria de impuesto a las empresas, pero excluye a las pyme
<P>Para financiar parte del plan de reconstrucción, Hacienda analiza subir transitoriamente el gravamen de 17% a las utilidades, por un período no mayor a dos años y de lo cual se eximiría a las pyme. Estas podrán no pagar impuestos por las utilidades reinvertidas.</P>

Pese a que el principal debate económico de la primera semana del nuevo gobierno se centró en la posibilidad de elevar el royalty a las mineras como una de las vías para financiar la reconstrucción tras el terremoto, fuentes cercanas a La Moneda y al ministerio de Hacienda señalan que finalmente ese no sería el camino escogido para concretar el aporte que, a juicio de las autoridades entrantes, debe hacer la empresa privada a esta tarea.
En vez de insistir en dicho tributo específico, la fórmula que estaría ganando más terreno en la evaluación de la administración de Sebastián Piñera y en la que trabaja el titular de Hacienda, Felipe Larraín, apuntaría a elevar el impuesto general que grava las utilidades de las empresas, hoy de 17%, aunque en forma transitoria por un período no mayor a dos años y eximiendo de ello a las pyme.
Personeros involucrados en el proceso de análisis de las distintas opciones, indican que esta noción ya se habría transmitido en parte al mundo político oficialista y que también se maneja al interior de las principales cúpulas empresariales.
Aunque distintos cálculos privados sitúan en una cifra bastante menor los costos del sismo del 27 de febrero, entre US$ 8.000 y US$ 20.000, el gobierno mantiene una estimación cercana a US$ 30 mil millones. En ese contexto se inscribe la necesidad de revisar una eventual alza de impuestos, ha dicho la autoridad. Y la razón es que si bien el esquema final de financiamiento contempla un mix entre reasignaciones, uso de fondos externos y mayor endeudamiento, la suma de esos recursos no sería suficiente, porque -a la vez- se quiere resguardar el nivel del tipo de cambio y tasas de interés: "Subir la tributación daría los recursos necesarios, pero también contribuiría al ahorro, limitando el aumento del gasto público", explica un economista ligado al gobierno. Pero no puede ser cualquier impuesto, sino uno que sea un buen recaudador. De ahí la preferencia que habría por subir el tributo a las empresas versus el royalty. Este último, junto con enfrentar serios problemas de legalidad, aun cuando pudiera ser aplicado retroactivamente recaudaría anualmente por cada punto adicional sólo un tercio de lo que dejaría un punto más del impuesto a las empresas, de acuerdo con el cálculo del Centro de Minería de la UC.
El aporte y la fórmula
De acuerdo con datos recientes de la Dirección de Presupuestos, el impuesto a las utilidades de las empresas representa 21,69% de la recaudación tributaria y 15,6% de los ingresos fiscales totales del país, sumando en 2008 US$ 6.700 millones. Por cada punto extra de ese tributo se consiguen al año unos $ 200.000 millones o US$ 377 millones adicionales, dependiendo del tipo de cambio y actividad económica, precisa el académico de la U. de Chile José Yáñez.
La fórmula que se estudia para aumentarlo todavía no tendría definido en cuánto sube, pero se habla de unos dos puntos, de 17% a 19%, durante no más de uno a dos años. Esta transitoriedad de la medida, se analiza en el gobierno, neutralizaría su impacto sobre la inversión y, por ende, sobre el crecimiento. De este incremento, según algunas fuentes, quedarían excluidas expresamente las pyme. No obstante, en otros círculos precisan que éstas serán compensadas porque se les cambiaría la base de tributación a sólo utilidades repartidas -quedando libres de impuesto las utilidades reinvertidas-, tal como se comprometió en el programa de gobierno.
Mundo político y empresarios
En los 20 años de gobiernos de la Concertación, el impuesto a las empresas tuvo dos grandes alzas. En 1991 de 10% a 15% y en 2005 a 17%. Por eso, en el oficialismo aseguran que si esta medida llega al Congreso contará con los votos de la ahora oposición. La fórmula también tiene apoyo en la Alianza y en particular en la UDI, históricamente contraria a alterar ese tributo. De hecho, la senadora UDI Evelyn Matthei respalda el tema. "Un aumento a los tributos de las empresas no pyme me parece que habría que votarlo a favor, porque el mayor gasto fiscal respaldado en ingresos que provengan de mayores impuestos no presionará ni el tipo de cambio ni las tasas ni la inflación", afirma.
En parte de la dirigencia empresarial la opinión es que si bien un alza tributaria no es lo ideal, la fórmula que se estudia no sería tan negativa, pues no discriminaría entre sectores y al ser transitoria reduciría su impacto en los planes de inversión y en rentabilidad prevista para los proyectos. El tema se habría abordado en la reunión que el martes sostuvo Felipe Larraín con representantes de los principales grupos económicos del país, pero en calidad de una herramienta más en estudio. En todo caso, este viernes en Icare el ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, entregó una dura señal respecto de la necesidad de un mayor aporte de los privados: "Si los empresarios creen que con la Teletón se ha resuelto el tema estamos en problemas. Vamos a necesitar de los empresarios mucho más generosidad. Estamos agradecidos de lo que han hecho, pero es insuficiente".
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