Julio Friedmann: "La interconexión SIC-Sing parte de la base que la línea Cardones-Polpaico existe"
<P>La firma francesa, proveedora de tecnología para el sector eléctrico, actualmente participa en la construcción del proyecto de interconexión.</P>
Alstom conoce bien el sector eléctrico nacional. Desde su posición de proveedor de tecnología para el rubro ha trabajado con Endesa, AES Gener, Colbún y GDF Suez entre otros. Conocen de cerca Bocamina I, participaron en la construcción de Ralco, y también entregaron sus servicios a Pehuenche Angostura y Nehuenco, entre otras iniciativas de generación y transmisión.
Hoy están participando de la construcción, para GDF Suez, del proyecto de interconexión entre el SIC y el Sing, donde otorgarán todo el equipamiento necesario, además de construir las subestaciones. Desde esa posición, hacen un análisis del sector eléctrico chileno y de como se perfila para los próximos años.
¿Cuál es el rol de Alstom en el proyecto de interconexión?
El proyecto está dividido en dos grandes ejes. El primero es poner las torres y colocar los cables. El otro es hacer todo el tratamiento de energía para hacer que viaje de esa manera. No sólo poner energía en el cable, sino que sea fiable, que no tenga posibilidades de cortarse. Ahí el desafío es cubrir una distancia muy grande, además de interconectar dos sistemas que hoy son independientes. Esto hay que transmitirlo en muy alta tensión, por lo que es necesario tener subestaciones, y hay dos muy importantes que hay que construir.
¿Cómo ven la polémica por la construcción de la línea Polpaico-Cardones?
El proyecto de interconexión que lleva adelante GDF Suez parte de la base de que Polpaico-Cardones existe, si no, no sirve. Además, si esa columna vertebral no está, todo lo que se está haciendo en materia de generación cambia abruptamente. La regla básica que tendrán todos los inversionistas en la próxima licitación, es que esa línea existe y que, por lo tanto, puedes pensar un proyecto de generación en el Norte Grande.
¿Qué oportunidades está mirando actualmente Alstom en el país?
Estamos haciendo distintos escenarios en base a las nuevas reglas de la próxima licitación. Pensábamos que podría venir una nueva ventana del carbón, sin embargo, hoy vemos que eso está muy desinflado. El gas está ocupando mucho interés, es algo que estamos mirando, tanto en ciclos combinados como en cierre de ciclo. Creo que va a haber una tendencia en ese sentido en Chile. Estamos mirando, además, el termosolar, que tiene la gracia de que al disponer de almacenamiento puede competir con otras térmicas. Y para el mediano y largo plazo vemos una fuerte tendencia de ir hacia proyectos hidroeléctricos de tamaño medio. Hablamos de proyectos que van hasta 200 MW o 250 MW en promedio. Ahí vemos la posibilidad de que entren nuevos players al sector. Y nosotros estamos trabajando en adaptarnos a esos tamaños.
¿Cuánto incidirá en el sector la próxima licitación eléctrica?
La próxima licitación va a ser muy útil para el debate público. Las reglas del juego están hechas para que también puedan entrar a competir ERNC (energías renovables no convencionales) contra otras tecnologías. El próximo año, cuando veamos las ofertas, todo el país tendrá un escenario muy claro y podemos ver lo que cuesta hoy por hoy tener cada tipo de tecnología. Por primera vez vamos a tener un marco muy transparente. Incluso puede ser que el tema de Aysén entre nuevamente en el debate, o que definitivamente quede sepultado.
¿Cómo está el sector eléctrico chileno frente a Sudamérica?
Estamos atrasados. Desde hace años venimos creciendo en sistemas de emergencia contaminantes y caros. La matriz energética de Chile hace dos años era 25% diésel. Que el 25% de la generación provenga de diésel es una locura ambiental, sanitaria y económica. En cambio Brasil, Argentina, Perú y Colombia aprovecharon mucho más su potencial hidroeléctrico. Sin embargo, eso se ha parado un poco, y ahora se está pensando en energía a 20 años. Creo que el próximo año, tras la licitación, vamos a enrielarnos en la dirección correcta.
De los proyectos que se han desechado en los últimos años. ¿Cuál les dolió más como empresa?
HidroAysén.
¿Por qué?
Porque ingenierilmente, es un hermoso proyecto. Es un proyecto que genera muchísimos megawatts sin contaminar. Había un desafío en la transmisión, y tenía dos grandes características que para nosotros eran fabulosas. No era una máquina estándar. Y segundo, era un proyecto que inunda muy poco respecto de lo que genera. Era un proyecto que podía dar origen a otras nuevas industrias, como por ejemplo, la del transporte público eléctrico con mayor intensividad, y también del transporte privado eléctrico. Además de dar la posibilidad de reconvertir industrias.
¿Cree que tiene posibilidades de reformularse?
Puede ser que con los resultados de la próxima licitación el gobierno evalúe que no es necesario hacer grandes centrales hidroeléctricas. El próximo año vamos a tener, en materia de proyectos, una medición objetiva de lo que tenemos y cuánto cuesta.
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