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Luciano Duthu: “La llegada de Vozinha a Colo Colo ayudará mucho a abrir las puertas del fútbol chileno a otras estrellas”

El empresario argentino dejó la representación de jugadores y hoy se desempeña solo como intermediario. En esa función, se encargó de unir los caminos del popular arquero de Cabo Verde y el Cacique, en la transferencia más importante de su carrera. Una idea que surgió mientras miraba el Mundial con sus hijos, en su casa en Buenos Aires.

Luciano Duthu: “La llegada de Vozinha a Colo Colo ayudará mucho a abrir las puertas del fútbol chileno a otras estrellas”.

“Llevo 35 años en esta industria. Hice transferencias muy importantes, pero esta, por la trascendencia del jugador, es la más significativa. Traspasa todas las fronteras”, sentencia el empresario argentino Luciano Duthu (61), principal responsable de la llegada de Vozinha a Colo Colo. El transandino, que se define como intermediario, fue quien le propuso a Blanco y Negro fichar al popular arquero de Cabo Verde, que saltó a la fama en el Mundial 2026 gracias a sus grandes actuaciones ante potencias como España y Argentina. En entrevista con El Deportivo, revela cómo se gestó el fichaje más mediático de la historia del fútbol chileno.

¿Cuándo nace la idea de llevar a Vozinha a Colo Colo?

Fue una mañana. Yo estaba en mi casa, en Buenos Aires. Y mis hijos estaban por ahí dando vueltas. Y me dicen: “¡Oh, Vozinha, qué arquero!”. Él había jugado contra Argentina. Y el Mundial todavía no había terminado. Era fin de semana. Y en eso me entero que el arquero no tiene equipo. Me pongo a indagar un poquito sobre la situación profesional del jugador y veo que estaba libre. Nosotros permanentemente estamos en el mercado buscando opciones. Más allá de los jugadores que representamos, siempre estamos buscando opciones para los clubes que nos piden refuerzos.

Monitoreando…

Exacto. Entonces, a través de un amigo, Joan Compte, me contacto con el representante de Vozinha, Bernardo Vasconcelos. Y él me dice que estaban buscándole una opción, que deportivamente fuese en un país y en un equipo competitivo. En primera instancia, yo estaba buscando un arquero para Argentina, para un equipo grande. Entonces, debía ser un arquero importante también. Recuerdo que eso fue un domingo. Y el lunes me entero de que Colo Colo buscaba arquero, aunque sabía que estaban detrás de otra posibilidad.

Querían a Santiago Mele, quien terminó en Independiente…

Exactamente. Ahí es cuando me contacto con Daniel Morón y le hablo de que está la posibilidad de Vozinha. Él me dice: “Pero, ¿¡me estás hablando en serio!?”. Una reacción natural. Yo le digo que sí, que claro. “¿Pero lo podemos traer?”. Es la segunda pregunta que me hace. Le digo: “Daniel… sí, me asesoré, se puede”. Yo sé que Colo Colo es un club importante, que puede pagar lo que un jugador de este nivel y de estrato mundial exige. Y bueno, de ahí en más empezamos a trabajar. Daniel me dice que internamente lo va a hablar. Primero lo conversó con Jaime Pizarro, que es director. Y luego con el presidente.

¿Y cual fue la reacción de Aníbal Mosa?

Al igual que Daniel, Aníbal se entusiasmó y le empezó a dar para adelante. Ya con la primera reacción del club, yo tuve una sensación muy positiva. Tanto, que me di cuenta que la cosa iba en serio y que se podía cristalizar. Veía la situación, analizaba las dos partes. Era como un celestino. Vi que todo caminaba bien. Al día siguiente me llama Daniel, me dice que habló con Jaime y con Aníbal, y que estaban muy interesados. Luego vino la negociación, que tuvo sus idas y vueltas, pero gracias a Dios terminó bien.

En esas idas y vueltas, ¿tuvo temor de que la operación se cayera? Hubo mucha incertidumbre, ya que Vozinha no viajaba a Chile…

Nunca. Jamás. De acuerdo a lo que su representante nos había transmitido, Colo Colo era verdaderamente lo que el jugador quería. Cerraba por todos lados. La competitividad, la grandeza que tiene el club, la asistencia con la que está jugando, está a pasos de salir campeón -falta mucho todavía- y de clasificar a la Copa Libertadores. Eso es lo que quería el jugador. De hecho, me comentaba su representante que él tuvo varias ofertas de clubes importantes, pero no eran solamente deportivas, sino más bien marketing. Creo que la elección -por parte de ellos- muy acertada. Volviendo a la pregunta, no, nunca estuve nervioso.

Pero Vozinha llegaba un martes, y no llegó. Después un jueves, y no viajó. Eso generó incertidumbre. ¿Qué pasaba ahí? ¿Solo era la visa de trabajo y razones personales? ¿O él estaba esperando alguna otra oferta?

A ver, primero fue todo el trámite de la visa que, por lo que sucede internamente hoy en Chile, es más lento y arduo que en cualquier otro país. Eso se demoró dos o tres días. El jugador también tenía compromisos publicitarios el fin de semana anterior a esa situación de las visas. Todo eso, más sus temas personales, fueron demorando el asunto, pero en ningún momento hubo dudas.

La prensa brasileña dijo que Vozinha esperaba una oferta de un club de Marruecos…

Hubo rumores de todos lados. El tema es que la exposición que tiene Vozinha hace que surjan todos esos murmullos. Y me llegaban a mí. Algunos los consultaba, otros no. Hubo un rumor de que tenía una oferta de Brasil, de un evento en Río, que no era veraz. Después también se dijo algo de un equipo marroquí. A ver, se decía que, si llegaba el técnico de Cabo Verde a ese equipo, él firmaba, porque era su técnico en la selección. Bueno, resulta que firmó el técnico y él no fue, o sea, todos esos rumores se cayeron como castillo de naipes.

Luciano Duthu.

¿Pudo caerse la operación porque Vozinha no podía ocupar su apodo en la camiseta?

Las cartas estaban echadas. No era determinante. Sí fue un factor que le cayó mejor al jugador, pero no era algo que determinara la situación.

¿Se habría dado igual, dice usted?

Se hubiese buscado la vuelta. El club también lo hubiese solucionado de otra manera. Al final, el presidente tuvo una acción muy buena y logró convencer a todos los presidentes de los clubes del fútbol chileno. En ese sentido, hay que sacarse el sombrero con él, porque cuando tanto Daniel como Jaime le pusieron el nombre de Vozinha en la mesa, fue para adelante desde el primer momento. Y hay que tener eso para poder cristalizar. Como he dicho más de una vez: ver más allá del bosque. Y esa es la gente que a veces se necesita para este tipo de cosas.

¿Vozinha conocía a Colo Colo? ¿O hubo que convencerlo de venir a Sudamérica, particularmente, a Chile?

Como jugador de fútbol, él está muy informado de todo. Quedó muy claro en la conferencia que realmente sabía dónde venía, o que significaba Colo Colo y lo que él pretende para su carrera. Desde ese punto de vista, no hubo que convencerlo. No hubo dudas en ningún momento.

¿Sintió alivio cuando Vozinha llegó a Chile, ocho días después de que Colo Colo lo anunciara?

Generó tantas expectativas que sí, un poco… Por fin el agua llegaba a la orilla. Pero yo siempre estuve tranquilo, porque Bernardo, permanentemente, nos transmitía la tranquilidad de que el jugador iba a venir, que solucionaba sus temas y viajaba. En un momento nos dijo: “El domingo va a estar ahí”. Y bueno, ese domingo estuvo ahí.

Estos días en los que pudo conocer a Vozinha, ¿qué le pareció? Pasó de ser alguien desconocido a una estrella mundial.

No soy quién para dar una evaluación de él como jugador, pero creo que en el Mundial mostró todo, porque más que eso no se puede demostrar. Las cualidades futbolísticas que tiene son extraordinarias. Como persona me sorprendió para bien. Me parece un chico muy equilibrado, que tiene un lado humanitario muy interesante. De hecho, se le nota preocupado por su entorno y, verdaderamente, a mí me gusta la gente que es agradecida. En este caso, él fue muy agradecido con la función que cumplí. Eso habla muy bien de él. Me cayó muy bien. Se nota que es una muy buena persona.

¿La llegada de Vozinha puede ser una prueba de que al futbolista, por muy mediático que sea, sí le interesa jugar en el fútbol chileno? En ese sentido, ¿los clubes nacionales tienen que atreverse a apuntar más alto?

Siempre hay que intentarlo. En todo aspecto de la vida, siempre hay que intentarlo y ver hasta dónde se puede llegar. Como empresarios del fútbol, siempre decimos que el “no” lo tenemos, ¿verdad? Entonces, de ahí arrancamos. A ver, no es fácil. Los clubes tienen ciertos presupuestos y no pueden acceder a ciertos niveles de estrellas del fútbol. Esta es una situación muy particular. Se alinearon los planetas para que se pueda dar, pero no es algo que se pueda dar tan habitualmente por las circunstancias de los clubes, del país. A partir de ahora, posiblemente Chile sea un lugar de seducción para muchos. La llegada de Vozinha a Colo Colo va a ayudar mucho a abrir puertas a otras estrellas y hay que trabajar sobre eso.

¿Es el fichaje más importante de su carrera como empresario?

Es muy importante. Significativo. He hecho otras transferencias muy importantes a Europa, desde Argentina, pero esta es diferente a todas, por la trascendencia que tiene el jugador, porque la actualidad que tiene Vozinha traspasa todas las fronteras. Por ese lado, lógicamente, es distinta a todas las demás. Creo que es la más simbólica. Nunca me tocó participar en la transferencia de un jugador con 30 millones de seguidores en Instagram. Hace 35 años no existían las redes sociales ni la inteligencia artificial. O sea, cuando yo trabajaba nos enviábamos las propuestas vía fax, imagínate… Es distinto y a la vez es muy satisfactorio desde todo punto de vista. Por eso, les agradezco a las dos partes, a Daniel, a Jaime, que fueron los impulsores de esta locura y, lógicamente, a Colo Colo.

¿Usted ya había llevado a otros jugadores a Colo Colo? ¿Le servió ser conocido en el club?

Sí, junto a sus representantes. Siempre cumplo dos funciones, representación e intermediación. Con respecto a la intermediación, yo actúo y dejo que los agentes luego hagan su trabajo, que asuman su rol y finalicen la operación. En el caso de Agustín Bouzat fue así, también con Leo Gil. A Darío Lezcano también lo llevé a Colo Colo, pero no fui ni soy su representante.

¿Sigue representando a Gustavo Quinteros?

No, en este momento ya dejé la representación. Él está trabajando con su hijo. Tengo una amistad de muchos años con Gustavo y, si puedo colaborar, colaboro.

¿Fue usted quien lo llevó a Universidad Católica, en 2019?

Sí, correcto. A la Católica campeón, con récord de puntos. Le fue muy bien. Y en Colo Colo también. Gustavo es un gran técnico.

¿Quinteros tuvo alguna opción con la selección chilena?

Sí, hubo una opción. No sé si tantas conversaciones, pero sí hubo un sondeo, que tampoco se cristalizó. En algún momento fue más fuerte, pero tenía contrato con Colo Colo, entonces era imposible. Y en esa instancia estaba muy bien el equipo y Gustavo no es de dejar los equipos a medio camino. Jamás lo hizo en toda su carrera, y eso habla bien de él.

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