Por Bastián DíazJordan Bardella: El líder de extrema derecha busca catapultar su candidatura presidencial tras municipales en Francia
El “heredero” de Marine Le Pen, actualmente inhabilitada para presentarse en 2027, está estirando las manos para “romper los muros” y aliarse con partidos de derecha tradicional como Los Republicanos. A menos de un año para las próximas presidenciales, es uno de los políticos más populares, pero podría sufrir la suerte de su mentora, dos veces derrotada en la carrera al Elíseo.

El resultado no es del todo positivo, si un año antes, la Agrupación Nacional de Marine Le Pen mira las municipales como una antesala de las presidenciales. Sus postulantes a alcalde enfrentan, desde Marsella a París, una suerte parecida a la de la dos veces candidata a la presidencia: muchas veces, muy buenas votaciones en la primera vuelta, pero una imposibilidad de “conquistar” los municipios en el balotaje.
Consciente de esa dificultad, y con el fin de la década Macron en menos de un año, Jordan Bardella, el líder de Agrupación Nacional, se juega el todo por el todo por “romper los muros”, la “barrera republicana” que ha protegido a Francia de su partido estos años, y al menos lograr que la derecha tradicional ceda y se alíe con él. En miras a la segunda vuelta de las municipales de este domingo, donde muchos candidatos de la extremo derechista Agrupación Nacional ya se dan por vencidos, el líder de 30 años declaró: “Espero que las murallas puedan caer. Deseo que todos los patriotas puedan unirse”.
Por su parte, en una causa perdida para su partido, pero posible para la centroderecha, Bardella busca “tender la mano” al macronismo. “A título personal, habría utilizado mi voto para apoyar a quién está frente a la izquierda y la extrema izquierda”, aseguró en una entrevista, dirigiéndose así a Rachida Dati, la exministra y militante de Los Republicanos que busca quitarle la alcaldía al Partido Socialista.

“Soy joven y crecí en la periferia, mi madre vive en una residencia social en Saint-Denis. Represento el origen modesto y la fibra social”, declaró en 2018 al diario Libération, cuando se presentaba como cabeza de lista para las elecciones del Parlamento Europeo de 2019. Jordan Bardella hoy es un nombre por todos conocido en Francia: algunos ya lo aseguran como el próximo presidente del país, aunque, en tanto actual líder de Agrupación Nacional, tiene también el antagonismo de gran parte del espectro político francés.
Nacido en 1995, Bardella no representa al clásico militante del Frente Nacional, el histórico partido de extrema derecha fundado por Jean-Marie Le Pen, continuado por su hija Marine Le Pen y al que esta le cambió el nombre hace casi una década, en miras a “desdemonizarlo”. Mucho más calmo y controlado que su mentora, parte de su personaje político es el del “buen migrante”, cuya familia abrazó la cultura francesa, y que ahora buscaría defender de lo que llama “ideología islamista”.
Un perfil de The Spectator lo describe así: “La técnica oratoria de Bardella es una de las características que lo separan de su mentora, Marine Le Pen, que no es una gran comunicadora, y tiende a volverse sarcástica en las entrevistas, mientras que Bardella se muestra fríamente confiado. Es afable y viste elegantemente, consciente de lo importante que es la imagen para el votante francés medio”.

Una encuesta en febrero dejaba clara la alza de Bardella de cara a las presidenciales de 2027: lidera en las intenciones de voto con alrededor del 35% en la primera ronda, y se espera que gane varios duelos en la segunda ronda, especialmente contra los macronistas Édouard Philippe o Gabriel Attal en los escenarios probados. Ahora bien, a más de un año de la presidencial, todo puede cambiar.
De momento, los exministros Philippe y Attal están cabeza a cabeza para liderar el bloque oficialista, mientras la derecha tiene como líder al exministro de Interior Bruno Retailleau, aunque seguido por otras personalidades menores. En la izquierda los tres líderes principales son el insumiso Jean-Luc Mélenchon, el socialista Raphaël Glucksmann, y de lejos la ecologista Marine Tondelier.
A pesar de sus buenos números a nivel nacional, la popularidad personal de Bardella no se ha podido traspasar a sus representados en las municipales, y es poco probable que Agrupación Nacional conquiste una gran ciudad en el balotaje de este domingo.
El director de estudios de Ipsos France, Mathieu Gallard, comentó a La Tercera: “El partido obtuvo resultados contrastantes en la primera ronda. Sigue consolidándose en las regiones donde es más fuerte, la costa mediterránea y el norte, pero incluso en sus regiones suele obtener resultados decepcionantes en las ciudades medianas, en comparación con las elecciones presidenciales de 2022 y las europeas y legislativas de 2024. Esto podría enmascararse si consigue alguna victoria simbólica en la segunda ronda en grandes ciudades, especialmente Marsella (poco probable) o Niza (probable)”.
En ese sentido, Gallard recuerda que uno de los principales problemas de Agrupación Nacional en este tipo de elecciones es su falta de anclaje local, cosa que otros partidos menos fuertes a nivel nacional, como el Partido Socialista y Los Republicanos, sí tienen. “En muchas ciudades medianas, incluso en sus bastiones, el partido no ha podido presentar listas en las elecciones municipales porque no cuenta con suficientes activistas o simpatizantes localmente”, indica el experto.
“El partido también suele tener dificultades para tener un programa preciso sobre cuestiones locales: en muchas ciudades medianas, los candidatos de Agrupación Nacional se han conformado con hablar del programa nacional del partido, inmigración e inseguridad, sin adaptarlo al aspecto local. No ha tenido necesariamente éxito, ni siquiera entre los votantes que votan Agrupación Nacional en elecciones presidenciales o legislativas”, completa.

Como siempre excluido de las alianzas como “extrema derecha”, el partido Agrupación Nacional ahora tiene un líder que, en medio de las municipales, está haciendo todo lo posible para ser considerado entre Los Republicanos. “Estoy en un proceso de apertura: ¿el papel de la derecha es unir o excluir en este caso a quienes aspiran a vencer a la izquierda?“, preguntó, refiriéndose esta vez al caso de las elecciones municipales de París, donde se propone apoyar a Dati.
Incumbiéndose así en la batalla por la capital, Bardella da un paso que su mentora, Marine Le Pen, no había intentado antes con tanta claridad: presentarse como “alguien de las derechas”. Este cambio semántico es clave, ya que la postura histórica de Le Pen había sido siempre que el Frente Nacional no era un partido “ni de un lado ni del otro”, y más que “unirse a otras derechas”, la líder llamaba solo a hacer una barrera contra la izquierda.
En L’Express apreciaron este cambio de discurso entre delfín y mentora. “Durante muchos años, Marine Le Pen siempre ha despreciado a ‘la derecha’, cosa que le rendía frutos. Cuando le preguntaron en La Chaîne Info, en enero de 2025, sobre la necesidad de reducir el número de funcionarios públicos, insistió: ‘¡Pero no, esas son cosas de derecha!’. Mientras tanto, Jordan Bardella renueva su ambición de hablar a los patrones y su amor por el crecimiento, repitiendo que tiene lo que él llama un ‘ethos de derechas’. Cuando su mentora rechaza una y otra vez todo lo relacionado con ‘la derecha’ o Los Republicanos, el joven presidente de Agrupación Nacional convoca a sus figuras, les ofrece la mano y suplica a sus representantes que lo integren en la gran familia”.

Las presidenciales deberían ocurrir en abril de 2027, y hasta entonces, las votaciones de este domingo son el último gran test para que los partidos políticos puedan entender sus fortalezas, debilidades y alianzas posibles.
Pero una dicotomía evidente se ha venido instalando en los medios franceses los últimos años, y se refuerza en la política de alianzas que, muchos veces, se privilegió durante esta semana entre vueltas: la “equivalencia de extremos”, con la que se tiende a comparar a La Francia Insumisa como la extrema izquierda y peligrosa a evitar, al igual que Agrupación Nacional es extrema derecha. Si muchas veces candidatos republicanos se negaron a aliarse con el partido de Bardella y Le Pen, el caso fue similar para candidatos socialistas que necesitaban los votos de los insumisos, pero que buscando seducir al centro evitaron a los “infrecuentables”.
“Tenemos un panorama político fragmentado, y es mucho más difícil que antes decir quiénes son los ganadores y los perdedores. Realmente depende de una ciudad a otra. Para La Francia Insumisa, los resultados a veces son muy buenos en ciertos municipios de los suburbios de París o Lyon, y muy malos en el municipio vecino, que tiene la misma sociología y la misma historia política. La calidad de los diferentes candidatos juega un papel importante”, señala Gallard.
Los dos grandes partidos tradicionales que atraviesan grandes dificultades a nivel nacional, el PS y Los Republicanos, siguen dominando en las elecciones locales, y en esta ocasión su dominio queda confirmado. “Por último, los ecologistas, que habían conquistado varias ciudades importantes en las elecciones municipales de 2020, están perdiendo terreno, pero menos de lo esperado, y podrían mantener Lyon, la tercera ciudad más grande del país, donde parecía estar en grandes dificultades”, completa el encuestador.
COMENTARIOS
Para comentar este artículo debes ser suscriptor.
Lo Último
Lo más leído
3.
Casi nadie tiene claro qué es un modelo generativo. El resto lo leyó en La Tercera
Plan Digital + LT Beneficios$6.990 al mes SUSCRÍBETE
















