Mundo

La isla de Kharg, el enclave petrolero iraní que Trump tiene en la mira

A través de los dos muelles de la terminal petrolera de la isla de Kharg, de aproximadamente un tercio del tamaño de Manhattan, pasa el 90% de las exportaciones de crudo de Irán.

Imagen satelital de la isla iraní de Kharg, en el norte del Golfo Pérsico, el 2 de marzo de 2026. -

“Quien controla la isla de Kharg, controla el destino de esta guerra”. La afirmación la hizo un cercano aliado de Donald Trump, el senador republicano Lindsey Graham. El protagonismo que ha cobrado en las últimas horas el pequeño afloramiento coralino en el Golfo Pérsico le da la razón al legislador.

Este lunes, el presidente estadounidense amenazó con atacar Kharg -principal terminal de exportación de crudo iraní- si no se alcanza un acuerdo de paz “en breve” y el estrecho de Ormuz no queda abierto de inmediato al tráfico comercial. “Esto será en retribución por nuestros muchos soldados y otros que Irán ha masacrado y matado durante el ‘reinado del terror’ de 47 años del viejo régimen”, escribió en sus redes sociales.

Durante las dos primeras semanas de la última guerra en Medio Oriente, mientras los ataques estadounidenses e israelíes caían sin cesar sobre instalaciones militares y energéticas en todo Irán, Kharg permaneció notablemente intacta. Pero el 13 de marzo, Estados Unidos atacó instalaciones militares en la isla. Según funcionarios estadounidenses y medios estatales iraníes, los sitios relacionados con el comercio de petróleo no fueron atacados.

“Atacar la infraestructura iraní es un movimiento peligroso con graves consecuencias”, advirtió el 7 de marzo Abbas Araqchi, canciller iraní, una semana antes de los ataques de “precisión” de las fuerzas estadounidenses sobre la isla. “Estados Unidos estableció este precedente, no Irán”, agregó Araqchi.

La isla, que en el siglo XX bajo el gobierno del Sha fue un remoto exilio para presos políticos, es un afloramiento de coral de aproximadamente un tercio del tamaño de Manhattan, situado a tan solo 25 kilómetros de la costa de Irán, en el Golfo Pérsico. Casi a diario, millones de barriles de petróleo crudo brotan de los principales yacimientos de Irán, incluidos Ahvaz, Marun y Gachsaran, a través de oleoductos hasta la isla, conocida entre los iraníes como la “Isla Prohibida” debido a los estrictos controles militares.

A través de los dos muelles de la terminal petrolera de la isla de Kharg pasa el 90% de las exportaciones de crudo de Irán. Sus largos muelles, que se adentran en aguas lo suficientemente profundas como para albergar superpetroleros, convierten a la isla en un enclave crucial para la distribución de petróleo. Hasta siete millones de barriles al día se pueden cargar en esos muelles, el equivalente a diez buques superpetroleros cada 24 horas, pero el rendimiento máximo podría llegar a los 10 millones.

Además, Kharg tiene depósitos de almacenamiento y está emplazada sobre un yacimiento petrolífero cuatro veces mayor que su territorio. La diferencia de altitud de entre 60 y 70 metros desde la superficie del mar hasta los tanques optimiza la eficiencia operativa, porque la carga de los buques puede hacerse sin necesidad de bombas.

Según Reuters, Irán suministra alrededor del 4,5 % del petróleo mundial, con una producción diaria de 3,3 millones de barriles de crudo y 1,3 millones de barriles de condensado y otros líquidos. La capacidad de almacenamiento en Kharg se estima en aproximadamente 30 millones de barriles y, según el analista de comercio mundial Kpler, actualmente hay allí almacenados unos 18 millones de barriles de crudo.

Atacada en la guerra Irán-Irak

La isla ha sido durante mucho tiempo clave para la economía de Irán. Un documento de la CIA de 1984 afirmaba que las instalaciones son “las más vitales del sistema petrolero iraní, y su funcionamiento continuo es esencial para el bienestar económico del país”. El líder de la oposición israelí, Yair Lapid, declaró recientemente en X: “Israel necesita destruir todos los campos petrolíferos y la industria energética de Irán en la isla de Kharg; eso es lo que aplastará la economía de Irán y derribará al régimen”.

“Entre el 90% y el 95% de las exportaciones iraníes de petróleo pasan por la isla de Kharg”, comentó Emmanuel Hache, director de investigación en el Instituto de Relaciones Internacionales y Estratégicas (Iris), en declaraciones a Radio Francia Internacional (RFI). “Bombardear esta isla o tomar su control equivaldría simplemente a impedir que Irán exporte su petróleo”, añadió.

El neurálgico punto ya había sido atacado en el pasado. Durante la guerra Irán-Irak, la isla fue atacada regularmente en lo que se llamó la “guerra de los petroleros”, cuando ambos bandos intentaban perturbar las exportaciones energéticas del adversario. En marzo de 1988, Bagdad golpeó los muelles de carga, que sufrieron graves daños. Las instalaciones fueron rápidamente reconstruidas. En ese momento, Teherán desplazó las operaciones de exportación a otros terminales petroleros.

Irán ha buscado diversificar sus capacidades de exportación abriendo la terminal Jask fuera del punto de estrangulamiento del Estrecho de Ormuz en el Golfo de Omán en 2021, pero Kharg sigue siendo “una vulnerabilidad crítica” para Irán, dijo una reciente nota de JP Morgan.

“Es una piedra angular de la economía de Irán y una importante fuente de ingresos para la Guardia Revolucionaria Iraní”, añadió JP Morgan, refiriéndose a la rama ideológica del Ejército de la República Islámica, que cuenta con buenos recursos.

Minas antipersonal y antiblindaje

“Un ataque directo pondría inmediatamente fin a la mayor parte de las exportaciones de crudo iraní, lo que probablemente desencadenaría graves represalias en el estrecho de Ormuz o contra infraestructuras energéticas regionales”, destacó JP Morgan. Un riesgo que convierte, por ahora, a las infraestructuras petroleras de la región en un instrumento de disuasión mutua.

Sin embargo, CNN informa que Irán ha estado poniendo trampas y trasladando personal militar adicional y defensas aéreas a la isla de Kharg en las últimas semanas, como preparación para una posible operación de Estados Unidos para tomar el control de la isla, según varias personas familiarizadas con informes de inteligencia de EE.UU. sobre el tema.

Funcionarios estadounidenses y expertos militares dicen que existirían riesgos significativos en una operación terrestre de ese tipo, incluido un gran número de bajas estadounidenses. La isla tiene defensas escalonadas, y los iraníes han trasladado allí en las últimas semanas sistemas adicionales de misiles guiados tierra-aire disparados desde el hombro del tubo lanzador, conocidos como MANPADS, dijeron las fuentes.

Irán también ha estado puesto trampas, incluidas minas antipersonal y antiblindaje, alrededor de la isla, dijeron las fuentes, incluyendo en la línea de costa donde las fuerzas estadounidenses podrían posiblemente ejecutar un desembarco anfibio si el presidente Donald Trump siguiera adelante con una operación terrestre.

Más sobre:Guerra en Medio OrienteKhargEE.UU.IránOrmuzpetróleoTrumpGolfo PérsicoIrakJP MorganMundo

COMENTARIOS

Para comentar este artículo debes ser suscriptor.

Casi nadie tiene claro qué es un modelo generativo. El resto lo leyó en La Tercera

Plan Digital + LT Beneficios$6.990 al mes SUSCRÍBETE