Por Fernando FuentesSecretaria de Trabajo de Trump renuncia y se convierte en tercera mujer que deja el gobierno en dos meses
Lori Chavez-DeRemer, de origen mexicano, era la única hispana que formaba parte del gabinete estadounidense.

La secretaria de Trabajo de Estados Unidos, Lori Chavez-DeRemer, renunció a su cargo este lunes, convirtiéndose así en la tercera secretaria en abandonar el gabinete del presidente Donald Trump en los últimos dos meses.
La versión oficial de la Casa Blanca señala que la funcionaria de origen mexicano renunció a su cargo porque seguirá su camino profesional en el sector privado. Sin embargo, su dimisión se produce después de una sucesión de escándalos morales y auditorías internas que minaron su lugar en el gabinete.
“La secretaria de Trabajo, Lori Chavez-DeRemer, dejará la Administración para asumir un cargo en el sector privado”, anunció en un comunicado el director de comunicaciones de la Casa Blanca, Steven Cheung. Y agregó: “Ha hecho un trabajo fenomenal en su función al proteger a los trabajadores estadounidenses, implementar prácticas laborales justas y ayudar a los estadounidenses a adquirir habilidades adicionales para mejorar sus vidas”.
Keith Sonderling se desempeñará como secretario interino del Departamento de Trabajo, añadió Cheung.
En un comunicado en X, Chavez-DeRemer escribió que había “sido un honor y un privilegio servir en esta Administración histórica y trabajar para el mejor presidente de mi vida”.
“Estoy orgullosa de que hayamos logrado avances significativos en impulsar la misión del presidente Trump de tender puentes entre las empresas y los trabajadores y poner siempre al trabajador estadounidense en primer lugar”, escribió.
Pero la breve gestión de Chavez-DeRemer ha estado marcada por la turbulencia, ya que ha sido objeto de una investigación interna tras quejas dentro del departamento sobre su conducta.
La secretaria estaba siendo investigada por la Oficina del Inspector General del Departamento de Trabajo por una posible conducta indebida.
La investigación buscaba establecer si el jefe de gabinete de Chavez-DeRemer, Jihun Han, y su adjunta, Rebecca Wright, incurrieron en fraude de viajes al organizar eventos profesionales para la secretaria como excusa para viajes personales, según reportó NBC.
The New York Times informó la semana pasada que la secretaria y un exsubjefe de gabinete enviaron mensajes de texto pidiendo a empleados que les llevaran vino durante viajes del departamento.
En un mensaje revelado por el periódico, el padre de la secretaria, Richard Chavez, escribió a una empleada: “Deseando que me avisaras que estás en la ciudad. Pude haber inventado excusas para salir y mostrarte el lugar. Por favor, mantén esto en privado”.
Según CNN, durante meses, la Oficina del Inspector General del Departamento de Trabajo ha estado investigando una queja de que Chavez-DeRemer mantenía una relación sexual con un miembro de su equipo de seguridad, así como otras acusaciones de comportamiento inapropiado, como enviar a personal a recoger licor e intentar usar viajes de trabajo como excusas para viajes personales, según una fuente del Departamento de Trabajo con conocimiento de la situación.
Por ejemplo, Chavez-DeRemer había expresado el deseo de ir a eventos como una pelea de la UFC en Chicago, un concierto de Morgan Wallen y ver a amigos y familiares en varios estados, y pidió al personal que diseñara viajes de trabajo que le brindaran oportunidades para asistir a esos eventos, dijo la fuente.
Ingreso vetado a su esposo
Además, la investigación puso al descubierto que el esposo de la secretaria, Shawn DeRemer, supuestamente tocó inapropiadamente a dos mujeres en el edificio del Departamento de Trabajo, lo que obligó a que se le impidiera el ingreso a las instalaciones federales en la capital estadounidense. Una investigación penal sobre ese asunto ha sido cerrada.
Uno de los incidentes habría ocurrido en diciembre pasado y al parecer fue captado por las cámaras de seguridad del edificio federal. Varios funcionarios fueron suspendidos en medio de la pesquisa.
Además de los conflictos familiares, el Departamento de Trabajo atraviesa una crisis de personal. Hasta la fecha, cuatro funcionarios de alto rango fueron obligados a dejar sus puestos, incluido un miembro del equipo de seguridad con quien la secretaria habría mantenido una relación extramatrimonial.
Al menos tres empleados presentaron quejas ante la Oficina de Derechos Civiles (OCR) por la creación de un ambiente de trabajo hostil.
Siguiendo la ruta de Noem y Bondi
Chavez-DeRemer asumió el liderazgo de la agencia en marzo de 2025, tras haber servido en la Cámara de Representantes durante dos años. Su nombramiento recibió apoyo bipartidista en el Senado. La Hermandad Internacional de Camioneros (International Brotherhood of Teamsters) y la Federación Estadounidense del Trabajo y Congreso de Organizaciones Industriales (AFL-CIO) se contaron entre los sindicatos que respaldaron su nombramiento.
En aquel momento, la AFL-CIO elogió su “historial de apoyo a la libertad de los trabajadores para organizarse y afiliarse a sindicatos, así como a otros valores fundamentales del movimiento obrero”.
Durante su mandato, el Departamento de Trabajo de Chavez-DeRemer anunció amplios esfuerzos de desregulación destinados a reescribir o derogar más de 60 regulaciones laborales que consideraba obsoletas. Entre ellas se incluían propuestas para eliminar un requisito de salario mínimo para los trabajadores de atención médica domiciliaria, eliminar una norma que exige iluminación en áreas de construcción activas y reducir las regulaciones de salud y seguridad en la industria minera.
Tras la polémica, Chavez-DeRemer solo emitió una breve declaración en su perfil oficial en X, en la que describió su paso por el gobierno como un privilegio y un honor.
“Me enorgullece que hayamos logrado avances en el impulso de la misión del Presidente Trump de cerrar la brecha entre el mundo empresarial y el laboral, y siempre poner al trabajador estadounidense en primer lugar”, sostuvo, sin mencionar las investigaciones que, según fuentes allegadas al caso, se encuentran en su etapa final.
La salida de Chavez-DeRemer, la única hispana que formaba parte del gabinete estadounidense, se da a poco más de dos semanas que el presidente Trump anunciara la salida de la fiscal general, Pam Bondi, una fiel seguidora de sus políticas a la que llamó “una gran patriota”
Un mes antes, Kristi Noem, la entonces secretaria de Seguridad Nacional, había sido la primera miembro del gabinete en salir, tras poner la cara en la campaña de deportaciones masivas que dejaron dos estadounidenses muertos en las redadas en Minnesota en enero pasado.
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