Histórico

La aventura de Ignacio Herrera en el fútbol de Kazajistán

El formado en Universidad Católica comienza a despuntar en el fútbol de ese país. Dice que ya está adaptado y califica su nueva experiencia como "la mejor decisión que pude haber tomado".

Ignacio Herrera (28) se formó en Universidad Católica y en su etapa de juvenil despegó rápido para convertirse en goleador de las inferiores cruzadas. Sin embargo, no llegó a debutar en el primer equipo y, en 2007, inició su camino en el profesionalismo. Pasó por Rangers, Huachipato y Magallanes, con una estadía intermedia en el Real Betis B, de España. Todo eso antes de arribar a Cobreloa, en 2013, donde se transformó en uno de los buenos valores del plantel. Sin embargo, no pudo evitar el descenso. Luego de eso, partió a Deportes Iquique, donde sólo sus problemas con Jaime Vera, el DT de los dragones celestes, evitó que siguiera ganando protagonismo.

Por lo mismo, en febrero de este año, en medio del Torneo de Clausura, decidió rescindir su contrato para partir a Antalya, en Turquía, a participar de la pretemporada del Irtysh, equipo de la primera división de Kazajistán. "Es una opción que se me venía dando desde hace mucho. La dejé pasar varias veces. Pero todo nace por Nicolás Canales, que la rompe en Azerbaiyán. Hay representantes intermediarios que manejan estas ligas", cuenta el extremo a La Tercera desde Pavlodar, la ciudad de su actual equipo. Y agrega: "En Iquique estaba estancado. Además tenía una relación muy desgastada con el Pillo Vera. Así que me la jugué y me vine. El presidente de Iquique, Cesare Rossi, es una gran persona, me entendió y me dejó salir sin problemas".

Otro que influyó en su partida fue José Luis Villanueva. Herrera consultó al ex delantero de Universidad Católica sobre la cultura de la zona. “Él jugó tres años en Uzbekistán, me contó cómo era la cultura. Le preguntó a sus amigos qué tal el club. Fue un gran apoyo y lo sigue siendo”, destaca.

Tras pasar la pretemporada, el chileno viajó a Kazajistán y debutó con el pie derecho. “El primer partido fui elegido la figura del encuentro. En la segunda fecha estuve en el equipo de la semana. Y en el tercer partido el técnico no me puso. Tienen esas cosas que uno de repente no entiende. Van seis partidos, y somos sublíderes. Van dos meses y la adaptación ha sido realmente muy buena”, acota. Cuenta también que está jugando en la mitad de la cancha, “al lado de los volantes de contención, más lejos de las puntas, que es lo que más me acomoda, pero en general todo está marchando bien”.

Sobre la liga kazaja, dice que se ha llevado “una gran sorpresa”. “Cuesta al principio porque todo es más resultadista. A los sudamericanos nos cuesta un poco porque nos gusta jugar más con la pelota. Acá, si la tocas ocho veces por tiempo, es una exageración. Además, es díficl a veces entender que, por ejemplo, te toque ser la figura del partido un día y al otro el entrenador decide que hay que ir defensivo y te toca quedar fuera. Es diferente. Pero me he llevado una gran sorpresa de la liga. Tengo compañeros que realmente juegan muy bien. El nivel es muy bueno”.

En Pavlodar, Herrera vive en el hotel del club. “No he necesitado aún irme a instalar a otro lado. Además, estar solo en una ciudad donde se habla ruso... Mejor me quedo en el hotel Base, que se llama, que es un edificio de cuatro pisos, completamente equipado para el club, donde viven los nueve extranjeros del plantel. A veces verlos tanto ahoga un poco, pero en general los días pasan rápido. Te levantas a las once de la mañana, entrenas a las cuatro de la tarde. Terminas a las seis, de ahí vas al gimnasio y a las ocho estás cenando y ya se pasó el día entero”, relata. Se entusiasma, eso sí, con lo que pueda venir: “Acá están las condiciones para desarrollarse. Hay que ver cómo se dan las cosas. Quizás vuelva a Chile... No lo sé realmente. Soy un privilegiado físicamente, así que creo que me queda harto tiempo. Por ahora tengo contrato hasta noviembre acá. Así que voy a ir viendo paso a paso cómo se vayan dando las cosas. Acá quieren que me quede”.

Destaca la relación que ha logrado formar con el plantel. Pese a que éste esté compuesto, además de él, por un lituano, un portugués, un checo, un bosnio, un senegalés, un gambiano, un georgiano y 24 kazajos. “La comunicación fluye como en cualquier lado. Con algunos hablo inglés. El técnico es búlgaro, pero me entiendo más con el segundo entrenador, que también habla inglés. Ahí me he ido acomodando, pero es verdad eso de que el idioma del fútbol es mundial”, complementa.

Finalmente, reflexiona sobre su nueva vida. “La experiencia ha sido positiva en todo sentido. Igual hay días que me despierto y no logro dimensionar lo lejos que estoy, y lo diferente que es todo. Pero siempre con mucha alegría y mente positiva para sacar todo adelante. Espero que estando acá, le pueda abrir el mercado a muchos otros jugadores. Por lo mismo me esfuerzo. Para seguir andando bien y dejando bien puesto el nombre de Chile”, cierra Herrera, que sigue viviendo su aventura.

Más sobre:portada

Lo más leído

La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.

CYBER 50% Plan Digital+$5.990 al mes SUSCRÍBETE

IMPERDIBLES

Servicios