Sobreviviente del barco Janequeo, Armando Valenzuela: "Al Leucotón lo tiramos durante diez días"
Este ex marino tenía 25 años al momento del naufragio.
Se podría pensar que 50 años son suficientes para mitigar el dolor en los sobrevivientes de esta tragedia, pero no es así. Armando Valenzuela, de la tripulación del Janequeo, se emociona hasta las lágrimas cuando recuerda los sucesos de la mañana del 15 de agosto de 1965.
Este antofagastino había ingresado a los 16 años a la Armada. Al momento del naufragio tenía solo 25 años y era marinero de maniobras.
Después siguió solo cinco años más en la institución para no regresar más. Esta semana viajó desde Antofagasta hasta la capital para participar de homenajes a las víctimas de naufragio, los que también se realizaron en Valparaíso.
Desde que vio al Leucotón se dio cuenta que los habían enviado a una misión imposible porque esta nave estaba enterrada en un banco de arena. Esperaban las mareas altas para remolcarlo, éstas eran de tres metros, pero al buque solo le llegaba uno, lo que hacía, desde todo punto de vista, inútil cualquier esfuerzo.
Si hoy puede contar la historia, es porque fue uno de los que alcanzó a colocarse uno de los pocos salvavidas que quedaban en el barco.
¿Qué vieron al llegar a Bahía San Pedro?
Vimos que el Leucotón estaba en seco, se había varado muy arriba (en un banco de arena). Lo que pasó es que iba con velocidad y el ancla no alcanzó a aferrarse al fondo. Nuestro capitán dijo “ahí está el buque hay que sacarlo”. Como fuera quería sacarlo, pero no se daba cuenta que era imposible...1.500 toneladas no se sacan así no más. Mandó a pasar unos cables y empezamos a tirarlo. Lo tiramos diez días.
¿Cómo eran las condiciones climáticas?
Muy malas, pero se podría trabajar. Pero el capitán insistía. Él era aviador naval, estaba haciendo el año embarcado para ascender.
El momento en que se enreda el cable en la hélice del Janequeo, es en el que ustedes dicen que “hasta aquí no más llegamos”.
Bajaron los buzos y estaba la grande no pudieron hacer nada...y empezamos a ver cómo el buque se hacía pedazos, se partió por la mitad y alcanzamos a tirarnos, yo me quebré el brazo y quedé en el medio del mar.
¿Por qué no utilizaron los botes salvavidas?
Era imposible, porque estaba tan malo el mar que si se soltaban se iban a perder.
Antes de abandonar el barco ¿dónde estaba?
Estábamos todos amontonados en el puente (de mando), porque no se podía estar en otro lado...Yo fui uno de los últimos en tirarme y afortunadamente alcancé salvavidas. La mayoría no alcanzó.
¿Por qué no había más salvavidas?
Porque se utilizaron en una maniobra (para hacer flotar el cable de remolque con el que tiraban al Leucotón), pero se perdieron.
¿Hay alguna orden del capitán para abandonar el buque?
Dijo que el que pueda que abandone el buque.
¿Quiénes se salvaron?
Los únicos que nos salvamos eran los que tenía salvavidas.
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