Por Paula WalkerGobernar es comunicar

Es imposible hacer un buen gobierno sin un diseño político comunicacional capaz de contener los impulsos, personalismos y creencias de las autoridades, incluyendo a quien ocupa el sillón presidencial. Un diseño bien pensado y ejecutado permite entender sus límites, saber qué cosas se defenderán y cuáles no son parte de su ideario. Ayuda a determinar el momento, la intensidad y quién estará a cargo. Un diseño reduce el ruido, administra el riesgo y posibilita buenos resultados, aunque no los asegura.
Obviamente, el diseño se hace en coordinación total con quien dirige el gobierno. Se crea respetando ideologías y principios de las fuerzas políticas que se hacen del poder. Se ancla a sus valores y se organiza una oferta programática que se despliega con intensidad en las elecciones. Pero antes que todo, el diseño descansa en comprender aquello que es altamente valorado por las personas. Sabemos que la opinión pública se mueve y es influenciable, aunque odia ser manipulada. Comprender qué buscan las personas mientras transcurre la campaña y conocer qué esperan de un futuro gobierno, es clave. Un diseño como el descrito no se trata de un plan de medios, ni de la estrategia digital. No es dar continuidad a la estética de una campaña. O hacer videos conceptuales para redes sociales que luego postulan a algún premio como una campaña creativa, aunque no se comprenda qué se quiso comunicar.
La ventaja del equipo de Kast, y del propio Presidente electo, es que después de tres campañas presidenciales han comprendido el valor de la estrategia político comunicacional como base de la oferta para los tiempos que corren. Gobernar es comunicar. Por eso el gabinete anunciado por Kast es mayoritariamente independiente y tiene poquitos militantes. Porque saben lo desprestigiada que está la política. Por eso invitan a ser parte del nuevo gabinete a quienes han sido ministros en los gobiernos del Presidente Lagos y de Bachelet. Son el ejemplo concreto de un gabinete de unidad. Y por eso la encuesta sobre el gabinete, de Cadem, arroja que los consultados valoran a ministros independientes y están sorprendidos que existan ministros que estuvieron con otros presidentes. En la cobertura de prensa de los medios al gabinete, todos destacaron que había ministros de otros presidentes. Incluso TVN pasaba y pasaba imágenes de archivo de la Presidenta Bachelet junto al ministro en cuestión, graficando así la unidad para el momento de emergencia que vive el país.
En el gobierno del Presidente Boric no hubo un equipo estratégico comunicacional capaz de convencer al mismo mandatario y sus autoridades de la importancia de organizar no solo un relato (que así solo no sirve) sino un diseño que integrara política, gestión y comunicación en un triángulo virtuoso para proyectar oportunidades, enfrentar su despliegue, las crisis e incluso proyectar su legado. Cuando en el listado de los mil logros de esta administración ponen la reforma previsional a la misma altura de importancia que el Cesfam de Rauco, hay algo que no funciona bien.
Por Paula Walker, profesora Magíster de Ciencias Políticas, U. de Chile
COMENTARIOS
Para comentar este artículo debes ser suscriptor.
Lo Último
Lo más leído
Plan digital + LT Beneficios por 3 meses
Comienza el año bien informado y con beneficios para ti ⭐️$3.990/mes SUSCRÍBETE














